07/09/2020

Los cambios que se van a ver en EEUU cuando pase la pandemia del coronavirus

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La pandemia promete dejar una profunda marca en la manera en la que se organiza la sociedad estadounidense. Aquí te mostramos seis puntos claves en los que el coronavirus podría incidir en la vida política nacional.GRETTEL REINOSOFollow10 MAY 2020 – 12:02 PM EDTCOMPARTE

Estados Unidos es el país más afectado por la pandemia del nuevo coronavirus. Para la mañana de este domingo 10 de mayo, más de 1.3 millones de personas se había contagiado y cerca de 79,000 habíann fallecido, de acuerdo con el conteo de la Universidad Johns Hopkins.

Mientras tanto, aunque en varias partes del país se intenta retomar las actividades comerciales y productivas, los casos continúan aumentando y no parece que pueda salir una vacuna en los próximos meses que ayude a garantizar el control de la pandemia.PUBLICIDAD

Paralelamente, el coronavirus ha desatado una crisis económica, un alza histórica del desempleo y una paralización de la producción y el comercio, no solo en EEUU si no en todo el mundo, que está viviendo una crisis sin precedentes en las últimas décadas.

Algunos estudios hablan de al menos dos años para detener la infección a partir de la llamada inmunidad de rebaño, lo cual puede tener un altísimo costo de vidas para la humanidad.

Las repercusiones

«Esta crisis es una máquina del tiempo para el futuro», dije Anne-Marie Slaughter, CEO del grupo de expertos New America y ex directora de planificación de políticas en el Departamento de Estado durante la administración de Barack Obama, en una entrevista para la National Public Radio.

«Creo que miraremos hacia atrás y veremos que esto fue como la Gran Depresión o una guerra, y que creó un espacio político para hacer un gran cambio de políticas que parecía demasiado difícil incluso hace dos meses», añadió.

Aquí te mostramos seis puntos claves en los que esta pandemia podría incidir directa o indirectamente, tanto en el debate político, como en nuevas demandas sociales.

Sería esperanzador pensar que esta crisis tan profunda conduciría a enfocar la política hacia acciones necesarias para respaldar al ser humano en todos los aspectos de la vida social pero lo que se ha visto hasta el momento y lo que refleja la historia dista mucho de ese ideal.

 Salud pública y garantías sociales

Alex Wong/Getty Images

La salud pública está dominando el debate, todavía más que antes. Y bien puede que deje ser una cosa de los progresistas contra conservadores. Si algo ha quedado claro durante la crisis es la necesidad de un sistema de salud que sea capaz de dar respuesta a situaciones como la actual pandemia y una red de garantías sociales para los trabajadores y otros sectores vulnerables de la sociedad, de los cuales depende en gran medida la economía. 

Una encuesta realizada en marzo reveló que un gran porcentaje de la población está más inclinada a apoyar una cobertura sanitaria estatal a raíz de esta pandemia. Según la encuesta el 25% de esos eran republicanos.

No hay garantías de que este interés por un sistema más igualiario vaya a ser permanente o pudiera convertirse en legislación. Hay que tener en cuenta que aún existe una gran división entre la población con respecto a Obamacare. Un plan que es menos ambicioso que el llamado ‘Medicare for All’ que proponía Bernie Sanders.

Otra de las ideas que salen a relucir por estos días de crisis y desempleo es el de un ingreso básico universal, que promovió el empresario Andrew Yang durante su campaña. Gobierno federal más fuerte

Saul Loeb/Getty Images

De todas las grandes crisis que ha vivido Estados Unidos el gobierno federal ha salido más fortalecido en sus competencias y responsabilidades, con un papel más activo e interventor en la vida del país.

Las repetidas fórmulas de campaña de Trump de fortalecer la producción e industrias locales y reducir la dependencia del extranjero, imponiendo impuestos a los productos que entran al país, pueden ganar aún más seguidores.

El proteccionismo defendido por Trump se sustentaría como un enfoque válido, pero a la vez se hace necesario que estas competencias y protecciones las asuma el estado, en forma de prestaciones sociales e inversión en sectores clave que tendría que empezar a asumir como gobierno.

 Lo migratorio al centro del debate político

Brent Stirton/Getty Images

El 20 de abril el presidente Trump anunció en Twitter la «suspensión temporal de la inmigración a los Estados Unidos» en respuesta a la crisis y aunque no fue tan amplia como había anunciado, se detuvo la emisión de tarjetas ‘green card’ por al menos 60 días, con una serie de excepciones, como los solicitantes que ya se encontrasen en el país.

Grupos y organizaciones de defensores de inmigrantes criticaron la medida, asegurando que el presidente está usando la crisis para cumplir su agenda de línea dura contra la inmigración.

A pesar de ello, varias encuestas revelan que un gran porcentaje de estadounidenses comparte las opiniones de Trump con respecto a la inmigración, que ante una crisis sanitaria como la actual se ve como un peligro sanitario o un competidor en el mercado laboral.

La paradoja es que, al mismo tiempo, se evidencia el importante papel de los inmigrantes en la economía, desde los trabajadores agrícolas calificados como «esenciales» (aunque muchos sean indocumentados) hasta los que están en la llamada primera línea de fuego en el sistema de salud. Nacionalismo y antiglobalización

Jeff Kowalsky/Getty Images

El ala nacionalista y populista del Partido Republicano y otros que han estado advirtiendo sobre los peligros de la globalización también parecen haber recibido un impulso.

La globalización se muestra como un mecanismo para promover los intereses de una élite global a expensas de las poblaciones nacionales. Es la base común de las teorías de la conspiración de grupos antiglobalización, de ultraderechistas, supremacistas, quienes aprovechan la pandemia para ganar un espacio político.

Son lo que defienden la idea de acabar con los organismos internacionales (como la ONU, la OMS)

En medio de la histeria colectiva por la pandemia, las paranoias contra los inmigrantes, contra los chinos o lo que venga de China se ven respaldados por voces como la del mismo presidente Trump, quien hasta hace pocas semanas solía referirse al patógeno como «el virus chino».

 Nuevos procedimientos: voto por correo y campañas virtuales

Megan Jelinger/Getty Images

Muchos expertos han advertido que para noviembre se espera una nueva ola de contagios, un temor que refuerza la idea de algunos de votar por correo en las venideras presidenciales como se está haciendo en algunas primarias.

Las encuestas indican que un porcentaje mayor al habitual comienza a apoyar esa idea, tanto que la votación sea exclusiva como parcialmente por correo.

Cinco estados han celebrado este año elecciones por correo, según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales y otros están sumidos en un intenso debate valorando la posibilidad.

El llamado ‘distanciamiento social’ ha hecho que los mítines masivos quedaran fuera de discusión, candidatos y campañas han tenido que pensar en otras formas de llegar a los votantes.

El exvicepresidente Joe Biden, virtual candidato demócrata a la presidencia, se ha limitado en gran medida a los mensajes de video desde su casa en Delaware en su lucha por mantenerse en la discusión política.

El presidente Trump ha sido acusado de usar sus informes de prensa sobre la crisis como un reemplazo de los mítines que no puede celebrar.

La Convención Nacional Demócrata ya se ha retrasado desde su fecha programada originalmente a mediados de julio hasta un mes después. Trump ha insistido en que el evento republicano equivalente continuará según lo planeado la semana siguiente. Erosión del bipartidismo

Drew Angerer/Getty Images

Si bien dentro del Partido Demócrata se ha hecho evidente durante esta campaña una división entre socialistas, progresistas, moderados y más conservadores, la lucha por determinadas conquistas como la salud pública o la renta universal se ha consolidado durante la pandemia, dando cohesión al partido.

Los republicanos se muestran más dispersos y con objetivos menos claros como partido, más allá del de apoyar la gestión del presidente. Ante el tamaño de la crisis, algunos se han visto obligados a apoyar paquetes de ayuda social, reforzar la gestión en salud pública y promover la gestión de un estado más intervencionista.

Desde antes de la pandemia era evidente el descontento social, la profunda división partidista y los engranajes del ‘stablishment. La elección del presidente Trump es considerado por muchos como un síntoma de ese orden de cosas. Existe la posibilidad de que nuevos grupos se presenten como opciones políticas desde ambos extremos del espectro político. O que se consolide el proyecto populista que representa el actual mandatario.

FUENTE: https://www.univision.com/noticias/politica/los-cambios-que-se-van-a-ver-en-eeuu-cuando-pase-la-pandemia-del-coronavirus?mi_u=1a3e9c80e1e23be49ff40b3fcad69943e805170d

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