08/06/2020

YO TE LO SOLUCIONO. EL ARTE DE QUEDAR BIEN CON TODOS

Anuncios

por Alejandra Navarro

No sé qué tenemos algunas  mujeres que en algún momento de nuestra vida nos atribuimos el papel de SúperWoman. Ese rol solidario y desinteresado que nos convierte en Salvadoras de todo ser humano que esté dentro de nuestro entorno más cercano.

Cocemos a fuego lento el Arte de quedar bien con todos hasta que nos convertimos en “Expertas Salvadoras” con capa y espada.

Una mujer puede estar desbordada de trabajo y tareas que sólo puede hacer ella, y si alguien cercano le pide algo, la mujer probablemente deje todo lo que está haciendo para encargarse de ese pedido.

¿Qué te hace pensar que eres la única persona que puede solucionar los problemas de todos?

En nuestra educación judeo-cristiana se nos ha enseñado que como mujer “tenemos” que estar al servicio de los demás, ser buenas hijas, esposas abnegadas y serviciales, trabajadoras ejemplares y madres sacrificadas, tal vez, porque al final del camino se nos recompense con la eternidad y nos iremos con la conciencia tranquila.

“Si necesitas recibir halagos y palmaditas en la espalda de todo el mundo, estás convirtiendo a todo el mundo en tu juez particular” Fritz Perls

Mientras te esfuerzas por llegar a todas partes y solucionar el problema de todos para que sean felices, tú te estás exprimiendo y olvidándote que eres a la primera persona que has de atender.

¿Por qué decimos que SÍ a todo?

  • Nos produce estrés emocional el no cumplir con las expectativas de los demás.
  • Nos produce sentimiento de culpabilidad. Pensamos en la otra persona y no en nosotras. Así nos han educado hace siglos y nos sentimos culpables si nos fijamos en nuestro bien.

De aquí surgen unas creencias que condicionan nuestra vida:

  1. Somos aptas para la multitarea: Trabajamos afuera y en casa, gestionamos y organizamos a todos, solucionamos cualquier problema: familia, amigos, compañeros de trabajo, vecina, conocida de la vecina, etc.
  2. Una mujer que se ocupa de sí misma es una egoísta: Oh my God!! ¿Qué dirán por ahí de mi? La gente pensará que soy una mala mujer!
  3. Los demás me dejarán de querer si no hago lo que me piden: y eso no lo puedo permitir! Sólo me siento querida y retribuida, no por lo que soy sino por lo que hago por los demás,  es la única manera de que alguien me quiera.

¿Qué consigues con esta actitud de Salvadora?

  1. Contribuyes  a que crezcan a tu alrededor personas menos capaces y menos responsables, porque saben que siempre pueden contar contigo.
  2. Pierdes el control de tu vida, enfocándote en los demás, pensando que no lo pueden hacer y lo que es peor, pensando que eres “La Mujer indispensable”.
  3. No realizas aquello que deseas para ti porque te falta tiempo pero estás disponible  para los demás. Tu tiempo libre, tu rato a solas, tu espacio personal, hacer ejercicio, asistir a charlas de crecimiento personal , la cita con unas amigas, una cena con tu pareja, un viaje soñado…Has dejado todo eso de lado para convertirte en la persona que otros quieren que seas.

Vamos…que entre: el Debo, el Tengo, No puedo, digo Sí cuando quiero decir No, mañana, cuando tenga tiempo… se te pasa el arroz y conviertes tu vida en un mero espectáculo para los demás.

¿Cómo cambio esta actitud de Salvadora?

Algunos síntomas como el estrés, el cansancio, la apatía, la falta de energía, la poca ilusión serán el detonante para que te des “darte cuenta” que has llegado a un extremo peligroso: Dejar de ser tú misma, valorarte y respetarte.

Te animo a que pongas en marcha un Plan de Acción para retomar las riendas de tu vida:

  1. Formular y respetar prioridades. Si reconoces tus  prioridades las podrás defender mejor; las mujeres tenemos muchas capacidades y talentos, nos gusta ocuparnos de los demás, hacer favores y somos muy buenas a la hora de funcionar en modo multitarea. Tenemos que elegir entre nuestras oportunidades en la vida o conformar la vida de los demás. Cuando una mujer tiene sus prioridades claras, se respetará más a sí misma y conseguirá el respeto de los demás.
  2. Reconoce tus  valores. Los valores son nuestras creencias más profundas, tienen que ver con nuestra manera de ser y de estar en el mundo. Si examinamos nuestras oportunidades a través de los valores, obtendremos resultados con mucho sentido y actuaremos en consecuencia.
  3. Decir NO con Asertividad. La asertividad es ser afirmativos con coherencia y flexibilidad; saber expresar lo que deseamos transmitir con un lenguaje apropiado, de una forma apropiada y en el momento apropiado.

“NO PUEDES DAR NADA DE LO QUE NO TENGAS”

Tú eres  a la persona que tienes que cuidar primero, si no estás bien contigo misma no podrás estar bien con los demás; si no eres capaz de comunicarte contigo no lo podrás hacer con los demás.

No confundas el amor bueno con el amor malo. El amor bueno es el que brindo para aportar algo positivo a la otra persona, para ayudarle a crecer; por el contrario el amor malo, es aquel que ahoga, intoxica, anula y elimina al otro como persona.

¿Qué tipo de amor piensas que estás dando?

Aprender a decir NO, pensar en ti y en tus prioridades, darte un mimo, valorarte, darte tu lugar y pedir que se respete todo eso NO ES EGOÍSMO, ES AMOR PROPIO.

Nadie más que tú puede hacer por ti lo que necesitas.

“Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes” Jorge Bucay

Hazte un favor: Comienza a vivir y disfrutar tu propia vida, el único arte que tienes que aprender es el de crecer y desarrollarte como un Ser especial, de esa manera ayudarás a otro a crecer también.

Fuente https://www.womenalia.com/blogs/tengo-algo-que-decir/yo-te-lo-soluciono-el-arte-de-quedar-bien-con-todos

TOMADO DE: https://www.grandespymes.com.ar/2020/06/15/yo-te-lo-soluciono-el-arte-de-quedar-bien-con-todos/