Trabajos en tenida

Por Sísalo Wancjer
MM:. Resp:.Log:. Propagadores de la Luz Nº 1

Uno de los aspectos más importantes dentro de las actividades como masón, es el que corresponde a la lectura de nuestros trazados con referencia a los diversos tópicos que corresponden a la simbología ética, de cada grado, etc.

Posterior a la lectura de los mismos, se procede a comentarlos. En esencia este tipo de trabajo es el que corresponde a dar y recibir luz sobre los temas expuestos.

En varias logias en que he estado, incluyendo la mía, he observado el «cómo» se dan los comentarios y podríamos resumir así:

El Q:.H:. que hace uso de la voz, felicita ampliamente al expositor, diciéndole que su trazado está muy bien hecho y que lo invita a continuar trabajando así (Pienso: «¿Es esto respuesta de adulación?»).

El Q:.H:. que hace uso de la voz, critica el trazado, diciéndole que su trazado está incompleto, que estudie más y lo vuelva a hacer. (Pienso: «¿El criticar rompe la armonía y la fraternidad?»)

El Q:.H:. que hace uso de la voz, se limita a dar su propia opinión sobre el tema tratado repitiendo en mucho lo que ya se dijo (Pienso: «¿Existe realmente una aportación – luz – nueva que agregar a lo dicho? ¿Se está utilizando provechosamente el tiempo?»).

El Q:. H:. que hace uso de la voz, se limita a dar su opinión sobre el tema, agregando algo nuevo o diferente sobre el mismo tema (Pienso: «He aquí algo nuevo, hay un enfoque nuevo, una nueva «verdad parcial». Ya tengo otra versión del mismo tema). En las formas mencionadas, en toda la exposición del comentario se hace por confrontación directa con quien leyó el trazado, es decir dirigiéndose al Q:.H:.

En lo que a mí se refiere, y hasta donde es de mi conocimiento por lo que he leído, la forma más conveniente es como sigue:

Quien hace el comentario no debe felicitar ni adular el trabajo del Q:. H:., en la tribuna de la elocuencia, esto fortaleza la inclinación de la naturaleza humana a subordinar nuestra conducta y razón a un esquema de evaluación externa a nosotros, para ser aceptados y «quedar bien». Nos hace esclavos de la adulación (recordad nuestro código moral masónico: «No aduléis a vuestro hermano…». Decía el Q:. H:. José Martí: «El primer deber de todo Hombre es aprender a pensar por sí mismo». No conviene criticar porque nos coloca en una posición de arrogancia y de ser poseedores de la verdad absoluta, lo cual de ninguna manera corresponde a una actitud masónica.

Mantener silencio si estamos de acuerdo con lo que hemos escuchado. Pienso que es hacer mal uso del tiempo de uno y de los otros, repetir algo que ya ha sido enunciado, de esta manera damos más tiempo útil a los trabajos de la logia. De la misma manera refrenar la crítica con el silencio nos refuerza el sentido de la tolerancia, nos vuelve humildes y respetamos el derecho de la libertad de pensamiento y palabra.

Conviene hacer uso de la palabra cuando consideremos que lo que vamos a decir aporta algo nuevo, que no se dijo previamente sobre tal o cual aspecto o consideración del tema tratado, de esta manera enriquecemos el concepto y conocimiento del trazado que se ha leído. Al hacer uso de la palabra, para comentar un trazado, quien participa deberá hacerlo dirigiéndose al V:.M:. y puesto que quien está solicitando la opinión es el V:. M:. a él, es a quien hay que dirigirse. Soy consciente de lo relativo de mis propuestas; mi marco de referencia cultural, de experiencia personal, educativo, edad, etc., matizan las opiniones aquí expuestas, puedo estar equivocado, por tal motivo os invito a todos a reflexionar y aportar vuestros puntos de vista.

FUENTE: http://masonesporlamasoneria.weebly.com/publicaciones/los-trabajos-en-tenida