LA MASONERIA ESCOCESA O ALTOS GRADOD

Escocismo.

La meta del Escocísmo tiene como propósito lograr la evolución del masón y en cada uno de los grados que lo integran se analizan los diversos aspectos del acontecer humano. En el Escocismo desaparecen los tabúes y se despeja el entendimiento humano al aflorar nuevas luces esclarecedoras de temas que muchas veces llegamos a considerar intocables. Por esa razón no estamos de acuerdo con quienes se dejan dominar por la apatía y al llegar a Sublime Grado de Maestro Masón, consideran que ya nada tienen que buscar dentro de esta importante Escuela Iniciática, con lo cual no hacen otra cosa que estancarse y perder la interesante oportunidad de descorrer los velos que aún quedan entre él y su Verdadero Ser Infinito.

Expresa el Dr. Pedro Barboza de la Torre, en uno de sus importantes trabajos de investigación que el Escocismo, es en efecto la verdadera Masonería y que los grados anteriores, – Aprendiz, Compañero y Maestro Masón – constituyen etapas obligatorias de adiestramiento y educación para los hombres elegidos.

Los treinta grados siguientes contienen una inmensa suma de cultura moral, religiosa, histórica, económica, política, artística y científica, que no encontramos en los tres grados simbólicos.

Los grados Capitulares, son casi todos fundados y compuestos por una serie de sucesos históricos en la Masonería. Cada uno de ellos tiene adjunta una tradición o una leyenda que es el propósito del grado

Es importante resaltar lo que expresa Edgar Perramón, Gran Inspector de la Orden, en una de sus obras cuyo titulo es “Breve Historia del Supremo Consejo de la Masonería Venezolana: “La Masonería Escocesa, como instituto de perfeccionamiento ético y Sociedad de Pensamiento, procura elevar lo humano y mostrar las ideas y el camino que conducen hacia la renovación y hacia un futuro de solidaridad y progreso”. El mismo autor señala lo siguiente: “La Masonería Escocesa, al proclamar la defensa de los valores morales y el fortalecimiento de las tradiciones culturales y espirituales, busca que cada hombre camine hacia la solidaridad y la tolerancia, y promueva una sociedad más justa y humana”.

 Dentro del Escocismo existen tres grandes grupos, que reciben el nombre de Masonería CAPITULAR, Masonería FILOSOFICA y Masonería ADMINISTRATIVA.

1.- Masonería Capitular

 El articulo 1° de los Estatutos Generales de Gobierno, Administración y Justicia para las Ordenes Perfecto o Capitular, Filosófico y Administrativo, expresa lo siguiente: “El Orden Perfecto o Capitular, se compone de todas las Cámaras Capitulares, desde el grado 4° hasta el 18°, ambos inclusive, ya establecidos, y las que, en lo sucesivo, se establezcan bajo la jurisdicción del Supremo Consejo Confederado del Grado 33° de Venezuela”.

La Masonería Capitular es conocida y analizada por muchos autores bajo dos aspectos o series fundamentales; la primera la constituye la llamada Masonería de Perfección, que va desde el grado 4° (Maestro Secreto) hasta el grado 14° (Perfecto y Sublime Masón ) y un segundo conjunto o serie, cuya denominación es la de Masonería Capitular propiamente dicha, constituida por los grados 15° ( Caballero de Oriente o de la Espada ) hasta el 18° ( Soberano Príncipe Rosacruz ).

Los Cuerpos que la constituyen reciben el titulo de Soberanos Capítulos Rosacruz y son autónomos en cuanto a la realización de sus actividades masónicas.

Según la tradición, los Capítulos provienen de los trabajos que realizaban quienes dedicaban su tiempo a la construcción del Templo de Salomón, en cuyos subterráneos se reunían diariamente los maestros de la obra, en una amplia Cámara Central, con el propósito de planificar los trabajos que deberían realizar al día siguiente. Esas asambleas o reuniones constituían un autentico Capitulo.

Para llegar hasta este lugar de reunión o Cámara tan secreta era necesario pasar antes por otras, llenas de pruebas, tal como sucede en el Simbolismo, en el que para llegar a la Cámara del Medio, se hace necesario transitar y conocer primero la Cámara de Reflexiones y la Logia de San Juan.

En la más reciente historia de los Capítulos Rosacruz, se conoce que el Capitulo de Clermont, fue instalado el día 24 de Noviembre de 1754, hace 247 años. Es conocido también que en el año 1747, el día 15 de Abril, fue fundado en Arras, Francia un Cuerpo Capitular por el Príncipe Carlos Eduardo, cuya denominación fue el de Capitulo Jacobita Francés, en honor a Jacobo II

En Venezuela, los trabajos Capitulares se dan inicio a partir de la fundación, – el 24 de junio de 1824, – del Supremo Consejo del Grado 33°. El Dr. Pedro Barboza de la Torre, en su obra “Temas de Meditación” considera que “la fundación de un Capítulo hace posible la realización de estudios filosóficos muy interesantes y trascendentales; porque ello permite descorrer el velo puesto por las religiones positivas sobre la Verdad, y permite que los hombres consagrados a la meditación y al estudio alcancen la sublimación y vean surgir el corazón de púrpura”.

Para los Maestros Masones que durante su vida masónica han demostrado celo, fervor y constancia, los trabajos en los Capítulos constituyen una enseñanza muy avanzada, pues les permite consolidar los conocimientos adquiridos en los grados anteriores, especialmente en el conocimiento del alma humana, comenzando con el estudio de la Conciencia hasta el de las principales religiones.

 El primer grado del Escocismo, como lo señalamos anteriormente lo constituye el grado Cuarto, cuyo titulo es el de Maestro Secreto. Para que un Maestro Masón pueda aspirar a este grado se requiere que haya permanecido trabajando en una Logia Simbólica, el tiempo que los Estatutos Generales establezcan y que no esté entredicho ni penado.

Cada grado, esta dirigido a un aspecto esencial del hombre y de la sociedad, así el Maestro Secreto, estudia a fondo la Conciencia, que es su guía por intuición, que le permite distinguir lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto. Es en este grado, donde se da inicio al estudio de la cultura intelectual y espiritual del hombre. El Maestro Perfecto (5°), busca a través de un trabajo constante, el conocimiento sobre el Ser Supremo, el conocimiento del hombre y del Espíritu Humano. Dice la liturgia de este grado 5°, que, quien se conoce a si mismo, a la naturaleza, a su creador y al espíritu que le sirve de intermediario, es un Maestro Perfecto.

En los grados siguientes, en los trabajos Capitulares, se deben analizar y estudiar las posibles soluciones sociales, las diversas formas que adopta el Poder Social y se determina quien es el verdadero Soberano, destacándose que el Poder Judicial pertenece al pueblo y no al gobierno.

Es verdaderamente importante el estudio de los diversos grados, pues en cada uno de ellos se encuentran sabias enseñanzas, que de ser aplicadas, se podría contribuir de manera eficaz en la búsqueda progresiva, de las más autentica perfección.

El Elegido de los Nueve, por ejemplo, nos enseña: “que es inviolable el legitimo derecho de defensa, y es aborrecible el fraude electoral. Que la sentencia de un Juez y el proceso electoral deben ser siempre transparentes. Y la Justicia, es la mayor expresión de la libertad y de la soberanía de una Nación”.

En el estudio del grado 15°, nos encontramos que “cada hombre tiene derecho a elegir y a practicar la religión que le dicte su conciencia; destaca también, que “mejor que aprender a creer es aprender a perdonar, a exigir la virtud y a favorecer la inteligencia”.

Antes de alcanzar el último grado Capitular, es decir el grado 18°, el masón estudioso encontrará, que es tan sabio, tan vasto y tan completo, el contenido de cada grado, que incluso en uno de ellos, se hace referencia a la esclavitud como producto del abuso de los déspotas, siendo radical cuando expresa que “son intolerables la esclavitud física y la moral, por lo que establece la necesidad de combatir toda forma de esclavitud y más aún contra la que imponen la ignorancia, el fanatismo, la superstición y el error”; en otro se analizan, se estudian y se comparan las diversas formas de gobierno conocidas y se hace partícipe del sistema democrático representativo.

Uno de los grados sostiene que “el mejor medio contra la delincuencia, es la educación y que el mejor recurso contra el atraso es la escuela”.

El Soberano Príncipe Rosacruz, o grado 18°, explica la base fundamental de algunas religiones. En relación con este importante grado, Lorenzo Frau Abrines, en el Diccionario Enciclopédico, destaca que “entre los masones de la escuela filosófica, algunos creen que la concepción de este grado, debe buscarse en las teorías de Paracelso, o sea en el sistema filosófico idealista, que se funda en el infinito y en la razón.

2.- Del Orden Filosófico o Masonería Filosófica.

Es la continuación de la instrucción del Hermano Capitular, para ilustrarlo, hacerlo un iluminado, pues la filosofía actúa en los seres inteligentes y estudiados, como un poderoso foco de luz que ilumina el pensamiento.

Se compone de todos los Ilustres Consejos Kadosh y sus Cámaras Subalternas, desde el grado 19° hasta el grado 30°, ambos inclusive. Estos grados son conferidos por las Cámaras respectivas a los hermanos que comprueben haber recibido regularmente los grados comprendidos en el Orden Perfecto o Capitular.

El grado 19° o Sumo Pontífice, se le concede al Soberano Príncipe Rosa Cruz (18°), después de haber cumplido el tiempo exigido en el grado. En este grado 19°, se explica que en la vida humana se presentan dificultades, discriminaciones, rivalidades, persecuciones, enemistades, insuficiencias físicas, intelectuales y sociales comparables con los abismos y 15 pantanos para los cuales, el hombre debe estar preparado, para construir sobre esos obstáculos, los puentes que permitan salvar tales dificultades. El lema de este grado es Labor e Instrucción, por cuanto está consagrado al triunfo de la verdad.

Transcurrido el tiempo reglamentario, el Masón podrá recibir nuevos grados entre estos, el grado 25° o Caballero de la Serpiente de Bronce y el grado 28°, Caballero del Sol. El primero “enseña los deberes de hospitalidad para el viajero y para el extranjero, y el segundo, “instruye sobre la redención social, destruyendo el orgullo de los favorecidos por la fortuna y mejorando la preparación del pueblo para rehabilitar el proletariado”.

Resalta el Dr. Pedro Barboza de la Torre lo siguiente:

“En el grado 29° se agota el sistema de Estudios Complementarios que, hasta ahora, ofrece la Francmasonería. La temática encierra lecciones que componen principios económicos, políticos, filosóficos, religiosos, sociales y artísticos. No hay otra Institución organizada como asociación, donde los hombres, sin diferencias raciales, de creencias o de fortunas, tengan como objetivos, vencer su atraso y sus defectos, aprender a sentirse hermanos y reunirse para enseñarse y aprender lo que generalmente sólo se estudia en las Universidades”.

Para recibir el grado 30° o Caballeros Kadosh, se requiere un tiempo mínimo, establecido en los Reglamentos respectivos, en el grado anterior. En el grado 30°, el Masón debe actuar como un profesor dentro de la Orden, de allí que los Consejos Kadosh, son considerados como la Universidad de la Orden. Los grados intermedios, al igual que en los Capitulares se reciben comunicados. Se enseña en este grado que la caridad es el alma de toda virtud, y su mejor demostración es la Justicia.

Para conferir los grados 18° y 30° se necesita que el Supremo Consejo Confederado del grado 33°, de su aprobación. En las Tenidas de la Masonería Capitular como en la Filosófica, siempre habrá un motivo para instruirse de manera que es importante que se programen charlas, conferencias, talleres, foros, etc.

3.- Francmasonería Administrativa.

 Está comprendida, en los grados 31°, 32° y 33° y la organiza y dirige el Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33°, el cual es un Cuerpo autónomo que mantiene la autoridad sobre los Soberanos Capítulos Rosacruz. y los Consejos Kadosh. De este Supremo Consejo, depende el Tribunal de Grandes Inquisidores Comendadores integrado por los hermanos que poseen los grados 31° y 32°. Este tribunal, es elegido por votación secreta cada dos años. De igual manera, el Soberano Gran Consistorio, integrado por los hermanos con grados 31° y 32°.

Para pasar del grado 30° al 31° se requiere que el candidato sea miembro activo de un Consejo Kadosh, durante un tiempo mínimo establecido, de manera consecutiva, a partir de la fecha en que recibió el grado 30°. Del grado 31° al grado 32° es el mismo requisito anterior, en cuanto al tiempo y actividad en un Consejo Kadosh.

 El Grado 31° se denomina Gran Inquisidor Comendador y es gran defensor de la JUSTICIA. “Su enseñanza está destinada a ayudar a reconocer el valor ético y social de la Justicia, la Equidad, el Habeas Corpus y la Justicia por Jurados”.

El grado 32° es Príncipe Masón. (Sublime Príncipe del Real Secreto). Sobre este grado A. Gallantin Mackey en la Enciclopedia de la Francmasonería afirma que “fue instituido por los fundadores del Consejo de los Emperadores de Oriente y del Occidente, corporación establecida en el año 1758”.

El Grado 33°, es último del R∴ E∴ A∴ A∴ y quien lo posee recibe el titulo de Soberano Gran Inspector General.

 Su misión principal, como lo expresa A. Gallantin Mackey, “es enseñar e ilustrar a la Hermandad y conservar la armonía, unión y amor fraterna entre sus miembros y mantener la regularidad de los trabajos en cada grado, cuidando de su debida observancia; ocuparse de que se observen los dogmas, doctrinas, constituciones, estatutos y reglamentos, cuidando que la Orden guarde estos últimos debidamente, preservándolos y defendiéndolos en todas ocasiones y por último, deben ocuparse en trabajos de paz y caridad”.

Señala Federico Landaeta, Inspector General de la Orden, en la Breve Introducción al Escocismo que “la idea no es quedarse a mitad del camino, el propósito del Masón es alcanzar la meta más elevada, por lo tanto, no puede permitirse el lujo de dormir plácidamente en la ilusión de pensar que al haber alcanzado el grado de Maestro ya no hay más nada que hacer”.

Y seguir siempre adelante es el norte del Masón y como dijo alguien:”la perfección no existe, pero hay que buscarla, porque debe ser muy bella”.

Expresa el Dr. Pedro Barboza de la Torre, que mantener un Capitulo es conservar viva la llama de una Masonería, de estudio y esforzado trabajo por la superación de nuestros ideales

FUENTE: http://libroesoterico.com/biblioteca/masoneria/MASONERIA-PRACTICA.pdf