EL SIMBOLÍSMO DE LAS COLUMNAS

La columna ha sido uno de los elementos más importantes del pensamiento masónico del hombre, desde los tiempos antiguos y las mitologías primitivas.

Elemento esencial de la arquitectura, la columna es “soporte”, representa el eje de la construcción y liga entre sí a sus diferentes niveles.

Partiendo de la ecuación entre “edificio” y “vida”, entre arquitectura y biología, el pensamiento simbólico une entre sí las dos figuras de la “columna” y del “árbol”. La Naturaleza al crear el árbol, ha tomado para él una figura propia de la columna. La columna, a su vez, es como un árbol estilizado. El simbolísmo hace una transposición entre estas dos ideas, y, de este modo, la columna simboliza el “árbol de la vida”.

En las tradiciones célticas, la columna toma otro significado, el de “eje del mundo”.

En el arte greco-romano, las columnas se ponen en relación con el poder y la victoria, toman sentido de un “arco de triunfo”. Uno de sus ejemplares más famosos es la columna, en Roma, en honor de trajano. Estas columnas votivas y triunfales representan una ascensión hacia lo celeste, y una obtención del poder divino, de la victoria de la inmortalidad.

Otro sentido simbólico de la columna es el de “puerta limite”. Es el que tuvieron en la Antigüedad las llamadas “columnas de Hércules” (que en un principio fueron columnas de Melkart) situadas a ambos lados del estrecho de Gibraltar, y que al ser dos “columnas” paralelas, tenían un sentido de “puerta”, pero no de paso a franquear, sino de muralla para cerrar el paso, constituían una “frontera de protección”. A esto es a lo que he llamado una “puerta-limite”.

En las tradiciones judías y cristianas la columna tiene un sentido cósmico y espiritual. La columna es soporte de lo sagrado, soporte de la vida, soporte del mundo. En el libro de Job (9,6) se evoca la potencia de Yahvé, capaz de sacudir las columnas del mundo:

“El sacude la tierra de sus cimientos, y hace vacilar sus columnas”

La columna es también, en el Santiguo Testamento, un símbolo de la presencia activa de la Divinidad, un faro y guía en el camino. Así en el Éxodo (13,21) se dice que:

“Iba Yahvé delante de ellos, de día, en columna de nube, para guiarlos en su camino, y de noche, en columna de fuego, para alumbrarlos y que pudieran así marchar lo mismo de día que de noche”

En un sentido psicológico moderno, lo que la columna simboliza es la “afirmación de sí mismo”. Por su verticalidad misma, la columna es un símbolo de tipo ascensional. El que quiere rendir homenaje a otro, se inclina hacia él. El que desea mostrar fortaleza pone bien recta su espalda, su línea vertebral, que es la columna del cuerpo humano.

En la génesis biológica de la especie, cuando el hombre surgió de entre los primitivos antropoides, la característica de lo humano fue el de construir un “animal erecto”. Lo que en biología se llama un animal erecto, es lo que en términos de simbolísmo se llama un ser que tiene “vocación por ascender por encima de lo terreno”.

En la estructura de una logia tienen que figurar dos columnas que, colocadas, en su interior, flanquean la única puerta que se abre al Occidente. Esta puerta es la que sirve de limite entre el mundo interno de la logia y el mundo exterior o profano.

Ambas columnas se refieren a la tradición bíblica y a la construcción del templo de Salomón, cuyo relato figura en el libro 1º de los Reyes (Reyes, VII, 14-22) y en el libro 2º de las Crónicas (Crónicas, III, 15-17). Las dos letras “B” y “J” que figuran en ella son las iniciales de los nombres de Boaz y Jakin, que constan en dicho relato del Antiguo Testamento.

Bayard dice que la columna “B” puede ser considerada como una columna del Tiempo, y la columna “J” como una columna del Espacio. En general se piensa que esas columnas deberían estar situadas fuera del templo, y no en el interior del mismo, para marcar mejor su función de límite.

La materia de ambas es el “bronce”, la aleación de cobre y estaño, que en los tiempos antiguos se usaba para los instrumentos del culto. La importancia del bronce en la Prehistoria hizo que adquiriese el sentido de algo potente e imperecedero, apropiado para lo divino.

Un autor, Clavel, piensa que las dos columnas representan los dos principios de creación y destrucción, de vida y de muerte, de luz y de tinieblas, cuyo juego alternativo mantiene el equilibrio universal. Ello explica por qué se encuentran en los límites de la logia, separando dos mundos opuestos.

A través del Tiempo y del Espacio quemabas columnas representan, el espíritu de la logia trata de caminar hacia el Centro supremo, hacia la unidad esencial de todo lo existente, que se encuentra mas allá de ambas determinaciones.

Si la Masonería intenta construir un Templo espiritual o existencial, que se edifique en el interior de los seres humanos, y de la comunidad o sociedad que todos ellos componen, entonces las dos columnas que limitan y que sostienen dicho Templo, son sus fronteras de protección, y también el eje activo de su progreso.

Todo ello debería hacernos reflexionar acerca del rico simbolísmo que se esconde en este componente de la logia, que son sus dos columnas de entrada.

Francisco Espinar Lafuente 33º