09/20/2020

Las mayorías sociales y la verdad humana

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Uno de los grandes problemas no resueltos de la democracia actual es el relativismo de valores que parece llevar implícito. Esto afecta a su propio fundamento pues todo sistema político necesita un sostén firme sobre el que desarrollarse eficaz y armónicamente. La cuestión que surge aquí con la ideología democrática es la relatividad de su fundamento, al otorgar el estatuto de verdad a las mayorías sociales coyunturales que se forman en sus instituciones y al discurso efímero de sus representantes. La verdad oficial en estos términos deviene circunstancial al depender de la opinión de una mayoría social cambiante.

La democracia contemporánea, bajo el principio mayoritario, encontraría su fundamentación en algo contingente, en un estado de opinión pública ontologizante. Unas minorías electas, tecnocráticas y burocráticas, se erigen en portavoces de unas mayorías sociales que dictan aparentemente lo que es y debe ser, y lo que no es ni debe ser. Ello implica y nos conduce al problema subsiguiente, que sería el de la falta de universalidad de la pretendida verdad democrática por la inexistencia de principios axiológicos trascendentes al propio sistema. El alcance de esto es determinante para el desenvolvimiento de la vida sociopolítica, dado que el principio de mayoría es un principio empírico y cuantitativo pero no determina en ningún caso la realidad de su verdad.

Si nos fijamos en la dimensión inmanente de la Iglesia, como sociedad humana, reparamos en que la declaración de verdad no siempre tiene una correlación con el principio mayoritario. Ciertamente, como se infiere de su etimología, la Iglesia Católica es una Asamblea Universal, una ekklesia katholicos. Una asamblea que por su propia naturaleza general y ecuménica abarca miembros de diferentes pueblos y naciones, familias, etnias, razas, lenguas, costumbres y continentes, desde sus primeros siglos. El Concilio de Nicea es la constatación fehaciente de que la afirmación de la verdad no tiene porqué seguir el juicio de la mayoría coyuntural. Dicho Concilio fue universal pero no porque hubiese una mayoría que sostuviera la verdad. De hecho, el episcopado mayoritario era entonces arriano, y el propio Concilio, convocado por Constantino declaró al mismísimo San Atanasio enemigo de la fe.

En este sentido, lo universal no es lo mayoritario ni debe confundirse con los resultados de una votación parlamentaria o asamblearia, ni con los discursos de aquellos que tienen conferidos el cargo de portavoz o son coyunturalmente los dominantes en la mentalidad colectiva. La verdad simplemente es, aunque un grupo mayoritario la ignore o trate de adulterarla. De hecho, como se extrae de la matemática y de sus demostraciones, las formulaciones no están en dependencia de criterios cuantitativos ni de la mayoría de los matemáticos del momento

FUENTE: https://www.tradicionviva.es/2020/04/28/las-mayorias-sociales-y-la-verdad-humana/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+TradicionViva+%28Tradicion+Viva%29&utm_content=Yahoo%21+Mail