Crisis del Covid-19 en Chile: Una visión estudiantil

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Publicado: Viernes, 22 Mayo 2020 17:10 | Por: Bolshevik | Imprimir | Correo electrónico | Visitas: 263

No podíamos esperar algo bueno para el pueblo en la situación que hoy vivimos; como siempre, la crisis la pagan los trabajadores. La ineficacia del gobierno para controlar la crisis del Covid-19 es bastante obvia, podemos cómo esta afecta de sobremanera a las clases más vulnerables, y cómo estas condiciones sociales se perpetran aún al pasar los años.

La pandemia solo vino a ensalzar las contradicciones de la sociedad; a exacerbar las problemáticas del sistema neoliberal y el rol subsidiario del Estado Chileno. “No podemos matar toda la actividad económica por salvar las vidas”, fueron las palabras de Carlos Soublette, Presidente de la Cámara de Comercio de Santiago, que nos presenta los reales intereses de un gremio en colusión con el gobierno y la élite empresarial, donde las utilidades y el mercado están por sobre la vida y la dignidad del proletariado.

Sin embargo, no es menester mío señalar lo que mil veces se ha señalado, y lo que ya está en conocimiento y boca de todos. Enfocaremos este artículo en el ámbito de la educación, la base de la desigualdad chilena, desde el punto de vista mismo de un estudiante.

Normalidad productiva y retorno gradual a clases

La necesidad del gobierno por implantar la normalidad productiva tiene sus orígenes en la necesidad de mover la economía en un sistema inestable; la intención de reabrir los establecimientos educacionales subyace en la pérdida monetaria de una educación mercantilizada. “Estamos preparando un protocolo de apertura de colegios que necesariamente tiene que ser progresiva”, dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich. Fuimos testigos de cómo se nos quiso hacer entrar a clases el 27 de abril, no habiendo las medidas sanitarias ni condiciones materiales para esto, y cómo coincidió con la declaración de Sebastián Piñera: “El momento más álgido de la pandemia será a fines de abril y comienzos de mayo”, dando cuenta de la desorganización del oficialismo.

Los requerimientos sanitarios para una acción del tipo no se ajusta a la realidad infraestructural ni epidemiológica. En extremo graves son los dichos del ministro de Educación: “Los jóvenes que se contagian no corren mayor riesgo en términos vitales» (…) “Los apoderados sienten que volver a clases significa poner en extremo riesgo a sus hijos y sabemos que no es así”, mostrando una actitud negligente, despreocupada y desconectada con la realidad individual de cada alumno. El retorno gradual, además, exacerbaría las desigualdades sociales, pues mientras los establecimientos particulares entrarían primero a clases por cuestión de calidad, los liceos públicos entrarían mucho después, aumentando la desnivelación curricular ya existente.

Aprendizaje remoto, desnivelación curricular y las pruebas estandarizadas como forma de medición

El aprendizaje remoto, el sistema de clases en línea que plantea el gobierno para suplir las clases presenciales que nos imposibilita la pandemia, ignora la inequidad ya existente y la que se generará con la medida en sí. Según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, el 44% de los hogares en Chile no cuentan con una conexión a internet fija e ininterrumpida, hablamos de casi la mitad de los hogares en Chile. En comunas como Providencia, el 98% de los hogares sí tienen un internet fijo, pero si nos desplazamos a Cerro Navía, esa cifra cae al 22%, y en el sector María Pinto incluso a un 1%. Debemos tener en cuenta también si en los hogares hay disponibilidad de aparatos tecnológicos para incluirse en este sistema, disponibilidad que probablemente varíe de forma similar a la del internet. Por otra parte, la sencilla aplicación de esta medida es ya desigual, puesto que en mayoría de colegios particulares y particular-subvencionados el aprendizaje remoto se está aplicando, mientras que en algunos liceos públicos, en especial zonas periféricas, ni siquiera se aplican las clases en línea y muchas veces los alumnos no tienen ningún medio de contacto con sus docentes.

Estas inequidades inherentes al sistema educativo afectan la correcta implementación del aprendizaje remoto, y provocan una desnivelación curricular mayor a la ya existente, afectando sobre todo en materia de pruebas estandarizadas como la PSU (o la prueba de transición, que es lo mismo con otro disfraz); hablamos de que según los Reportes Estadísticos Comunales del 2015, a nivel nacional, los estudiantes egresados de liceos municipales que rendían la prueba conseguían en promedio 457 puntos, mientras que en los colegios particulares, este promedio se eleva a 600 puntos, poniendo al descubierto la calidad segregadora de este tipo de evaluaciones. Es pertinente por lo mismo que el Mineduc haga caso y que no ignore las declaraciones de la Unesco (La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura es un organismo especializado de las Naciones Unidas), que recomienda cambiar las pruebas estandarizadas por formas de medición alternativas.

Todo esto en su conjunto viene a imponer aún más la brecha en la calidad de la educación en Chile.

Turnos éticos y programa de alimentación Junaeb

Un tema que deja muy al descubierto la mala gestión del gobierno se ve en los turnos éticos, cuando el Ministerio de Educación le pide a los profesores hacer turnos para atender a los niños que no puedan quedar al cuidado de sus familias. El problema y las denuncias radican en la inviabilidad sanitaria de estos turnos, en la falta de condiciones para su realización. A la Superintendencia han llegado reclamos por insuficiencia de elementos básicos de limpieza y falta de información por estudiantes en cuarentena al interior del establecimiento, por problemas de higiene, salubridad y artículos de aseo. Por estas mismas razones, el Colegio de Profesores de Valdivia acusa ilegalidad en base a lo que señala la letra b) del artículo 184, del Código del Trabajo: “Cuando en el lugar de trabajo sobrevenga un riesgo grave e inminente para la vida o salud de los trabajadores el empleador deberá, adoptar medidas para la suspensión inmediata de las faenas afectadas y la evacuación de los trabajadores, en caso que el riesgo no se pueda eliminar o atenuar”.

Buscando solución a la problemática de la entrega de alimentos a los estudiantes más vulnerables del país, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), anunció la entrega de cerca de 1.600.000 canastas de alimentación que iban a comenzar a ser repartidas por el país. Los reclamos vienen de la insuficiencia de dicha canasta, con una cantidad de alimentos paupérrima, en ocasiones, menos de la que por ley deberían llegar, y que muchas veces vienen en mal estado. Contraloría ha recibido más de 150 denuncias por irregularidades en la entrega de las canastas. No nos debería sorprender, por lo tanto, las jornadas de Protesta por hambre en la comuna de El Bosque, siendo esta situación con las canastas un factor más de incidencia.

Al final del día

La educación es la piedra angular, el pilar fundamental de la consciencia histórica de la que se ha privado a los pueblos para evitar su sublevación. Situaciones como las que vivimos hoy, son las que debemos analizar e internalizar. La lucha entre opresores y oprimidos es cada vez más inconfundible y la revolución está a la vuelta de la esquina; nuestro deber es dar las condiciones subjetivas para su ocurrencia, crear una vanguardia revolucionaria, generar la educación y la consciencia en la clase oprimida, para derrocar al poder y así cambiar todo el sistema que se nos ha impuesto hasta ahora. Está en nuestras manos.

FUENTE: https://www.portaloaca.com/opinion/14929-crisis-del-covid-19-en-chile-una-vision-estudiantil.html

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