¿Sabes cuántas fotos de tus hijos circulan por Internet?

Hoy María ha tenido una entrevista de trabajo. Está contenta porque le ha ido muy bien, se ha sentido cómoda y ha podido expresarse con tranquilidad. El puesto le interesa especialmente, lleva tiempo preparándose para un trabajo así. A última hora de la tarde recibe una llamada de teléfono. Sintiéndolo mucho, su candidatura ha sido descartada para el puesto, le informa la persona de recursos humanos. La empresa ha hecho una búsqueda por Internet y ha encontrado fotografías de María que no encajan con lo que esperan de la persona que necesitan incorporar a su equipo.

Si para un adulto la huella digital es importante, imagínate para un niño o una niña que tiene toda la vida por delante y ha nacido, casi, con el objetivo de una cámara digital enfocándole. Puede que, como padres, nuestra intención solo sea compartir los momentos más divertidos con nuestros familiares y amigos, cómo va creciendo, las gracias que hace, pero no pensamos que podríamos estamos exponiendo toda su vida al mundo y que en el futuro podría tener problemas por ello o, simplemente, avergonzarse.

El artículo 7 de la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales establece que el tratamiento de los datos personales de un menor de edad únicamente podrá fundarse en su consentimiento cuando sea mayor de catorce años. Para los menores de esa edad, son los padres los que, como titulares de la Patria Potestad, deben autorizar el uso de la imagen del menor.

No obstante, debemos ir más allá y pensar en las consecuencias. Si no tenemos cuidado a la hora de publicar nuestra imagen y la de nuestros hijos e hijas en las redes sociales, luego no podremos exigirles a ellos que hagan un uso responsable y seguro de las tecnologías.

Algunos consejos antes de publicar una foto de tus hijos en Internet

– Mantén la privacidad en tus perfiles en redes sociales y comprueba de vez en cuando que tus contactos son realmente personas de tu confianza.

– No publiques fotografías de tus hijos desnudos ni que sean ofensivas o ridiculicen. Ahora pueden parecer muy graciosas, pero cuando crezcan pueden sentirse avergonzados.

– Pregúntales qué opinan e, incluso, pídeles su consentimiento, especialmente si tienen más de 14 años.

– Promueve su autonomía para que aprendan a navegar por Internet con responsabilidad y con la conciencia de protegerse y de poder proteger a los demás con nuestro Kit de Protección Educo, que contiene el manual Ponte al día con todos los consejos para navegar seguros, además de otros materiales para practicar la crianza en positivo, gestionar las emociones en familia y prevenir la violencia contra los niños.

Derechos de imagen: Gerd Altmann en Pixabay Aprendiendo juntos Febrero 17, 2020