Las Enseñanzas de Melquisedek en el Oriente (PARTE II)

7. Gautama Siddharta

94:7.1

Contemporáneamente con Lao-tse y Confucio en la China, otro gran maestro de la verdad surgió en India. Gautama Siddharta nació en el siglo sexto a. de J. C. en la provincia septentrional de Nepal en la India. Sus seguidores más adelante quisieron hacer aparecer que había sido el hijo de un gobernante fabulosamente rico, pero en realidad, era el heredero aparente del trono de un cacique poco importante a quien toleraban que gobernara un pequeño valle montañoso aislado en el sur de las Himalayas.94:7.2

Gautama formuló las teorías que evolucionaron la filosofía del budismo después de seis años de práctica fútil de yoga. Siddharta libró una lucha decidida pero sin éxito contra el creciente sistema de castas. Había gran sinceridad y enorme altruismo en este joven príncipe profeta, cosa que grandemente atraía a los hombres de aquellos días. Él disminuyó la práctica de buscar salvación individual mediante la aflicción física y el dolor personal y exhortó a sus seguidores a que llevaran su evangelio por todo el mundo.94:7.3

Entre la confusión y las prácticas extremadas del culto de la India, las enseñanzas más cuerdas y más moderadas de Gautama llegaron como un bálsamo refrescante. Denunció a los dioses, los sacerdotes y sus sacrificios, pero también fue incapaz de percibir la personalidad del Universal Único. Puesto que no creía en la existencia de las almas humanas individuales, Gautama por supuesto libró una lucha valiente contra la creencia antigua de la transmigración de las almas. Hizo un noble esfuerzo por redimir a los hombres del temor, por hacer que se sintieran cómodos y resguardados en el gran universo, pero no supo mostrarles el camino al verdadero y excelso hogar de los mortales ascendentes—el Paraíso– y al servicio en expansión de la existencia eterna.94:7.4

Gautama fue un verdadero profeta, y si hubiese seguido las instrucciones del hermita Godad, tal vez habría podido inspirar a la India entera con el renacimiento del evangelio salemita de la salvación por la fe. Godad descendía de una familia que jamás había perdido las tradiciones de los misioneros de Melquisedek.94:7.5

En Benares Gautama fundó su escuela, y fue durante su segundo año cuando un discípulo, Baután, impartió a su maestro las tradiciones de los misioneros de Salem sobre el pacto de Melquisedek con Abraham; y aunque Siddharta no tenía un concepto muy claro del Padre Universal, tomó una posición avanzada en lo que concierne a la salvación mediante la fe—la simple creencia. Así lo declaró ante sus seguidores y comenzó a enviar a sus discípulos en grupos de sesenta para proclamar al pueblo de la India «la buena nueva de la salvación gratis; de que todos los hombres, encumbrados o miserables, pueden llegar a obtener la bienaventuranza por la fe en justicia y rectitud».94:7.6

La esposa de Gautama creía en el evangelio de su marido y fue la fundadora de una orden de monjas. Su hijo fue su sucesor y difundió grandemente el culto; captó la nueva idea de la salvación mediante la fe pero en sus últimos años se desvió en cuanto al evangelio salemita del favor divino mediante la sola fe, y en su vejez sus últimas palabras antes de morir fueron: «Elaborad vuestra propia salvación».94:7.7

Proclamado en sus mejores términos, el evangelio de Gautama de la salvación universal sin sacrificios, torturas, ritos ni sacerdotes, fue una doctrina revolucionaria y pasmosa para sus tiempos. Estuvo sorprendentemente cerca de representar el renacimiento del evangelio de Salem. Trajo socorro a millones de almas desesperadas, y a pesar de su perversión grotesca durante los siglos posteriores, aun persiste como la esperanza de millones de seres humanos.94:7.8

Siddharta enseñó muchas más verdades de las que han sobrevivido en los cultos modernos que llevan su nombre. El budismo moderno ya no más corresponde a las enseñanzas de Gautama Siddharta que el cristianismo corresponde a las enseñanzas de Jesús de Nazaret.

8. La Fe Budista

94:8.1

Para hacerse budista, bastaba con hacer profesión pública de fe recitando el Refugio: «Me refugio en el Buda; me refugio en la Doctrina; me refugio en la Fraternidad».94:8.2

El budismo se originó en una persona histórica, no en un mito. Los seguidores de Gautama le llamaron Sasta, que significaba amo o maestro. Aunque no pretendió nada sobrehumano ni para sí mismo ni para sus enseñanzas, muy pronto sus discípulos comenzaron a llamarle el esclarecido, el Buda; más adelante, Sakyamuni Buda.94:8.3

El evangelio original de Gautama se basaba en cuatro verdades nobles:94:8.4

1. Las nobles verdades del sufrimiento.94:8.5

2. Los orígenes del sufrimiento.94:8.6

3. La destrucción del sufrimiento.94:8.7

4. El camino hacia la destrucción del sufrimiento.94:8.8

Estrechamente vinculada a la doctrina del sufrimiento y de escapar del mismo estuvo la filosofía de Ocho Cauces: opiniones justas, aspiraciones, discurso, conducta, sustento, esfuerzo, raciocinio y contemplación. No fue el propósito de Gautama intentar destruir todo esfuerzo, deseo y afecto al escapar del sufrimiento. Más bien su enseñanza estaba dirigida a ilustrar para el hombre mortal la futilidad de colocar por entero toda esperanza y toda aspiración en objetivos temporales y fines materiales. No se trataba tanto de evitar el amor por los semejantes sino más bien de que el verdadero creyente debía pensar, más allá de las asociaciones de este mundo material, en las realidades del futuro eterno.94:8.9

Los mandamientos morales de la doctrina de Gautama eran cinco:94:8.10

1. No matarás.94:8.11

2. No robarás.94:8.12

3. No serás lascivo.94:8.13

4. No mentirás.94:8.14

5. No beberás bebidas intoxicantes.94:8.15

Había varios mandamientos adicionales o secundarios, cuya observancia era facultativa entre los creyentes.94:8.16

No podemos decir que Siddharta creyera en la inmortalidad de la personalidad humana; su filosofía tan sólo proveía cierta continuidad funcional. Nunca definió claramente qué pensaba incluir en la doctrina de nirvana. El hecho de que se lo pudiera experimentar teóricamente durante la existencia mortal indicaría que no se lo consideraba un estado de aniquilación completa. Implicaba una condición de esclarecimiento supremo y bienaventuranza excelsa en el que todas las pequeñeces que vinculaban al hombre al mundo material se habían violado; había libertad de los deseos de la vida mortal y redención de todo peligro de experimentar otra vez la encarnación.94:8.17

De acuerdo con las enseñanzas originales de Gautama, la salvación se obtiene mediante el esfuerzo humano, aparte de la ayuda divina; no se da cabida a la fe salvadora ni a las oraciones a los poderes sobrehumanos. Gautama, en su intento de minimizar las supersticiones de la India, trató de desviar a los hombres de las declaraciones fragrantes de salvación mágica. Al hacer este esfuerzo, dejó la puerta abierta para que sus sucesores interpretaran erróneamente sus enseñanzas y proclamaran que todo esfuerzo humano por obtener algo es de mal gusto y doloroso. Sus seguidores fueron incapaces de percibir el hecho de que la mayor felicidad está vinculada con la búsqueda inteligente y entusiasta de objetivos valiosos, y que esos logros constituyen el verdadero progreso en la autorrealización cósmica.94:8.18

La gran verdad de las enseñanzas de Siddharta fue su proclamación de un universo de absoluta justicia. Enseñó la mejor filosofía sin dios que haya sido inventada jamás por el hombre mortal; el humanismo ideal, que arrancó de la manera más eficaz toda base para supersticiones, ritos mágicos y temores a los fantasmas o demonios.94:8.19

La gran debilidad del evangelio original del budismo fue de que no produjo una religión de servicio social altruista. La fraternidad budista fue, por mucho tiempo, no una fraternidad de creyentes, sino una comunidad de maestros estudiosos. Gautama les prohibió recibir dinero y de esta manera intentó prevenir el crecimiento de tendencias jerárquicas. Gautama mismo era altamente social; en efecto, su vida fue mucho más excelsa que su predicación.

9. La Difusión del Budismo

94:9.1

El budismo prosperó porque ofrecía salvación mediante la creencia en el Buda, el esclarecido. Fue más representativo de las verdades de Melquisedek que cualquier otro sistema religioso que se encontrara en Asia oriental. Pero el budismo no se difundió sobremanera como religión hasta no ser adoptado como autoprotección por el monarca de baja casta Asoka quien, después de Ikhnaton en Egipto, fue uno de los gobernantes civiles más notables entre Melquisedek y Micael. Asoka construyó un gran imperio indio mediante la propaganda de sus misioneros budistas. Durante un período de veinticinco años adiestró y envió a más de diecisiete mil misioneros a las fronteras más alejadas de todo el mundo conocido. En una generación hizo del budismo la religión dominante de la mitad del mundo. Ésta muy pronto quedó establecida en Tíbet, Cachemira, Ceilán, Birmania, Java, Siam, Corea, la China y el Japón. Y en términos generales, fue una religión vastamente superior a las que suplantó o mejoró.94:9.2

La difusión del budismo desde su lugar de origen en la India a toda Asia es una de las historias más emocionantes de devoción espiritual y persistencia misionera de religionistas sinceros. Los maestros del evangelio de Gautama no sólo se enfrentaron a los peligros de las rutas de caravanas por toda la tierra sino que también hicieron frente a los peligros de los Mares Chinos al cumplir con su misión en el continente asiático, llevando a todos los pueblos el mensaje de su fe. Pero este budismo ya no era la simple doctrina de Gautama; era un evangelio plagado de creencias en los milagros, que tornaba a Gautama un dios. Y cuanto más se alejó el budismo de su hogar en las tierras elevadas de la India, tanto más distintas de las enseñanzas de Gautama llegaron a ser sus enseñanzas, y tanto más parecida creció esta religión a las religiones que suplantaba.94:9.3

El budismo, más adelante, fue altamente influido por el taoísmo en la China, el shinto en el Japón y el cristianismo en Tíbet. Después de mil años, en la India el budismo simplemente se marchitó y expiró. Se volvió brahmanizado y más adelante se rindió en forma abyecta al islam, mientras que en mucho del resto del oriente degeneró en un rito que Gautama Siddharta jamás podría haber reconocido.94:9.4

En el sur el estereotipo fundamentalista de las enseñanzas de Siddharta persistió en Ceilán, Birmania y la península de Indochina. Ésta es la división hinayana del budismo que se aferra a la primitiva doctrina asocial.94:9.5

Pero aun antes del colapso en la India, los grupos chinos y del norte de India de los seguidores de Gautama habían comenzado el desarrollo de las enseñanzas mahayana del «gran camino» a la salvación, en contraste con los puristas del sur que se aferraban a la hinayana o «camino menor». Y estos mahayanistas se liberaron de las limitaciones sociales inherentes a la doctrina budista, y desde entonces esta división norteña del budismo ha continuado evolucionando en la China y el Japón.94:9.6

El budismo es una religión viviente y creciente hoy porque mantiene muchos de los valores morales más elevados de sus adherentes. Promueve la calma y el autocontrol, aumenta la serenidad y la felicidad, y hace mucho por prevenir la pena y la aflicción. Aquellos que creen en esta filosofía viven vidas mejores que muchos que no creen.

10. La Religión en el Tíbet

94:10.1

En Tíbet se puede encontrar la asociación más extraña de las enseñanzas de Melquisedek combinadas con el budismo, el hinduismo, el taoísmo y el cristianismo. Cuando los misioneros budistas penetraron en Tíbet, encontraron un estado de salvajismo primitivo muy similar al que encontraron los misioneros cristianos primitivos entre las tribus norteñas de Europa.94:10.2

Estos tibetanos de mentes sencillas no querían abandonar completamente sus antiguas magias y amuletos. El examen de las ceremonias religiosas de los ritos tibetanos de hoy en día revela una fraternidad pululante de sacerdotes con la cabeza afeitada que practican un rito elaborado que comprende campanas, cantos, incienso, procesiones, rosarios, imágenes, amuletos, pinturas, agua bendita, vestimentas magníficas y coros elaborados. Cuentan con dogmas rígidos y credos cristalizados, ritos místicos y ayunos especiales. Su jerarquía abraza a monjes, monjas, abades y el Gran Lama. Rezan a los ángeles, a los santos, a la Madre Sagrada y a los dioses. Practican confesiones y creen en el purgatorio. Sus monasterios son extensos y sus catedrales magníficas. Mantienen una repetición sin fin de ritos sagrados y creen que tales ceremonias otorgan la salvación. Atan sus oraciones a una rueda, y cuando ésta gira, creen que sus peticiones se tornan eficaces. No se puede encontrar entre ningún otro pueblo de los tiempos modernos la observancia de tantas cosas provenientes de tantas religiones. Y es inevitable que tal liturgia cumulativa se vuelva extraordinariamente pesada e intolerablemente engorrosa.94:10.3

Los tibetanos tienen algo de todas las religiones principales del mundo, excepto las simples enseñanzas del evangelio jesuístico: la filiación con Dios, la hermandad con el hombre y la ciudadanía en constante ascenso en el universo eterno.

11. La Filosofía Budista

94:11.1

El budismo entró a la China en el primer milenio después de Cristo, y se adaptó bien a las costumbres religiosas de la raza amarilla. En su adoración a los antepasados por mucho tiempo habían rezado a los muertos; ahora también podían rezar por ellos. El budismo pronto se amalgamó con las prácticas rituales residuales del taoísmo en desintegración. Esta nueva religión sintética con sus templos de adoración y ceremoniales religiosos definidos pronto se volvió el culto generalmente aceptado por los pueblos de la China, Corea y el Japón.94:11.2

Aunque en algunos aspectos es desafortunado que el budismo no haya sido llevado al mundo hasta después de que los seguidores de Gautama tanto habían pervertido las tradiciones y enseñanzas del culto como para tornar a Gautama un ser divino, sin embargo este mito de su vida humana, embellecido por una multitud de milagros, resultó muy atrayente para los oyentes del evangelio del budismo norteño o mahayanaista.94:11.3

Algunos de sus seguidores más recientes enseñaron que el espíritu de Sakyamuni Buda volvía periódicamente a la tierra como Buda viviente, abriendo así el camino para una perpetuación indefinida de imágenes, templos, rituales a Buda y de impostores supuestamente «Budas vivos». Así pues la religión del gran protestante indio finalmente terminó encontrándose en argollas con aquellas mismas prácticas ceremoniales y encantamientos ritualísticos contra los cuales había luchado tan valientemente, y que tan atrevidamente había denunciado.94:11.4

El gran avance de la filosofía budista consistió en su comprensión de la relatividad de toda verdad. A través del mecanismo de esta hipótesis los budistas han sido capaces de reconciliar y correlacionar las divergencias dentro de sus propias escrituras religiosas así como también las diferencias entre las suyas y las de otros. Se enseñaba que la pequeña verdad era para mentes pequeñas, la gran verdad para mentes grandes.94:11.5

Esta filosofía también sostenía que la naturaleza budana (divina) residía en todos los hombres; que el hombre, por medio de sus esfuerzos, podía alcanzar la realización de esta divinidad interior. Y esta enseñanza es una de las presentaciones más claras de la verdad de los Ajustadores residentes que se haya hecho jamás por una religión de Urantia.94:11.6

Pero una gran limitación del evangelio original de Siddharta, tal como fue interpretado por sus seguidores, consistió en que intentaba la liberación completa del yo humano de todas las limitaciones de la naturaleza mortal mediante la técnica de aislar al yo de la realidad objetiva. La auténtica autorrealización cósmica es el resultado de la identificación con la realidad cósmica y con el cosmos finito de la energía, la mente y el espíritu, limitados por el espacio y condicionados por el tiempo.94:11.7

Aunque las ceremonias y las observancias exteriores del budismo se volvieron burdamente contaminadas por las de las tierras a las que viajaron, esta degeneración no fue enteramente lo que ocurrió en la vida filosófica de los grandes pensadores que, de vez en cuando, abrazaron este sistema de pensamiento y creencia. A través de más de dos mil años, muchas de las mejores mentes de Asia se han concentrado en el problema de averiguar la verdad absoluta y la verdad del Absoluto.94:11.8

La evolución de un concepto elevado del Absoluto fue obtenida a través de muchos canales de pensamiento y por caminos tortuosos de razonamiento. La ascensión hacia arriba de esta doctrina de la infinidad no fue tan claramente definida como lo fue la evolución del concepto de Dios en la teología hebrea. Sin embargo, hubo ciertos niveles amplios que las mentes budistas alcanzaron, descansando sobre ellos, y cruzaron en su camino a la visualización de la Fuente Primera de los universos:94:11.9

1. La leyenda de Gautama. La base del concepto la constituía el hecho histórico de la vida y enseñanzas de Siddharta, el príncipe profeta de la India. Esta leyenda se convirtió en mito a medida que viajaba a través de los siglos y de las amplias tierras de Asia hasta que transcendió la idea de Gautama como ser esclarecido y comenzó a adoptar atributos adicionales.94:11.10

2. Los muchos Budas. Se razonaba que, si Gautama había venido a los pueblos de la India, entonces, en el pasado remoto y en el futuro remoto las razas de la humanidad forzosamente habían sido, e indudablemente serían, bendecidos con otros maestros de la verdad. Esto originó la enseñanza de que había muchos Budas, un número ilimitado e indefinido, y hasta se llegó a enseñar que cualquiera podía asp irar a volverse Buda—a alcanzar la divinidad de un Buda.94:11.11

3. El Buda absoluto. Por la época en que el número de Budas estaba llegando a la infinidad, fue necesario que las mentes de aquellos días volvieran a unificar este concepto torpe. Por consiguiente, se empezó a enseñar que todos los Budas no eran sino manifestaciones de una esencia más elevada, un Uno Eterno de existencia infinita e incualificada, una Fuente Absoluta de toda realidad. De allí en adelante, el concepto de Deidad del budismo, en su forma más elevada, se divorcia de la persona humana de Gautama Siddharta y se libera de las limitaciones antropomórficas que la han mantenido encadenada. Esta concepción final del Buda Eterno bien se puede identificar con el Absoluto, a veces aun con el infinito YO SOY.94:11.12

Aunque esta idea de la Deidad Absoluta nunca encontró gran favor popular entre los pueblos de Asia, permitió que los intelectuales de esas tierras unificaran su filosofía y armonizaran su cosmología. El concepto del Buda Absoluto es a veces casi personal, a veces totalmente impersonal—aun una fuerza creadora infinita. Dichos conceptos, aunque son útiles en la filosofía, no son vitales para el desarrollo religioso. Aun un Yahvé antropomórfico es de mayor valor religioso que un Absoluto infinitamente remoto del budismo o del brahmanismo.94:11.13

A veces se llegó a pensar que el Absoluto estaba contenido dentro del infinito YO SOY. Pero estas especulaciones constituían un frío consuelo para las multitudes hambrientas que deseaban oír palabras de promesa, escuchar el evangelio sencillo de Salem, saber que la fe en Dios consigue el favor divino y la sobrevivencia eterna.

12. El Concepto Budista de Dios

94:12.1

La gran debilidad de la cosmología del budismo fue doble: su contaminación con muchas de las supersticiones de la India y la China y su sublimación de Gautama, primero como el esclarecido, y luego como el Buda Eterno. Del mismo modo en que el cristianismo ha sufrido por la absorción de mucha filosofía humana errónea, así también el budismo muestra su marca de nacimiento humana. Pero las enseñanzas de Gautama han continuado a evolucionar durante los últimos dos mil quinientos años. El concepto de Buda, para un budista esclarecido, ya no corresponde a la personalidad humana de Gautama, así como el concepto de Jehová ya no es idéntico al espíritu demoníaco de Horeb para un cristiano esclarecido. La pobreza de terminología, juntamente con la retención sentimental de la nomenclatura antigua, frecuentemente impide comprender el significado verdadero de la evolución de los conceptos religiosos.94:12.2

Gradualmente el concepto de Dios, en contraste con el del Absoluto, comenzó a aparecer en el budismo. Sus fuentes se encuentran en los primeros días de la diferenciación entre los seguidores del camino menor y los del camino mayor. Fue en esta última subdivisión del budismo donde el concepto dual de Dios y el Absoluto finalmente maduró. Paso a paso, de siglo en siglo, el concepto de Dios ha evolucionado hasta que, con las enseñanzas de Ryonin, Honen Shonin y Shinran en el Japón, este concepto finalmente dio fruto en la creencia en Amida Buda.94:12.3

Entre estos creyentes se enseña que el alma, al sufrir la muerte, puede elegir disfrutar de una estadía en el Paraíso antes de entrar al nirvana, el nivel último de existencia. Se proclama que esta nueva salvación se obtiene por la fe en las misericordias divinas y por el cuidado amante de Amida, Dios del Paraíso en el oeste. En su filosofía, los amidistas creen en una Realidad Infinita que está más allá de toda comprensión mortal finita; en su religión, se aferran a la fe en un Amida todomisericordioso, que tanto ama al mundo que no puede soportar que un solo mortal que llame su nombre en fe auténtica y con corazón puro deje de obtener la felicidad excelsa del Paraíso.94:12.4

La gran fuerza del budismo consiste en que sus adherentes están libres de elegir la verdad en todas las religiones; dicha libertad de elección pocas veces ha caracterizado a una fe urantiana. En este aspecto la secta shin del Japón se ha vuelto uno de los grupos religiosos más progresivos del mundo; ha revivido el antiguo espíritu misionero de los seguidores de Gautama y ha comenzado a enviar maestros a otros pueblos. Esta capacidad para apropiarse de la verdad proveniente de cualquier y toda fuente es indudablemente una tendencia admirable que aparece entre los creyentes religiosos durante la primera mitad del siglo veinte d. de J. C..94:12.5

El budismo mismo está experimentando un renacimiento en el siglo veinte. Mediante el contacto con el cristianismo los aspectos sociales del budismo se han enaltecido grandemente. El deseo de aprender ha vuelto a surgir en el corazón de los monje-sacerdotes de la fraternidad, y la difusión de la educación a lo largo y a lo ancho de esta fe indudablemente provocará nuevos avances en la evolución religiosa.94:12.6

En el momento de este escrito, buena parte de Asia coloca su esperanza en el budismo. Esta noble fe, que ha pasado tan valerosamente por las edades oscuras del pasado, ¿sabrá nuevamente recibir la verdad de las realidades cósmicas ampliadas, como los discípulos del gran maestro de la India cierta vez escucharon su proclamación de la nueva verdad? ¿Responderá esta antigua fe nuevamente al estímulo vigorizante de la presentación de los nuevos conceptos de Dios y del Absoluto que por tanto tiempo ha buscado?94:12.7

Urantia entera está esperando la proclamación del mensaje ennoblecedor de Micael, libre de las doctrinas y dogmas acumulados en diez y nueve siglos de contacto con las religiones de origen evolucionario. Está llegando la hora de presentar al budismo, al cristianismo, al hinduismo, aun a los pueblos de todas las fes, no el evangelio sobre Jesús, sino la realidad viviente, espiritual, del evangelio de Jesús.94:12.8

[Presentado por un Melquisedek de Nebadon.]

FUENTE: https://bigbluebook.org/es/94/10/