09/26/2020

La Orden “Hijas de la Acacia” 1937

Anuncios

Única en el mundo por sus principios y objetivos, la Orden “Hijas de Acacia” constituye la primera Institución Paramasónica creada en Cuba.

La Asociación Acacista de Cuba, primera institución de mujeres representantes de la Masonería en América, constituye la única en el mundo por sus principios de “Paz, Amor y Caridad”. En conmemoración al natalicio del masón mexicano Benito Juárez, el 21 de marzo de 1937, se escogió la fecha para fundar esta institución totalmente autónoma.

La organización promulga la paz como aspiración máxima del hombre, fundamenta el amor en la creencia de un ser supremo, practica la caridad y rechaza todo tipo de injusticias. Entre sus objetivos principales devienen el mejoramiento humano y el rescate de valores éticos en la sociedad.

Deisy Rodríguez Mansevo, presidenta de la Academia de Altos Estudios Acacistas, comentó, que decidieron otorgarle ese nombre como símbolo de iniciación e integridad de la planta de la acacia. Al principio, 43 mujeres constituyeron el primer grupo, y actualmente existen 1 563 integrantes y 37 logias fundadas.

“Los antiguos postulados de la masonería aseveraron que el masón debía ser varón y adulto, las Hijas de Acacia solo constituyen la representación femenina, pues aún se rigen por estos reglamentos. Se trata de instituciones paramasónicas por ser logias conformadas por mujeres, al servicio de los mismos ideales, pero con total independencia de las logias para hombres”

La Orden está representada a lo largo del país, pero la institución principal radica en el Gran Consejo de la Orden, compuesto por la Gran Gentil Mentora, la Gran Secretaria con su adjunta, la Gran Tesorera con su adjunta y la Presidenta de la Academia de Altos Estudios Acacistas y que tiene lugar en el Templo Nacional Masónico, con sede en la Gran Logia de Cuba.

La Orden “Hijas de la Acacia” pasó por décadas críticas donde abatieron columnas algunas Logias, y se produjo un total distanciamiento con las Logias del exterior; sin embargo, en 1995 comenzó un incremento de iniciación de mujeres jóvenes, en su mayoría profesionales, que aportan nuevas fuerzas a la institución, según consta en la conferencia presentada el 6 de junio de 1997 por María Elena Reyes.

El Primer Congreso Nacional de Historia, en sesión plenaria el 11 de octubre de 1942, proclamó por unanimidad que la masonería cubana ha sido en todos los tiempos la institución que más elementos ha aportado a la independencia y el progreso, tanto desde la ideología, como el ejemplo de sacrificio y perseverancia ofrecido por sus afiliados para dar a nuestro país una vida de decoro humano y de igualdad social y un régimen de sana democracia.

La tendencia a lograr para la mujer un mayor número de libertades, es antiquísima y nuestra patria no ha estado jamás ajena a este problema de tan profundas raíces sociales. En todos los procesos cívicos, en todos los empeños superiores y libertadores ha estado y estará presente la mujer. La presencia de la mujer ha sido y es un factor decisivo en más de una inquietud y en el logro de más de una aspiración ciudadana.

La masonería preocupada al considerar que la familia y el hogar son las bases fundamentales de toda Sociedad, le ha concedido un papel especial a la mujer y al paso de las civilizaciones ha llevado la idea de sostenerla en entidades Para-masónicas al lado de los masones.

Sin embargo, los Antiguos Límites de la Masonería, bases fundamentales de sus principios y postulados, en forma concreta y terminante, al declarar que el masón tendrá que ser varón y adulto, prohibiendo en lo absoluto, que pueda estar presente en la iniciación una mujer, cerró sus puertas a la misma en la cooperación a los nobles y generosos principios de la Fraternidad Universal, lineamientos que se mantienen hasta nuestros días. A través de los años y de los siglos existieron algunos intentos de Instituciones femeninas de inter-relacionarse con la Masonería, pero no lograron el objetivo.

Transcurría la década de los años 1930 cuando el I.:H.: Gabriel García Galán, de larga y brillante trayectoria masónica, soñó con incorporar a la mujer a la obra masónica del hombre y una vez convencido del valor de su idea luchó incansablemente hasta convertirla en realidad, a consecuencia de su espiritualidad desbordante, Gabriel García Galán veía en la mujer un símbolo de grandeza inefable, vio en ella algo que la hacía merecedora de incorporarla sin interferencia, a las labores filantrópicas dentro de la Institución tradicionalista.

No fue fácil poder convencer a todos de la importancia de su tesis, pero venciendo ideologías contrarias y echando a un lado temores logró trasmitir a otros esa convicción suya sobre el valor incalculable que tiene toda obra femenina como apoyo magnífico para completar la obra del hombre. Tras meditado y profundo estudio en justa interpretación de los postulados de la masonería y respetando sin rozar los Antiguos Límites, preparó una bien estudiada moción sobre su proyecto: crear una Institución Paramasónica, constituida exclusivamente por mujeres y totalmente autónoma, basada en los preciosos postulados de la Masonería Universal, pero con reglamentación y liturgias propias. Y después de estudiarla mucho, presentó esa ponencia en la Sesión Semestral de la Gran Logia de Cuba de A.:L.: y A.:M.: del año 1936 y la fundación de la propuesta asociación fue aprobada por los masones de cuba.

Para su bella obra el fundador había buscado un simbólico nombre: “Hijas de la Acacia”.Se escogió el domingo 21 de marzo, efemérides gloriosa del natalicio del distinguido masón mejicano, el I.:H.: Benito Juárez, el Benemérito de las Américas, para cumplimentar ese acuerdo de la Alta Cámara Masónica y fundar esta Asociación única en el mundo en los que respecta a sus fundamentos y propósitos. A las 5:00 de la tarde en la “Catedral Escocesa” de la Ciudad de la Habana y con la anuencia del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, nació con honda emoción de las Femeninas y de los masones la Logia # 1 de la Orden “Hijas de la Acacia” con un grupo de 43 mujeres llenas de entusiasmo y esperanzas.

Junto al fundador las preciadas figuras de sus colaboradores más directos quienes prestaron su apoyo, el M.:R.:G.:M.: Gonzalo García Pedroso, RR.:HH.: Roger Fernández Callejas, Cosme Lino Dou, Miguel Ángel Valdés Valdés, José Gárate Bru, Cesáreo González Naredo, Ricardo Mestre Llano, entre muchos otros. También apoyaron Logias como: América, Lazos de Unión, Guaicanamar y otras.

Fundada la Orden “Hijas de la Acacia” en Cuba, sus Logias son exclusivamente de mujeres, al servicio de los mismos ideales de la Masonería Universal, pero totalmente independientes de las Logias de hombres, con distintos rituales Litúrgicos, grados, signos y palabras de reconocimiento, la misma para cumplir los recios mandatos de la Asociación Femenina no admiten en sus trabajos Internos de Logia, a hombres de ninguna clase o condición, a no ser que se trate de reuniones conjuntas o sesiones en “Tenidas Blancas”.

TOMADO DE: https://www.facebook.com/259901087365395/posts/1192616704093824/