08/09/2020

EL SEXO Y LA ESPIRITUALIDAD.

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El sexo y la espiritualidad son aspectos que van de la mano, muy a pesar de lo que nos han dicho a lo largo de nuestras vidas, ya que se nos ha enseñado lo contrario, convirtiéndolo en un tema tabú, algo secreto, indebido y por lo tanto, es inapropiado hablar de ello. Razón por la cual se vuelve más deseado, para el ser humano lo prohibido se vuelve irresistible ante sus ojos.

Culturas, sociedades y religiones lo han ido desligando del aspecto espiritual como si fuera un tema lejano, externo; creando conceptos separados e irreconciliables a la vida espiritual. Sin embargo, existe una profunda conexión entre ambos temas tan vitales para el ser humano.

Actualmente, es más fácil entender esos puntos de confluencia, ya que vivimos una época en la que se escucha hablar constantemente sobre conexión e integración.

Se habla con frecuencia sobre la integración entre cuerpo, mente y alma, en consecuencia, de la conexión entre sexo y espiritualidad.

A continuación encontrarás algunos puntos de conexión entre sexo y espíritu, más allá de las creencias religiosas, reconociendo que existe un espíritu o energía que anima a nuestro mundo material:

La energía sexual es la misma energía de vida que creó el universo. Las antiguas filosofías espirituales y las modernas como el movimiento de la Nueva Era, afirman que la energía vital que anima a todo lo que existe, incluyendo los seres humanos y la vida sobre la tierra, proviene de una única fuente universal. Es así como nuestra energía de vida primordial, es decir, nuestra energía sexual, es parte de esta energía creativa universal.

Esta energía vital, también llamada por las corrientes orientales Chi o Kundalini, se asienta en los órganos sexuales y es la energía que usamos todos los días en las distintas actividades diarias, y no sólo durante el acto sexual y la procreación. Por ese motivo, es importante nutrirla día a día, ya que nacemos con una cantidad limitada de energía que podemos potenciar mediante actividades saludables para vitalizar el cuerpo, la mente y el alma permanentemente. 

La energía Kundalini nos da vida, circula por todos nuestros órganos y es una energía que también sube hasta los chakras superiores para elevar nuestro estado de conciencia y promover nuestra evolución espiritual.

La sexualidad se vive en el eterno presente. La sexualidad tiene mucha similitud con la meditación y otras practicas para el desenvolvimiento espiritual como la oración y la detención para observarnos a nosotros mismos. En general, las practicas espirituales buscan armonizar nuestros pensamientos y sentimientos, lograr una visión más amplia y objetiva de nosotros mismos y de nuestra realidad cotidiana y dejar de identificarnos con el ego.

Una de las primeras recomendaciones para ello, es ubicarse en el presente, que es nuestro campo de trabajo continuo, lo único que realmente existe y que podemos cambiar. Sólo en el presente podemos vivir, compartir y experimentar la vida y la sexualidad. Mientras más nos concentramos en el presente más se ampliará nuestra capacidad de percibir la realidad, así como de sentir y vivir intensamente y a plenitud las experiencias a través de nuestros sentidos.

La vida se vuelve más vibrante y plena cuando dejamos pasar como si fueran nubes que vienen y van los pensamientos y sentimientos. Así corremos una especie de cortina o manto que nos impide ver, sentir y experimentar profundamente la vida. Cuando estamos conectados desde nuestro cuerpo físico, arraigados en la tierra, tenemos más fuerza interior para conectarnos con energías sutiles y espirituales que harán que nuestra vida de todos los días, desde el cepillarnos los dientes, cuidar a los niños o hacer el amor, adquiera más sentido y sepamos con certeza que nuestras vidas individuales forman parte de una gran red llena de sentido.

En cuanto a la sexualidad, si no estamos conectados al cuerpo y al presente, nuestra capacidad para sentir y expandir el placer sexual estará disminuida. Por ello, si nos sentimos poco sensuales o con bajo deseo sexual, funciona relajarnos, respirar profundamente o de manera más acelerada para activar la energía, además de enfocarnos en el placer sensorial y en la persona con la que estamos compartiendo.

Para vivir una sexualidad plena hay que soltar logros y metas.

No pensar o aferrarse a metas ni logros es otra recomendación de muchos caminos espirituales. Para ello las practicas sexuales tántricas no se centran en el orgasmo como objetivo del encuentro sexual. Si convertimos al orgasmo en nuestra meta, nos perderemos de todas las otras infinitas posibilidades que podrían ocurrir durante la experiencia sexual. En otras palabras, estaremos atados a nuestros pensamientos y expectativas de lo que creemos que debería o no debería ser un orgasmo, evaluando si vamos por un buen o mal camino. Estaremos en nuestra mente, no en nuestro cuerpo ni en nuestro ser. Más allá de todo eso, donde la vida sólo es, sin espacio ni tiempo, existe el gozo, el placer y el éxtasis que se expande ilimitadamente. Y podemos conectarnos con este nivel de consciencia desde el presente y con la actitud cándida y abierta de un niño que sólo espera maravillas desconocidas por venir.

A través de la sexualidad y el amor nos hacemos UNO con los demás y con el universo.

La experiencia sexual es similar en muchos aspectos a la experiencia mística de profundo éxtasis y gozo espiritual. El sexo nos puede transportar hacia estados intensos y sublimes de placer, gozo y unión, no sólo a nivel emocional sino también espiritual. Hay momentos de profunda integración y conexión con el otro, así como de unión con todo lo que existe. Esto sucede cuando la energía sexual fluye libremente por el cuerpo, hacía arriba y expande la consciencia de la persona, haciendo de la experiencia sexual algo verdaderamente trascendente. En ese estado expansivo la persona es capaz de sentir amor ilimitado a la vez que se siente profundamente amada e integrada con todo lo que existe.

Por último, te invito a vivir tu sexualidad de una manera consciente y libre donde seas capaz de expresarte sin limites, tabúes o culpas y experimentes la divina energía creadora de mundos, creando así el propio.

FUENTE: http://www.kairamalaver.com/2019/08/06/sexo-la-espiritualidad/