La Diosa que conecta los sueños con la vigilia

Las Musman son diosas femeninas tibetanas. No se sabe cuántas son, pero todas tienen características en común. Cada Musman puede tomar posesión de un hombre e inspirar sus acciones, hasta el punto de guiarlo en actos mágicos que de otra manera no podría realizar. Son fuerzas conectadas a las montañas, a la elevación y al silencio. La representación de una Musman en el Calendario 2020 tiene un rostro femenino, con características tibetanas

La diosa está adornada con collares, grandes colgantes y adornos para el cabello. A veces, la Musman toma la forma de una serpiente, para mimetizarse mejor con la escasa vegetación de los altos picos del Tíbet.

Las Musman son fuerzas que unen diferentes almas y vocaciones –representan una clase de divinidades y no una entidad única– y crean un puente entre diferentes planos de existencia: son fuerzas divinas femeninas pero los cuerpos que poseen son masculinos. Y cuando adquieren consistencia material, lo hacen para realizar acciones mágicas.

Además, a veces, son representadas como una mujer dormida, que intenta conectar el mundo de la vigilia con el mundo de los sueños: son una presencia poética y excitante, que nos hace pensar en la “Bella Durmiente” uno de los cuentos de hadas tradicionales más famosos de Europa. Nacido de la fantasía popular, el cuento de hadas se formalizó entonces por los grandes talentos como Perrault y los hermanos Grimm. En el siglo XIX, Pyotr Ilyich Tchaikovsky lo convirtió en un famoso ballet y, en el siglo pasado, Walt Disney produjo una versión cinematográfica del mismo: un genio ruso y otro americano, subrayando la capacidad de las Musman para unir fuerzas diferentes.

Y sobre la mujer dormida: ¿sabías que el perfil de las montañas detrás de Damanhur, que representan los primeros picos de los Alpes, dibujan una figura femenina dormida? Una “Bella Durmiente”, como todos la llaman en esta área, es testigo de nuestra historia común, y a través de sus sueños conecta el mundo “de aquí” con el mundo “de allá”. Y lo hace, como sucede, desde las montañas, su hogar. ¡Incluso hoy, su silenciosa presencia es tan preciosa! En un mundo hecho de opuestos, de distancia, de polos que en vez de atraerse entre sí parecen repelerse, la de Musman es una fuerza que cose, une, conecta dimensiones. Musman deja a cada uno sus características, respetuosamente, pero se las arregla para hacernos empáticos con los otros, hasta tejer un resultado común. Musman no transforma diferentes cosas en una sola, no fusiona energías de diferente naturaleza en una sola energía, sino que respeta la diversidad para crear un tejido más complejo y multiforme.

Bajo el signo de las Musman las grandes migraciones pueden ser la integración de los pueblos y no la destrucción de la cultura y el sufrimiento; la competencia en el arte, las finanzas, la cultura puede ser un estímulo para alcanzar picos más altos de creatividad, y no una búsqueda de supremacía sobre el otro; en su nombre la enfermedad –un tema fundamental en este período en todo el mundo– puede ser un momento de transformación y no de dolor y pérdida.

Por lo tanto, es un gran deseo escuchar su voz y percibir el consejo que su intensa mirada, desde la pared en la que colgamos su imagen, nos transmite. Y podemos adivinar inmediatamente cuál es su mensaje más fuerte: cuando quiere ayudar a las acciones de los humanos, Musman infunde energía femenina en un cuerpo masculino. Nos pide, nos sugiere que unamos las dos polaridades, femenina y masculina, que están dentro de cada uno de nosotros.

Usar la fuerza, la decisión, la acción, que son prerrogativas de los hombres, dejándose guiar por la inspiración y la acogida, que son prerrogativas de las mujeres. De esta manera, podemos permitir que los opuestos se encuentren y convertir en grandes oportunidades lo que parecen ser problemas. Podemos transformar el dolor del mundo en esperanza; cada uno de nosotros puede elegir hacerlo en el pequeño trozo de universo que se nos ha confiado. Cada uno de nosotros es como una pequeña fuerza que pertenece a una gran comunidad de fuerzas, que juntas transforman el mundo. ¿Parece un sueño? Entonces es lo correcto, entonces está bien, porque Musman está despierta y dormida al mismo tiempo y nunca deja de hacer su magia.

FUENTE:

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .