09/25/2020

Los orígenes paganos de los símbolos cristianos

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«Sin lugar a dudas, casi todos los símbolos cristianos son adaptaciones de los símbolos pre-cristianos. Pero a medida que el cristianismo se afianzó, estos símbolos típicamente perdieron sus asociaciones paganas y adquirieron significados cristianos». (RALPH F. WILSON, Early Christian Symbols of the Ancient Church from the Catacombs).

Y allí se encuentran las primeras imágenes cristianas que nos hablan de Cristo y su Evangelio a través de símbología acuñada sobre las anteriores figuras paganas, ahora llenas de un significado propio. La cruz, el ancla, el Pastor de Hermes, el pez (Ichthus), el pavo real, la paloma, el hombre orante, la nave, la vid y sus sarmientos, los racimos de uvas, el pelícano, etc., se cargan de sentido, tanto de fe como de identificación religiosa de sus portadores, los cristianos. Porque,
«Sin duda el hombre vive de símbolos . Esto es un principio básico en la relación a la iglesia, casa de Dios., construida sobre la roca; esto es la justificación devina de todo el sistema de sacramentos , por el cual el hombre puede participar de la vida misma de Dios» (MONS. ROBERT J. DWYER, Obispo de Reno, Nevada, Arte y arquitectura para la iglesia de nuestros dias, 1958, en PLAZAOLA, Arte sacro actual, pág. 693).

Y circuncribiéndonos al templo:
«Desde los cimientos hasta la cruz señera de sus torres, el templo ha de ser concebido de un modo integral y orgánico. Han de alzarse los muros con un sentido de revelación que en sí sea expresivo de la función dramática de la Liturgia. Ha de llegarse a la ornamentación a fuerza de dialéctica fervorosa, como una viva teología. En la concepción del templo todo ha de ser arte, y en la ejecución, todo, labor de artesanía
Como las catedrales medievales las hizo una teología fervorosa de canteros, todo templo habría de ser levantado por un taller de vocaciones religiosas. Ser obra de un arte colectivo, con sentido real del plural de la Liturgia: un arte en comunión, como los sillares bien trabados y cumpliendo cada uno, su función constituyen la fábrica del edificio a imagen del Cuerpo Místico».
«El simbolismo tiene una plena realidad, que no puede traicionarse en la ejecución de la obra. El proyecto de un templo no puede deberse a un propósito personal ni profesional. No lo pueden hacer un arquitecto, ni una arquitectura particulares».
«El hombre tiene que encontrar en el templo la Casa de Dios y al hombre ha de dársele en el templo la Puerta del Cielo. No se pongan la piedra, la madera o el hierro al servicio de un prurito de arquitectura académica; sino que se rindan a Dios con la medida y el misterio en geometría sobrenatural. «Brille tu rostro sobre tu santuario.» (Dan, 9, 18.) (JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ DEL AMO, Arquitectura de la liturgia).

tomado de: https://rezarconlosiconos.com/index.php/el-templo/simbolismo-templo