08/06/2020

Aniversario de la República que perdimos

Anuncios

AUTOR: Pedro Corzo

La república de Cuba se constituyó el 20 de mayo de 1902, de oficio hace 118 años que es una nación independiente y soberana, una cuenta que no se corresponde con la realidad.

Desde hace 61 años en la isla se estableció un régimen totalitario subsidiario de la extinta Unión Soviética que llegó a tener en el preámbulo de uno de sus constituciones una especie de invocación al Kremlin, significando que era una especie de deidad a la cual rendir tributo.

Hasta 1933, los primeros 31 años de su existencia, la soberanía insular fue limitada por un apéndice constitucional impuesto por Estados Unidos que se conoce como Enmienda Platt, fue a partir de su derogación que el país asumió todas sus prerrogativas hasta la conversión de la isla en una satrapía soviética, 1959, por conveniencia de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

La historia de la Cuba republicana no difiere en gran medida de la del resto de sus pares del hemisferio, salvo que alcanzó en menor tiempo importantes progresos sociales y económicos que la situaron entre las naciones más adelantadas del continente.

Cuba padeció los mismos males que las antiguas colonias convertidas en repúblicas: inestabilidad y las ambiciones de caudillos amparados por grupos políticos.

Todos los países del hemisferio en su recorrer republicano han sufrido severas convulsiones de carácter social y político, y la mayor de las Antillas fue una más entre sus iguales.

El país, al igual que los del resto de América, proyectó mucho de su hacer alrededor de figuras notables que en muchas ocasiones eran cabecillas que confundían sus agendas personales con las nacionales, como fueron los casos entre otros, de José Miguel Gómez, Mario García Menocal, Fulgencio Batista y Gerardo Machado, pero tampoco le faltaron a la nación verdaderos patriotas que hicieron todo lo posible por concretar una sociedad justa y democrática como Aureliano Sánchez Arango, Antonio de Varona y Emilio «Millo» Ochoa, y muchos más que harían la relación muy extensa.

A pesar de la actitud de ciertos políticos, la mayoría del pueblo cubano era nacionalista, convicción que se acentuó durante el segundo gobierno de Gerardo Machado, particularmente en el sector estudiantil, protagonista clave en el fin del mandato del general de la independencia convertido en dictador.

El derrocamiento del general Machado en 1933 trajo a la vida nacional personalidades que continuarían siendo determinantes 25 años después.

Más relevante, quizás, que la influencia de personalidades como Fulgencio Batista, Ramón Grau San Martin, Carlos Prío Socarrás y Eduardo Chivás fueron las complejas consecuencias que generaron en el imaginario colectivo de la nación las frustraciones de un proceso que se supuso reparador y justo, que conduciría a la República por la que se había luchado por más de 30 en las guerras de la Independencia.

Después de tres gobiernos democráticos, elegidos por mayoría popular en los que el país siguió cosechando éxitos aunque no los suficientes, uno de los caciques del 33, Fulgencio Batista, decidió retomar el poder y patrocinó un golpe de militar que resultó en caldo de cultivo para un proceso insurreccional que capitalizó Fidel Castro.

En 1959 Castro instauró en la isla la dictadura más cruenta que ha padecido el hemisferio, internacionalizándola al subvertir el orden político en el continente e iniciar una política hostil contra Estados Unidos.

El padrinazgo de la Unión Soviética a Castro determinó que sectores de la oposición procuraran la ayuda de Estados Unidos, que afectado en sus intereses económicos y políticos, no dudó en prestar su apoyo.

Cuba se transformó en satélite de la URSS y en su plataforma política y militar en el continente americano. Bases de submarinos, espionaje electrónico y de cohetes balísticos con capacidad nuclear. Más de cincuenta mil militares soviéticos estuvieron desplazados en suelo cubano.

Hoy la isla está controlada por una banda criminal que ha impuesto un régimen orientado a la represión, sectarismo e intolerancia y a la creación de una sociedad de víctimas y victimarios.

Estos años han sido duros y crueles para la mayoría de los cubanos, incluidos muchos de los que trabajaron a favor del castrismo que hoy ven sus esperanzas frustradas por los continuos fracasos de la dictadura.

FUENTE: https://www.radiotelevisionmarti.com/a/aniversario-de-la-república-que-perdimos/265422.html