08/06/2020

OSVALDO FARRES. Semblanza de una gloria de Cuba.

Anuncios

                                                   Por, Cayetano Toledo Cabrera

Nacido el 13 de enero de 1902, en el pueblo de Quemado de Güines en Las Villas, actualmente provincia de Villa Clara, nombre de cuna, Facundo Gumersindo Farrés Vázquez.

En el año 1928 decide emigrar a la Habana contando veinticinco años de edad. En esta ciudad además de trabajar para lograr el sustento, estudió dibujo.

Su actividad laboral fue diversa: operario de una fábrica de colchones, pintor paisajista, mensajero en bicicleta, empleado de banco, escaparatista (diseñador-arreglista de vitrinas de comercios), hasta que consigue empleo en una empresa publicitaria. Fue diseñador de carrozas para el carnaval de la Habana.

Trabajó como publicista de la empresa cervecera “La Polar“, y del jabón “La Llave”.

Osvaldo Farrés está considerado el compositor de música romántica más extraordinario que ha dado Cuba, creó más de 300 canciones entre las que se destacan los boleros que internacionalmente se hicieron famosos y fueron cantados por los mejores intérpretes de aquella época: QuizásAcércate másToda una vida, Tres Palabrasno me vayas a engañar, y otros.

Aún sobrevivimos los que tenemos el grato recuerdo de escuchar sus hermosas composiciones interpretadas por las maravillosas voces de Nat King Cole, Frank Sinatra, Sarita Montiel, Pedro Vargas, Toña la Negra, Miguelito Valdés, Antonio Machín, Celia Cruz y Xiomara Alfaro entre muchos otros dejando para el final a Fernando Albuerne que es el primer intérprete de la entrañable canción, Madrecita, que colocaremos más adelante y es la razón central de éste artículo.

La primera composición con la que se da a conocer Osvaldo Farrés y que lo enrumba por el camino de la fama, fue compuesta en 1937, contando ya con 35 años de edad: la guajira-son, que tituló, “Mis cinco hijos” (Pedro, Pablo, Chucho, Jacinto y José), interpretada por Miguelito Valdés.

En 1940 la gran cantante mejicana, Toña La Negra hizo popular su canción: Acércate Más y en 1943 con Toda una Vida se convierte en el compositor exclusivo de la Emisora CMQ.

La canción Toda una vida, la compuso en la inspiración de la que sería su esposa, la señorita, Fina del Peso con quien compartiría el resto de su vida.

Años más tarde, en una entrevista donde se trató el tema de sus famosas canciones, expresó:

“Jamás pensé convertirme en compositor. Ni la canción ni la música estaban en mis planes, mucho menos había imaginado que podía vivir de ella…”

Fue amigo de Carlos Prío Socarrás, presidente de la República de Cuba (1948-marzo1952) hasta el golpe de estado militar de Fulgencio Batista que lo sacó del poder. Se cuenta una anécdota donde Prío le solicita una canción para que amenizara su campaña electoral para la presidencia, la cual es satisfecha con una conga, la cual fue importante en la obtención de su triunfo electoral. Una vez ganada la presidencia, Carlos Prío le pidió que le pusiera precio a su trabajo, a lo cual le respondió Farrés: no vale nada, esa composición la hice para el amigo, no para el presidente

Siempre se proyectó como un ferviente católico.

Al triunfo de la Revolución de 1959, se mantiene en Cuba hasta que al producirse la intervención de los estudios de radio y televisión de CMQ, donde trabajaba  le dice a su esposa: “Nos tenemos que ir, esto será un desastre”.

En 1962, aprovechando un contrato de trabajo en España decide no regresar más al país y pide asilo político en los Estados Unidos.

Al conocerse su exilio es declarado traidor y su casa de La Habana es saqueada y quemadas todas sus pertenencia en plena calle.

Premios y condecoraciones recibidas por Osvaldo Farrés

-Diploma del Gobierno de los Estados Unidos por el bicentenario de la República.

-Medalla de la Sociedad de Autores y Compositores de Francia.

-Diploma especial de la Broadcast Music INC de New York por el éxito de música en la radio y la televisión de Estados Unidos que habían difundido más un millón de veces sus famosas canciones.

-Placa de bronce con su esfinge, otorgado por la Confederación de Trabajadores Hispanos de New York.

-Placa del VI Festival de la OTI por su obra musical y literaria de toda su vida. 1984.

-Orden Nacional de Mérito “Carlos Manuel de Céspedes”, la más alta condecoración a personalidades de la cultura de la República de Cuba.

-En 1954 por acuerdo unánime fue declarado Hijo Predilecto de Quemado de Güines.

Desde 1954 a 1960recibe en Cuba múltiples premios y reconocimientos por su aporte a la cultura nacional.

NOTA: la Orden Nacional de Mérito, Carlos Manuel de Céspedes, fue creada el 18 de abril de 1926.

Pasemos ahora al objeto central de este artículo que es la canción Madrecita que el gran compositor dedicara a su madre en 1954.

Esta sentimental melodía, que llegó a calar en lo más profundo del sentimiento de los cubanos en la década de los años cincuenta y que rápidamente, también se esparció por el mundo entero.

Esta canción fue compuesta especialmente por Osvaldo Farrés para su mamá la señora Caridad Vázquez de ochenta años de edad.

Cuenta el autor que su madre le había dicho que él había creado muchas canciones famosas pero que a ella no le había compuesto ninguna.

Con esa deuda pendiente el compositor determinó que efectivamente era el momento de componer una canción que fuera un homenaje a las madres y que incluyera tanto a las que todavía acompañaban a sus hijos como las que ya habían fallecido.

Cuando Farrés compone Madrecita dispuso que fuera interpretada por su amigo, el excelente cantante Fernando Albuerne y grabar la misma en un disco de acetato que tuviera en la cara A la canción y en la cara B la explicación en su propia voz de la dedicatoria a su madrecita.

Veamos cuales fueron sus palabras:

“Madrecita, esta canción está escrita para ti, en esta inspiración mía quiero resumir el cariño acendrado a todas las madres del mundo por buenas, por abnegadas y por santas. Son para ti estas frases, nacidas de lo más profundo de mi alma, porque tú eres la encarnación suprema de todo lo más noble y de todo lo grande que hay en el mundo. A ti acudimos siempre cual cofre amoroso que guarda todas las angustias, penas y alegrías.

En nuestras tribulaciones, eres nuestro refugio y consuelo y nuestra única verdad. Tu regazo materno y tu amor, saben de todas las ternuras y de todos los sacrificios. Como tu cariño ninguno. Tú eres lo realmente positivo en la vida. Y ahora escucha la última estrofa de mi canción, nacida del corazón de un hijo, que tu sabes que jamás faltó al deber sagrado de amar a su madre. En ella digo lo que dedico con todo el corazón a todas las madres del mundo”.

Veamos el texto de la canción:

               madrecita

Madrecita del alma querida

En mi pecho yo llevo una flor

No te importa el color que ella tenga

Porque al fin tu eres madre una flor

Aunque amores yo tenga en la vida

Que me llenen de felicidad

Como el tuyo, jamás madre mía

Como el tuyo no habré de encontrar

Tú cariño es mí bien madrecita

Y en mi vida tú has sido y serás

El refugio de todas mis penas

Y la cuna de amor y bondad.

Como puede apreciarse en la canción Madrecita hay una referencia muy marcada a la flor que las personas llevaran en el pecho el día de las madres. Hasta la década del cincuenta era costumbre generalizada llevar, ese día, en la parte izquierda del pecho (el lado del corazón) una flor roja para los que tenían la madre viva y una blanca para las que su madre había fallecido.

Otro hecho significativo que es preciso recordar se refiere a que en los días cercanos al día de las madres, y con más fuerza ese propio día, se escuchara repetidamente en todas las emisoras de radio y televisión, la canción Madrecita como  homenaje a todas las madres.

Compilación, corrección  y aporte de Cayetano Toledo Cabrera, 33º

La Habana, 9 de mayo de 2020.

FUENTE:

Diccionario enciclopédico de la música en Cuba. Radamés Giró. 2007.

Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

Wikipedia.

Vivencias y recuerdos del autor de éste artículo..