Cómo dejar de depender de los demás

por Elisa Fraile | | Dependencia Emocional | 0 Comentarios

Dependencia emocional, apego o adicción no son más que sinónimos que describen la vinculación tanto emocional como mental que sienten algunas personas hacia personas, objetos, situaciones, momentos, etc. ¿Te ha pasado que después de haber pasado años tras tu última ruptura sentimental aún sigues atado a esa persona? Quizá no a nivel físico porque ya no estáis juntos, pero si a nivel emocional. En realidad lo más probable no es que eches de menos a la persona en cuestión, sino todos aquellos momentos y emociones que viviste junto a él o ella.

Hay dos emociones clave en cuanto a la dependencia emocional y al apego:

  • El deseo: interés por tener u obtener algo considerado de nuestro interés.
  • La necesidad: obsesión por conseguir aquello deseado.

El problema se produce cuando en vez de desear algo, lo necesitamos. Es ahí cuando aparece la dependencia emocional. Para empezar, has de partir de dos premisas básicas:

  • Vienes a este mundo sin nada y te irás sin nada.
  • Todo cambia y nada es permanente.

Cuando entiendes esto, te darás cuenta de que todo aquello que “tienes” ahora mismo en tu vida es temporal. Nada dura para siempre, todo lo que sube baja y todo lo que baja sube. ¿Qué quiero decir con esto? Que el truco radica en aceptar la impermanencia de las cosas. Cuando vivimos apegados a algo o alguien, en vez de disfrutarlo sufrimos constantemente por el miedo a perderlo. Cuando aceptes que todo es temporal, te darás cuenta de que vivir aferrado al miedo de perder algo no solamente te hará sufrir, sino que te impedirá disfrutarlo. Pero, ¿cómo saber si puedes tener un problema de dependencia emocional?

  • ¿Sufres más de lo que disfrutas por miedo a perder el objeto o la persona de deseo?
  • ¿Tienes necesidad de controlarlo todo para no perder aquello que quieres?
  • ¿Piensas que sin esa persona o sin ese objeto no podrías ser feliz?
  • ¿No aceptas que todo tiene un principio y un final? ¿Te aferras a la idea de la permanencia de las cosas?
  • ¿Te sientes mal contigo mismo si los demás no te aprueban o si alguien te rechaza?
  • ¿Piensas en la felicidad del otro antes que en la tuya?

¿Sabías que se puede desarrollar dependencia emocional o apego afectivo a cualquier cosa? A la aprobación de los demás, al aspecto físico, a la comida, a la pareja, a “ser el mejor”, a la necesidad de control, a sustancias dañinas, al deporte, a la alimentación sana, etc. Si te identificas con todo esto, lee los trucos que te dejo a continuación para superar la dependencia emocional y comenzar a disfrutar de todo lo que viene a tu vida desde la libertad y la tranquilidad interior:

  1. Aprende a estar solo: conócete, descubre las cosas que te hacen feliz, cultiva tus fortalezas y acepta tus defectos. Cuando aprendes a estar contigo mismo es cuando empiezas a conocerte, a darte cuenta de tus comportamientos, apegos y patrones tanto de conducta como de pensamiento. Cultiva tu autoestima y el respeto por ti mismo, mímate, sé flexible y conócete.
  2. Di adiós al perfeccionismo y la autoexigencia: muchas veces nos exigimos demasiado porque así se nos enseñó de pequeños. Deja que te diga una cosa, eres humano y como tal no eres perfecto, ¡y eso es lo mejor de todo! Sé menos rígido contigo mismo, ¿a quién intentas impresionar? El exigirte demasiado te hace intentar alcanzar un ideal que no existe. ¿Por qué no pruebas a disfrutar de lo que haces con lo que eres y tienes en vez de presionarte constantemente por llegar a la cima si o si? Está muy bien que seas ambicioso, que te retes a ti mismo y que quieras conseguir tus sueños, pero hazlo dentro de tus límites y piensa que si no lo consigues, ¡no pasa nada! Se aprende más transitando lentamente el camino que intentando llegar a toda mecha a la meta.
  3. Sé tu propio referente: tendemos a preguntar a los demás cómo harían esto o aquello, si creen que hemos hecho bien, etc. Deja de tomar la opinión de los demás como tu máximo referente, cada uno piensa de una manera. Empieza a preguntarte a ti mismo, a escucharte y sobre todo, a ganar credibilidad frente a ti. La forma en la que vivas tu vida tiene que estar determinada por tus propios valores y creencias, no por los de nadie más. Está bien tener modelos de referencia para aprender si no sabemos, pero poniéndote a ti siempre en primer lugar.
  4. Acepta que tienes un problema: busca las raíces del mismo y comienza a trabajar en ello. Si ves que por ti solo no puedes, busca ayuda en algún amigo, familiar, libro o terapeuta.
  5. Trabaja en tu autoestima: si quieres saber cómo aumentar tu autoestima pincha aquí.

Para terminar te recomiendo cualquiera de los libros de Walter Riso sobre el apego y la dependencia emocional, en especial:

FUENTE: http://elisafraile.es/como-dejar-de-depender-de-los-demas