LIDERAZGO

LIDERAZGO VS PROTAGONISMO

Lic. José de Jesús González Pérez

Director de la Escuela de Psicología UDV

l tema de liderazgo ha sido tratado de muchas maneras y desde distintas perspectivas. Hoy en día, más allá de una explicación sobre este constructo, se requiere comprender a la persona que ejerce  esta cualidad; sobretodo poder diferenciar la  forma auténtica de ejercer liderazgo, de otras formas de dirigir o influir sobre las personas. Desafortunadamente hoy se tiende a llamar de la misma manera a conductas y acciones muy distintas entre sí, lo que lleva a esa confusión conceptual.

Si pretendiéramos hacer un recuento de las definiciones que se han dado de liderazgo a través de los últimos años, necesitaríamos hacer todo un tratado, sin embargo, no es el objetivo de este ensayo. La intención de esto es más sencilla, pues simplemente quiero plantear la posibilidad de diferenciar las conductas y actitudes propias de un líder y de otras personas enfocadas más a su protagonismo personal.

Para entenderlo un poco mejor, planteo los aspectos motivacionales de uno y otro caso.

¿Qué mueve a un líder?

Si nos referimos a la motivación del líder, valdría la pena retomar las teorías clásicas, con el fin de entender los motivos principales que guían a las personas en esta posición.

Maslow, en su pirámide de necesidades, plantea como el cuarto nivel de la motivación básica del ser humano,  la necesidad de reconocimiento y  éxito para conformar la autoestima.  Esto implica que, las personas con necesidades de autoestima, buscan fuentes de satisfacción en esta área.  Lo anterior se ve reflejado en las individuos con conductas de protagonismo y  esa  demanda constante para recibir expresiones de halago, que les permita autovalorarse en función de las expresiones valorativas de los demás. De alguna manera, las personas con necesidad de autoestima, buscan que los demás les expresen cosas positivas, puesto que esto les ayuda a construirse y a cubrir ese nivel motivacional. Por el contrario, son reacios y  pueden reaccionar de forma negativa ante las expresiones de crítica o desaprobación de sus acciones.

Por otra parte, este mismo autor, plantea en la cima de la pirámide, la necesidad de autoactualización o autorrealización. En este nivel  se describe que la persona que ha venido cubriendo todas sus necesidades básicas, tanto de sobrevivencia, como sociales y de autoestima, se enfoca a proyectos de mayor trascendencia. Lo que busca una persona en este nivel motivacional es la proyección social, es decir, en lugar de recibir halagos o expresiones lisonjeras, pretende proyectarse hacia los demás. Se enfoca en proyectos de desarrollo no sólo para sí mismo, sino que representen logros nuevos, tanto para él como para las instituciones y sobretodo para las demás personas.  Suelen ser personas preocupadas por el desarrollo de otros, concretizado en grupos, comunidades, instituciones u organizaciones en general. Se podría expresar como una persona que tiene cubiertas sus necesidades personales y por ello se enfoca a satisfacer las necesidades de los demás.  El reto de una persona en proceso de autorrealización es la proyección hacia los demás.

Tal vez en estas dos posturas motivacionales que describe Maslow, se puede diferenciar claramente el perfil de un verdadero líder respecto al perfil de una persona con necesidad de protagonismo. Lo que necesitan las personas con estos perfiles y lo que los mueve son cosas muy distintas.

¿Cómo diferenciar a un líder de una persona protagónica?

En principio la intención es hablar de algunas conductas y actitudes observables de quienes ejercen estos papeles.

Normalmente una persona protagónica gusta de los halagos y expresiones de reverencia; por el contrario un líder actúa con mucha mayor naturalidad e incluso en ocasiones le resultan incómodas las actitudes zalameras.

Una persona protagónica gusta de ocupar espacios importantes y ser llamado por sus títulos; en contraparte, un líder gusta de una relación de igualdad; aun cuando formalmente ocupe cargos de mayor jerarquía, busca la manera de acercarse en un ambiente de confianza.

Una persona protagónica se enfoca en la consecución de sus propios logros y gusta de exhibir sus éxitos o alcances cuando hay oportunidad; de forma distinta, el líder se enfoca a enfatizar los logros del grupo y de otras personas del equipo.

Normalmente una persona protagónica ve en los subordinados o seguidores a personas a quien utilizar para alcanzar mayores niveles de éxito o mayor popularidad; muchas veces no le importa manipularlos en busca de sus propios objetivos; caso contrario, el líder se compromete con las causas comunes de su grupo o comunidad.

La retórica de una persona protagónica es normalmente demagógica y se enfoca a la manipulación; la expresión de un líder por lo general es asertiva y consistente.

La satisfacción de una persona protagónica es ser admirado y vitoreado; la satisfacción de un líder es el avance común de su grupo, su empresa, su comunidad o su país.

Lamentablemente, si nos ponemos a revisar a muchas figuras que han cobrado fama como líderes o que se nos presentan como tal, pareciera que se describen más, desde esta perspectiva, como personas protagónicas y no con actitudes y acciones de un verdadero liderazgo.

Más lamentable aun, que como sociedad hemos privilegiado a personas protagónicas, por encima de verdaderos líderes sociales, laborales, institucionales o políticos. Muchas veces hemos olvidado y dejado de apoyar a personas que verdaderamente se comprometen con las causas de los demás y preferimos vitorear al cantante de moda, al actor, al deportista e incluso al político protagónico.

Un fenómeno que habla de esto es como un ídolo artístico, deportivo o político es capaz de concentrar multitudes para un concierto, un partido o un mítin, mientras que convocatorias de personas comprometidas con las causas de verdadero impacto social son muchas veces despreciadas.

Tal vez sea tiempo de revisar el perfil de aquellos personajes a quienes admiramos y hacernos la pregunta si verdaderamente su tarea o función representa un beneficio para los demás o sólo ve por sí mismo.  Tal vez es tiempo de pensar quien merece mi admiración y seguimiento.

FUENTE: http://www.espacioudv.com/liderazgo-vs-protagonismo.html

Categorías:LIDERAZGO, SOCIEDAD

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