09/25/2020

El dilema demócrata de creer o no en Joe Biden

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Respaldar la opción de Joe Biden ya no resulta tan sencillo para muchos electores demócratas como hace unas semanas. Para un buen puñado de mujeres militantes del partido liberal estadounidense se ha convertido en una de las decisiones políticas más complejas de su carrera. Las acusaciones de acoso sexual de Tara Reade, una ex empleada en el Senado que afirma que Biden la atacó en 1993, han puesto a muchos ante una tesitura complicada: apoyar a su candidato a la Casa Blanca, dejando a un lado las cuestiones morales, o fortalecer las opciones de reelección de Donald Trump.

Una de ellas es Lucy Flores, una ex asambleísta Demócrata por Nevada que formó parte del grupo que acusó inicialmente a Biden de ir más allá con sus besos, sus abrazos y sus toqueteos «inapropiados». Flores escribió un ensayo en la revista New York -en marzo de 2019- sobre cómo un beso fuera de lugar cambió por completo su percepción sobre el ex vicepresidente en tiempos de Barack Obama.

En una entrevista con The New York Times, la política de origen hispano reconoce que la situación hace «difícil» apoyar a Biden pero siente que no hay otra salida. «Reconocemos que esta es una posición de imposibilidad para muchas mujeres y, sin embargo, muchas de nosotras estamos dispuestas a hacer lo correcto. Votaremos por él a pesar de esto».

No es la única dispuesta a soportar las futuras acusaciones de hipocresía. Hillary Clinton manifestó esta semana el apoyo a Biden de forma oficial, lo mismo que ya hiciera unos días antes su rival en la carrera hacia la Casa Blanca, Elizabeth WarrenNancy Pelosi, la líder demócrata en el Congreso, afirmó que cree en la «integridad» de Biden. También Stacey Abrams, la afroamericana que suena en la lista de opciones de Biden para vicepresidenta.

El respaldo es aún mayor después de que Biden diera el paso -reclamado a gritos por un sector de su partido- de negar las acusaciones de Reade en un programa de televisión. «No, no es cierto, es absolutamente falso, nunca sucedió, nunca», le dijo a la periodista Mika Brzezinski, de la cadena MSNBC.

La ex empleada contó en una entrevista en un podcast en marzo que Biden la acorraló contra la pared en los pasillos del Senado, le metió la mano por debajo de la ropa y la penetró con dos dedos. Reade, que trabajó para Biden entre diciembre de 1992 y agosto de 1993, cuando este era senador por Delaware, fue parte del grupo que acusó al político demócrata en 2019 de propasarse con tocamientos, besos y abrazos no deseados. Inicialmente dijo que su ex jefe la hizo sentir incómoda al meterle los dedos entre el pelo y tratarla de forma despectiva. Sin embargo, se guardó el relato del ataque sexual hasta meses más tarde.

Varios medios en EEUU, incluyendo el Times, se han dado a la tarea de investigar su relato. «La verdad parece difícil, si no imposible de establecer», afirma el diario neoyorquino, sin testigos presenciales, casi 30 años transcurridos y ni un solo testimonio a favor de sus ex compañeros de oficina que dieran cuenta de un comportamiento de ese estilo por parte de Biden.

Reade ha rechazado una invitación de Fox News, la cadena conservadora de noticias, para contar su relato en televisión nacional. Asegura sentirse amenazada por los Demócratas y sus intentos constantes de desprestigiarla. En tan solo unos días, se ha convertido en una amenaza seria para su única aspiración: sacar a Trump de la Casa Blanca.

FUENTE: https://www.elmundo.es/internacional/2020/05/03/5eae4dd4fdddff26488b4576.html