LA IDEOLOGIA COMO FALSA CONCIENCIA

El análisis de la falsa conciencia nos lleva a comprender y entender que lo que se propone es  instituir, formar y crear un ser humano  conveniente para el que domina y su objetivo, propósito y fin sería convertirnos a todos en una sociedad para la servidumbre y que la misma se manifieste en forma “voluntaria”.

ENRIQUE CONTRERAS RAMÍREZ

Las ideologías perciben una visión del mundo, del hombre, de la cotidianidad de la vida, en un agregado de ideas, que algunos la toman desde el sometimiento sin percatarse de ello, ya que las mismas son inducidas para mantener la dominación. Por lo tanto, colocar las ideologías como corrientes del pensamiento en su tejido dialéctico, es como tratarlas desde una aspecto crítico, es decir, examinarlas en cuanto a concepciones que tienen que ver con la verdad y la falsedad.

Cuando se revisa y se analiza este escenario del papel de las ideologías en nuestras sociedades, encontraremos que los individuos viven una especie de engaño interno que les impide  desentrañar la realidad y la realidad misma, pues las ideologías se presentan  como una verdad, cuando simplemente es una especie de falacia argumentativa, que pasa como una verdad pero que oculta el engaño y la mentira envuelta en una ficción de bienestar que aliena al individuo asumiendo la falsa conciencia. Alienación que nos lleva a vivir un  proceso de pérdida de la identidad, mediante el cual la persona se inutiliza a sí misma  y tanto ella como todo su mundo no perciben estar en control del que domina. Allí  desaparece  él quién soy yo, si consideramos el yo como fuente de identidad ya que el yo  queda fuera de la conciencia y del control del individuo

La falsa conciencia  representa  la forma de razonar y pensar de los individuos, que no es coherente ni afín con las situaciones materiales de  existencia, es decir, existe una especie de artimaña, ardid, engaño interno, un impedimento entre la forma de desentrañar la realidad y la realidad misma que tiene resultados en diferentes áreas de la vida, por ejemplo, en la toma de decisiones.

               El análisis de la falsa conciencia nos lleva a comprender y entender que lo que se propone es  instituir, formar y crear un ser humano  conveniente para el que domina y su objetivo, propósito y fin sería convertirnos a todos en una sociedad para la servidumbre y que la misma se manifieste en forma “voluntaria”. Esto evita que la conciencia se desarrolle, que discierne, que critique, que sintetice, que configure, que perciba realidades  que a veces la cotidianidad oculta o esconde.

EN MEDIO DE DOS MODELOS

          En el planeta, las clases dominantes nos han ofrecido y han impuesto dos modelos: el socialismo y el capitalismo,  modelos cuyas ideologías pregonan libertad, democracia, progreso, desarrollo y hay quienes creemos que los mismos carecen de los valores sustanciales que consientan concebirlas como únicas alternativas histórico-políticas, pues en el planeta tierra ni el capitalismo ni el socialismo han emancipado a la humanidad.

          Esas ideologías, se ocultan en  utopías imposibles de materializar en sus modelos, cuando ofrecen democraciajusticiarespeto a la dignidad del ser humano, bien común, solidaridadigualdad -entre otros factores- que se quedan en el discurso político, en vacías promesas, incluso se escriben en las llamadas cartas magnas, como para expresar que allí se encuentra el propósito y el objetivo del modelo social y económico que impulsan de la sociedad que promueven.

En el planeta tierra, podemos aseverar categóricamente que no existe un país, donde la democracia se conciba como un sistema de relaciones horizontales de poder, dicho concepto, no tiene cabida ni en el sistema capitalista, ni tampoco en el llamado socialismo real, la democracia en ambos modelos no son expresión de gobierno del pueblo, son expresión de élites privilegiadas que se agrupan en partidos políticos y grupos económicos, cuyos intereses tienen bien definido como clase.

Partiendo de estas generalizaciones, que han mostrado ambos sistemas a través de la historia, es necesario confrontar en todos los campos a la dominación colonial del eurocentrismo ideológico, con un nuevo pensamiento, que en el fondo desde nuestros propios procesos históricos han sido sometidos por los dominadores, que hoy  plantean la recolonización de nuestro continente e incluso del propio planeta.