08/07/2020

UNA IDEOLOGIA PARA LO OPOSICION CUBANA

Anuncios

Gustavo Pardo

Podemos considerar a la ideología como la suma de las nociones socio-económico-político que determinan las tendencia e inclinaciones de los individuos en su interaccionar dentro del marco social en el cual desarrollan sus actividades. Es decir, de acuerdo a la ideología asumida por los diferentes grupos de interés en que se agrupan los ciudadanos de un país, éstos podrán actuar sobre las distintas esferas que determinan el desarrollo de la sociedad en su conjunto.

No creo necesario resaltar la importancia que para un país posee contar con un estándar de pensamientos múltiples, capaz de expresar criterios acerca de la realidad social, política y económica por la que atraviesa la nación; al tiempo que propone soluciones capaces de revertir la situación.

Sabemos que durante más de 60 años el Partido Comunista de Cuba (PCC) ha impuesto a los cubanos una ideología anti natural, fracasada en la totalidad de los países en los cuales dicha ideología ha sido impuesta, incluyendo a Cuba; producto de lo cual, la Isla se encuentra sumida en una crisis absoluta e irreversible.

Es un hecho que el pueblo cubano depende de la voluntad de una élite gobernante, de predisposición totalitaria y  esclavista, que lo ha sumido en un estancado estado de miseria material y moral, del cual la dirigencia del PCC no puede, no quiere y no será el factor determinante para cambiar esta condición.

¿Qué escenario puede vislumbrarse hoy para Cuba? Lamentablemente, muy poco halagüeño.

Es cierto que, al menos en la teoría, existen en el país cientos de organizaciones opositoras, distribuidas a lo largo de la Isla; unas más nutridas y activas que las otras; no obstante, hasta el momento todas han demostrado su incapacidad para llevar un mensaje coherente y esperanzador al cubano “de a pie”. Es decir, carecen de un sistema ideológico que exponer como una alternativa viable al sistema caótico-represivo que la tiranía impone al país. Es preciso reconocer que dicha limitante ideológica no resulta nada fácil de superar.

Ante todo, los propios opositores necesitan conocer los fundamentos ideológico-doctrinales que sustentan cada grupo; o sea, su por qué y para qué; su razón y objetivo para constituir una alternativa sostenible y justificable al cambio del régimen tiránico que oprime a Cuba. No basta denunciar las constantes violaciones de los Derechos Humanos que padecen los cubanos, ni referirse a conceptos sobre Democracia, Libertad, Pluralismo, etc., que resultan desconocidos e impalpables para el ciudadano común, e inclusive, para los propios opositores. Recordemos que la gran mayoría de estas personas han nacido bajo el predominio del discurso castrista. Otros, contaban pocos años cuando Castro asumió el Poder en la Isla; es decir, no conocen los benéficos de vivir en libertad.

¿Cómo corregir esta realidad? Asumiendo una metodología de formación ideológica, distribuida en tres fases:

  1. Capacitación interna de los grupos
  2. Identificar y acercarse a los actores del entorno social en el cual actúan.
  3. Trasmitir de forma potable, sencilla, natural el mensaje ideológico adoptado por la organización.

Capacitación interna de los Grupos.

Es preciso tener en cuenta la capacidad de cada uno de sus integrantes; o sea, agrupar a cada cual en el grupo o equipo que le corresponda de acuerdo a los conocimientos socio-político-culturales que cada cual posee.

Además, resulta determinante identificar a los elementos del grupo con una mayor facilidad para relacionarse con el entorno y su capacidad para trasmitir y comunicar las ideas y conceptos básicos que sean capaces de interesar y motivar a sus vecinos y amigos en el proyecto.

Además de los principios ideológicos esenciales, creo necesario dotar a los integrantes del grupo interno de los siguientes aspectos:

  1. Técnicas de liderazgo
  2. Técnicas de comunicación

Identificar e instruir a los actores del entorno social en el cual actúan.

Es preciso asimilar la importancia de identificar a las personas más capaces de interactuar e influir en las decisiones de sus vecinos. Estas personas son líderes naturales comunitarios, quienes deben constituir un objetivo principal de todo proyecto de influencia social o política. El asunto es, ¿Cómo llegar a ellos? De la forma más espontánea posible: la interacción social más natural y simple. Este es un aspecto de sumo interés, del cual hablaremos en otro momento.

Trasmitir de forma potable, sencilla, natural el mensaje ideológico adoptado por la organización.

Este aspecto se encuentra íntimamente relacionado con el anterior. Existe el modo, la forma y las condiciones apropiadas para llevar a cabo esta condicionalidad, la cual es el fundamento de todo el trabajo antes relacionado.

Efectivamente, someramente he conocido de un proyecto cuyo aspecto central se basa en implementar un método simple y efectivo para lograr lo que hasta ahora ha resultado una quimera para la oposición cubana: lograr la interrelación, la comunicación y la aceptación de sus conciudadanos. Por motivos obvios, no estoy autorizado a tratar el asunto.

En el próximo artículo vamos a continuar tratando aspectos de interés para la conformación y adopción de una ideología adecuada a los tiempos de cambio que vivimos.