08/06/2020

LA CIENCIA ROSACRUZ

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Hay un axioma de la alta jerarquía que dice: «EL ALMA ES EL TEMPLO DE LOS ROSACRUCES». He aquí algo verdaderamente grandioso que todos debiéramos conocer y meditar para comprender la hondura de su contenido; la concientización de este axioma nos lleva indudablemente a establecer, que los Rosacruces son esencialmente idealistas y realistas en el más amplio sentido del término, porque ellos no marchan sobre falsedades, sino sobre realidades absolutas, siendo realidad el Poder Emanante de toda existencia.


El centro de sus actividades y el campo de su accionar interno, es el Alma Humana en su triple aspecto o funcionalidad: Alma Intelectiva, Alma Sensitiva y Alma Consciente, pues estos tres aspectos constituyen la integridad de ese modo sensible del hombre llamado ALMA.

Los estudiantes de la Ciencia Rosacruz saben que el cultivo del Alma es el trabajo por excelencia que deben realizar, porque sin ese Sentido Divino no se puede transitar el sendero de la evolución consciente, sendero que la humanidad está en mora de conocer.

En razón de este desconocimiento no sabe nada del valor real de su íntimo ser e ignora que en el TRANSCONCIENTE está la verdad que es la esencia misma de la Vida o Espíritu Eterno y en cuanto a ideales se trate, no debemos olvidar que quien no dignifica su vida con un noble ideal, generalmente se degrado en la pendiente resbaladiza de los vicios.

Estamos seguros que el más noble ideal, el más grandioso, es EL IDEAL ROSACRUZ; porque es el que nos muestra que la evolución es el impulso categórico, que naciendo de las profundidades mismas de la Naturaleza, invita al hombre a ser cada vez mejor en todos los campos del humano vivir y de la radiante realidad del Ser.
El más grande talismán, el más poderoso, el único, lo posee el verdadero Rosacruz: es .su Alma Ennoblecida mediante rectos actos, nobles pensamientos, elevados sentimientos y una profunda devoción hacia el Espíritu Interno, que es el que modela los seres y las cosas.

Esta es la preciosa joya que en la hondura de nuestro ser está esperando ser hallada, como la Rosa Bendita subyacente en el corazón del hombre evolucionado, estableciendo la Armonía de los Contrarios en la convergencia o cruz natural de las energías de la Vida y de la forma. Así que el único talismán de los VERDADEROS ROSACRUCES, es el alma sublimada y ennoblecida con rectos pensamientos, delicados sentimientos y elevadas obras.


Estos Idealizados Seres enseñan, que el hombre puede ser Divino, en el deseo y perpetuación de la Vida. – Considerado en un sentido estrictamente material, el hombre es simplemente una fuerza corpórea formada de átomos que se, mantienen juntos; es un templo dentro del cual está un Espíritu viviente, capaz de guiar y controlar su vehículo terrestre y adaptarlo a las circunstancias y al medio en que vive. En su naturaleza dual, el hombre tiene el poder de renovar o destruir sus células vitales. Generalmente prefiere destruirlas por medio del egotismo y la obstinación, que son los dos principales elementos des-integrantes de su corporeidad. Esta desintegración la llaman «muerte» y solo es un inevitable cambio de vehículo físico.


Si el ser humano supiese de ,una vez por todas que en él existe la posibilidad de prolongar su vida terrena y gozar de juventud y de salud durante un período indefinido, indudablemente optaría por seguir la conducta necesaria para la adquisición de esa prerrogativa; pues ésta se adquiere solamente por medio del cultivo del Divino Sensorio, aquello sutil y delicado, que-nos lleva a comulgar con la Divina Alma del Mundo, esencia de todo lo que hemos sido, somos y seremos a través del tiempo y del espacio.

Grandes son los Rosacruces y excelsa su sabiduría; estudiela Ud. Y por vuestro bien, llevad siempre en vuestro corazón esta enseñanza: «Si queréis vivir feliz y largo tiempo, estimulad pensamientos de felicidad. Evitad conversaciones acerca de enfermedades, miseria y decadencia, estas creaciones de los seres humanos son ofensas contra la primitiva intención de Divina Belleza. Impregnados de luz solar y aire fresco.

Aspirad el perfume de las flores y de los árboles. Manteneos hasta donde sea posible, lejos de las ciudades y de las multitudes. NO BUSQUÉIS RIQUEZA QUE NO SEA GANADA HONRADAMENTE POR VUESTRO TRABAJO FÍSICO O INTELECTUAL, Y por sobre todas las cosas, recordad que los hijos de la Luz, pueden marchar por la Luz sin temer a la oscuridad».
Jesús González Biassus.

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