MASONERIA

PLEGARIA AL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO CON MOTIVO DE LOS SOLSTICIOS DE VERANO E INVIERNO

Es costumbre universal masónica, celebrar dos tenidas blancas con el fin dar a conocer al mundo
profano, la verdadera instrucción astronómica, al señalar en nuestros ceremoniales, el aparente recorrido
que ejecuta, el “astro rey”, durante el período en que ilumina al mundo, desde el punto más cercano, al
más lejano sobre el firmamento.


Es pues, muy justo hermanos míos, reunirnos en este sagrado recinto, con el fin de celebrar tan
solemnes ceremonias, llamadas también de SAN JUAN BAUTISTA y de SAN JUAN
EVANGELISTA.


Esta ha sido una costumbre, que nos impuso la tradición, porque en verdad no existe ley alguna niestatuto que lo establezca, por lo mismo, vamos a describir el origen y la finalidad de estas ceremonias.
Es del dominio de todos nosotros, que el “Patrón” de la Masonería, dentro del sistema simbólico
ritualístico, es precisamente, SAN JUAN BAUTISTA, al que le dedicamos una tenida blanca, el 24 de
junio, y sin embargo, también se la ofrecemos a SAN JUAN EVANGELISTA, el día 27 de diciembre de
cada año; como es natural, estas fechas resultan de suma trascendencia para el ambiente masónico
tomando en consideración que, la naturaleza degenera durante el Invierno, y renace esplendoroso durante
el Verano, que es cuando nuestro resplandeciente “asto rey”, nos proporciona la vitalidad necesaria, en
toda su intensidad.


En consecuencia, es por eso que; el nombre de San Juan Bautista, es objeto nuestra veneración el día
24 de junio, no sólo por ser nuestro símbolo en la Orden Masónica, sino, porque las logias en su
totalidad, deben dar a conocer al mundo profano que, tanto el fenómeno de la declinación del sol, como
el de la posición normal en su órbita, las celebramos con igual devoción.


Esto quiere decir, que nuestra tradición desde los más remotos tiempos, nos hizo creer en que el
firmamento tenía dos puertas, una al Norte y la otra hacia Sur, mismas que le servían al sol de límite, alcurso de su antes expresado y aparente recorrido, sobre la bóveda celeste, para dar lugar a los equinoccios
de Invierno y del Verano, llamados también de Capricornio y de Cáncer.


Por esa razón leemos en el génesis; los siguientes conceptos: “.. LOCUS ISTE NON ES HIC ALIUD
NISI DEMUS, DEL PORTA COELI…”, que traducido al castellano, es: “…ESTE LUGAR NO ES
OTRO QUE, LA CASA DE DIOS, Y LA PUERTA DEL CIELO…”.


Además, en las santas escrituras, se habla de las “Puertas del Cielo'”, y de las “Puertas del Infierno”
“PORTA COELI y PORTA INFERI”, refiriéndose como nosotros lo hacemos, al punto más elevado del
firmamento, hasta donde llega el Sol cuando se encuentra más lejos de la Tierra, que es el punto desde
donde también principia a acercarse, hacia nuestro planeta, precisamente el momento en que nosotros
celebramos la festividad de San Juan Bautista, por tal motivo, buscamos en el apocalipsis, a este período,


que tanto tiempo hemos esperado. La LUZ renace Lux Orltur, para que los mortales se entreguen en
brazos de la alegría, cuyo anuncio de ventura se acoge en esta exclamación: NOEL, NOEL, NOEL.
En esta época, los rayos del Sol iluminan nuestro suelo, perpendicularmente y desde luego caen a
plomo sobre los trópicos, para obrar de manera vivificante y poderosa, sobre la naturaleza de las cosas,
para transformarlas y dar origen, a los variados fenómenos, que dan la vida y el vigor, a todo lo creado en
el mundo, para beneficio de la Humanidad.
A este respecto, no faltará algún crítico que asegure que los masones, cuando nos conviene,
adoptamos doctrinas sectaristas y absurdas, o bien que somos naturalistas, sin creencias religiosas, pero
nuestra contestación será siempre, la de que nosotros, nunca hemos adoptado el sectarismo, ni a las
religiones retardatarias, oscurantistas, ni mucho menos fanatizantes, nosotros somos simplemente
“LIBRES PENSADORES”.
Desde luego, hermanos míos, no debemos dar a entender, que el objeto de celebrar las dos
ceremonias, la de “San Juan Bautista”, y la de “San Juan Evangelista”, es únicamente para reunirnos en
franca camaradería, porque la verdad, es que la renovación de las estaciones del Verano y del Invierno,
traen como consecuencia la evolución de la Naturaleza, para proporcionarnos con regularidad la
subsistencia, por tal motivo, va nuestra sincera y sagrada adoración, hacia el SUPREMO
ARQUITECTO DEL UNIVERSO, para dedicarle de manera cordial, la siguiente invocación: (todos los
concurrentes se ponen de pie).
¡Naturaleza divina y venturosa., con tu poder omnipotente lleno de gracia y grandeza, objeto
denuestra veneración, hemos obtenido tus benéficos favores, para el fin de gozar eternamente, de tu
influencia, bienhechora, bajo el influjo majestuoso de tu excelsa voluntad, en bien de nuestro amado
género humano, que siempre os consagró su admiración, porque nos unen los más estrechos lazos de la
Confraternidad Universal, y las virtudes humanas, que practicamos y derramamos por toda la
superficie del globo terrestre!
hora bien, daremos principio a describir el orden y la distribución del banquete de los solsticios de
Verano e Invierno al cual, ningún hermano debe faltar, porque durante estas ceremonias, se trata de
estrechar, cada vez más, nuestros lazos de amor fraternal y la intimidad familiar que debe imperar en el
ambiente de todas los reuniones masónicas.
Procediendo pues como corresponde, notamos, desde luego, que el Venerable Maestro, que
representa al Sol, lo observamos colocado en su puesto, en Oriente.
Al Primer Vigilante lo vemos ocupando su lugar al Sur, y al Segundo Vigilante al Norte, o sean los
sitiales simbólicos, que señalan a las tres fases culminantes del Astro Rey, saliente, en su plenitud, y en el
ocaso.
Por lo tanto queridos hermanos, observamos que, durante los banquetes solsticiales, el Venerable
Maestro y los Vigilantes nos dan a conocer los fenómenos del día y la noche, y por lo mismo también
nos marcan, el tiempo de las “actividades” humanas, el del “descanso”, y el del “reposo”.
Ahora bien, la forma apropiada de la mesa, de los banquetes, es de un semicirculo, para darnos
igualmente a conocer, que ocupamos la línea del firmamento dentro de cuya área, se desarrollan
incesantemente, los fenómenos que mantienen a la Naturaleza en constante actividad, por eso ahí
permanecerán eternamente en su desarrollo, los tres reinos de la Naturaleza, como lo son el animal,
el vegetal y el mineral.


He aquí el porqué, sin duda alguna, se procede a venerar a los elementos naturales, por medio de los
“siete” brindis obligatorios, cuyo simbolismo es el de las siete “libaciones”, que nuestros antiguos
hermanos ofrecían a la divinidad representada por los siete planetas primitivos., únicamente conocidos, de
aquella época.


Estas libaciones, fueron reemplazadas posteriormente por nuestros actuales “BRINDIS”, que también
corresponden, a cada uno de los “siete” días de la s mana, y es por eso que, la primera libación se ofrecía el
domingo, el “Sol” como Rey del Universo; descubridor de los misterios de la Naturaleza.
La segunda libación era dedicada el lunes, a la “Luna”, como el planeta que oculta los misterios de la
oscuridad en la noche.

La tercera libación se le consagraba el martes, a “Marte” o sea a la divinidad, que según se presumía,
era el Dios de la Guerra, y presidía los combates.

La cuarta libación se le dedicaba el miércoles, a “Mercurio”, planeta que vigilaba la apertura y la
clausura de las actividades humanas.
La quieta libación se le ofrecía el jueves, a “Júpiter”, o sea, al dios de la hospitalidad y lafilantropía.
La sexta era la libación dedicada el viernes, a “Venus”, como diosa de la fecundidad, de la generación,
y de la naturaleza divina, y;


La séptima y última libación se le ofrecía el sábado, a “Saturno”, como dios del tiempo, o sea, el
representativo de lo infinito y de lo incomprensible.
A esto se reduce, queridos hermanos, la ceremonia de los banquetes solsticiales, pero en realidad nosotros
hemos adoptado de manera solemne, a los actuales “BRINDIS” en lugar de las “LIBACIONES”, en el
siguiente orden:


El primero, por la felicidad de la NACIÓN MEXICANA, porque es el país en que vivirnos.
El segundo, por la GRAN LOGIA DE ESTADO, bajo cuyos auspicios trabajamos.
El tercero, por todas las logias de la jurisdicción.
El cuarto, por los hermanos recientemente iniciados.
El quinto, por los hermanos visitadores.
El sexto, por todos los masones esparcidos sobre la superficie del globo terrestre, y;
El séptimo, a la memoria de quienes han contribuido a la civilización y prosperidad del género
humano.

Estos BRINDIS, se reducen tan sólo a las palabras alusivas al acto, y terminan, con la orden de:
¡CARGAD VUESTROS CAÑONES Y HACED FUEGO!; por la paz, por la felicidad y
por la prosperidad, según el caso.

Al apurar el contenido de los vasos, todos los asistentes al banquete se pondrán de pie, en señal de
respeto y veneración.

Una vez terminado el acto, los asistentes masones, formarán la cadena de la unión, pronunciando las
palabras de: “SALUD”, “FUERZA”, “UNION”.

FUENTE: https://eruizf.com/masonico/doc/27_temas_mm.pdf

Categorías:MASONERIA

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