MASONERIA

MASONERIA; EL MANDIL Y EL DESCENSO DE LA SOLAPA

La sabiduría de la masonería, en su enseñanza de todo conocimiento de naturaleza esotérica (oculta) o exotérica(no oculta), esta basado en el arte de construir y su método creador es el simbolismo caracterizado en las herramientas utilizadas por los albañiles o constructores de edificios que nos sirven de orientación y guía, es así como, con magistral acierto, han simbolizado el trabajo en la vestimenta colocada en la cintura y que cubre parte del cuerpo, conocido como el Mandil, sin el cual ningún masón puede entrar en los templos, ni tomar parte en sus trabajos.

Del latín “Mandile” , esta vestimenta es la indumentaria por excelencia de nuestra institución y como emblema simboliza el trabajo en todas sus formas, labor que la maso­nería impone corno un deber ineludible para lograr el equilibrio de nuestra personalidad en lo intelectual, moral y físico y enmendar así nuestros aspectos vulgares, fruto de nuestra vida profana. Así podremos ascender al plano de una vida mejor, entrar al principio del saber, lograr ser un individuo racional y superior.

El trabajo da vigor a nuestras ideas y pone a nues­tro alcance lo que es bienestar y es belleza que solo puede surgir de las manos expertas y de la mente creadora único medio o camino para pretender la perfección del hombre. Este pensamiento es dominante en todas las partes del ritual que constantemente nos recuerda el cumplimiento de este supremo deber distinguiéndolo como la más digna de todas las vocaciones.

Los obreros que se mencionan en el Génesis, primero de los cinco libros de Moisés, usaban túnicas de pieles durante sus trabajos para protegerse de las materias que podrían salpicar sus cuerpos. La masonería qua ha extraído de la sabiduría antigua lo más significativo para usarlo en el lenguaje de sus símbolos, usa también el mandil para trabajar en sus talleres y purificar el espíritu sobreponiéndolo a la materia.

Escudriñando en los orígenes de esta vestimenta, concluimos que no es posible precisar la fecha exacta de su creación, aún cuando ésta se remonta con la misma aparición del hombre y así por ejemplo existen señales de su uso en pinturas de tumbas Egipcias que datan de 3000 años A.C..

Por su parte, los sacerdotes hebreos también utiliza­ban el mandil el que tenia carácter divino y religioso, costumbre que nació por su relación directa con los Egipcios. Los obreros de las Guildas (organizaciones de productores, comerciantes o artesanos de la Edad Media), usaban esta indumentaria con distintos colores y adornos según el oficio que realizaban, los zapateros lo usaban corto y de cuero, los barberos blancos con bolsillos etc.

De lo anterior podemos concluir entonces que casi todos los pueblos de la antigüedad usaban esta vestimenta que tenia un carácter religioso o divino donde ya simbolizaba de alguna manera el trabajo.

Las leyendas sobre el mandil, nos remontan al año 1685 fecha en la cual hay constancia escrita que en una logia del condado de Warwick, existía la costumbre de que cada Aprendiz masón al iniciarse, debía “vestir a logia”,es decir, entregar a cada miembro de ella guantes y mandiles ; practica que fue abandonada hace muchos años.

Esta joya masónica a través de los años ha sufrido muchas modificaciones, produciéndose verdaderas anarquías en su forma y tamaño según se desprende de lo escrito en algunos folletos de seminario; su evolución fue bastante variable con el correr del tiempo llegando incluso, en cierta época, a ser usado de acuerdo al propio criterio de cada masón.

En esta serie progresiva de transformaciones podemos mencionar algunas representaciones conocidas del mandil, siendo la más antigua el retrato de Anthony Sayer ( el primer Gran Maestro de la primera Gran Logia de Londres), que data de 1717; en él esta vestimenta aparece de grandes dimensiones. Se mantuvieron estas características por algunos años lo que es demostrado pues muchos son mostrados , en esa modalidad, en la portada de la primera edición del libro de las Constituciones de Anderson del año 1723.

Estas características del mandil, también se encuentran en algunas pinturas masónicas y es así como en su famo­so cuadro llamado “Noche” el pintor de costumbres inglés Wi­lliam Hogarth coloca a dos masones usando esta vestimenta de grandes dimensiones. Por su parte el autor Samuel Cole en sus Antiguas Constituciones (1731) muestra mandiles que llegan hasta la rodilla.

Posteriormente cada masón lo uso con forma, color, adornos y dimensiones de acuerdo a su propio criterio hasta llegar finalmente al 15 de septiembre de 1875 en que se codificaron las decoraciones masónicas del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, fijándose para el A.: el mandil de piel blanca con la faldeta levantada. Para el C.: el mismo, pero con la faldeta baja. Para el M.:, forrado en rojo y en el centro las letras M y B. No obstante la mayor parte de los mandiles de M.: están forrados en negro con una calavera y tibias cruzadas; esta innovaci6n proviene del Rito Moderno Francés.

La forma del mandil consiste en una combinación de varias figuras: la recta, el triángulo, el cuadrado y la circunferencia que conforman la base de la Geometría, Arte Li­beral que trata el comportamiento y conocimiento de las dimen­siones y proporciones de los cuerpos.

Cuando estudia figuras contenidas en un mismo plano (de dos dimensiones), se llama “Geometría Plana”. Si estudia cuerpos de tres dimensiones, se llama “Geometría del Espacio”. Existen otras geometrías que constituyen especialidades dentro del campo de la Matemática : analítica, descriptiva, proyectiva, etc.

La faldeta triangular del mandil resulta al cortar el cuadrado por las dos diagonales, lo que implica la formación de un triángulo rectángulo de catetos iguales ,

Si estudiamos esta figura podemos decir que como el cuadrado es la suma de dos triángulos, se forman tres triángulos los que representan las fuerzas vivas del hombre; espíritu, cuerpo y alma que corresponden a Inteligencia, Materia y Vida respectivamente.

Al profundizar acerca del mandil encontramos que se plantean dos formas de construcción, de las cuales nos parece más lógica aquella en base al conocido Teorema de Pitágoras que al desarrollarlo, da como resultado un mandil  perfectamente cuadrado con su faldeta triangular ocupando una cuarta parte de este.

Este teorema cuyo desarrollo lo realizamos masonicamente en casi todos los movimientos ritualísticos que se ejecutan, ya era conocido, hace cerca de 6000 años, por los babilonios que a partir de la recta dividida en 3-4 y 5 partes construyeron un triángulo

Pero, fue el Griego Pitágoras de Samos, discípulo de Thales de Mileto, el que utilizando un método deductivo demostró las propiedades del triangulo rectángulo descubriendo la relación 

a2 =b+c2

Por la importancia de este teorema en toda nuestra simbología iniciática y en particular del mandil, he creído conveniente demostrar esta proposición que dice el texto:”En un triangulo rectángulo el cuadrado construido sobre la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados construidos sobre los catetos”.

Para comprobar prácticamente el teorema expuesto dibujemos dos cuadrados iguales A y A”,Fig. 4. Al dibujar las diagonales en el cuadrado A ,se forman cuatro triángulos rectángulos que quedan indicados como dos blancos y dos achurados.

Unamos los dos triángulos rectángulos blancos por la hipotenusa y en la misma forma los dos achurados, formaremos dos cuadrados iguales, cuyo lado es el cateto del triangulo rectángulo. Cuadrado achurado y blanco.

Coloquemos sobre el cuadrado A”,siguiendo la proyección de sus lados los dos cuadrados achurado y blanco que son los cuadrados construidos sobre los catetos, y el cuadrado A” es el construido sobre el lado que es la hipotenusa.

Por tanto la suma de los cuadrados construidos sobre los catetos es igual al cuadrado construido sobre la hipotenusa.

El mandil construido de esta forma es de distintas proporciones a los determinados por catálogos y es así como la Gran Logia de Chile los confecciona de 37 cm. de ancho por 30 cm. de alto en la parte inferior formando Un rectángulo casi cuadrado.

Cada una de las formas geométricas del mandil tiene una interpretación masónica. El triángulo rectángulo, representado por la escuadra, instrumento de medida y rectificación del mundo concreto, cuya importancia excepcional se evidencia en el teorema de Pitágoras, nos señala los tres puntos de Perfección masónica uniendo los tres lugares que corresponden a las tres primeras luces de una Logia, en su justa y exacta posición.

Esta figura perfecta se emplea para caracterizar al Eterno, cuyas tres líneas o lados son emblema de los tres reinos de la Naturaleza. El primer lado ofrece al A:. el estudio del reino mineral; el segundo lado, es del reino vegetal, ob­jeto de la meditación del C:. ; el tercer lado completa la instrucción de los tres grados simbólicos con el estudio del reino animal y es emblema del Maestro.

El cuadrado, construido sobre la hipotenusa, nace de la unión de dos triángulos y puede considerarse como el centro del templo, del Universo, de la Logia y del iniciado, por lo que cada uno de sus lados representa la purificación de la iniciación: en el Occidente la Tierra, al Norte el Fuego, al oriente el Agua y al sur el Aire.

Esta figura marca el simbolismo del cuaternario, comenzando por el desbaste de la piedra bruta, su cubicación y pulimento. Los cuatro estados de la materia: sólido, liquido, gaseoso y radiante y los cuatro estados evolutivos de la energía del hombre: física, psíquica, mental y espiritual; con­juntos que forman las bases de nuestro Templo Inmaterial.

La circunferencia, simbolizada por el cordón que sostiene al mandil, geométricamente es la superficie formada por una sola línea cuyo recorrido no tiene principio ni fin, así también en masonería se interpreta como el punto inicial des­de el cual nuestras fuerzas espirituales se expanden con una energía que no tiene término, es decir, simboliza el camino que recorre el C:. durante su vida constituyendo las tres etapas de la existencia del hombre, el origen, el medio y el fin de las cuales solo conocemos la segunda.

Es necesario agregar que esta figura nos indica que para encontrar el conocimiento de nuestros derechos, es necesario limitar nuestras  acciones a las condiciones que nos conceden las reglas de la moral y los principios implantados por la sociedad dentro de las leyes humanas, es decir, nos enseña a vivir en armonía con nuestros semejantes.

En el aspecto extramural, nos señala que la misión del C:. no se desarrolla solamente dentro del taller, por el contrario, este debe proyectarse hacia el mundo social, llevando hasta sus más apartados rincones, la luz de sus conocimientos para dirigir, instruir y enseñar dentro de su medio en una labor constante, sin descanso y sin fin, como es la línea que limita al círculo.

Hemos analizado las tres figuras geométricas que forman el mandil de la masonería simbólica, y en particular el de A:. y C:. que tienen grandes diferencias. El triangulo del vértice superior, o faldeta levantada, representa el llamado triangulo del fuego. El del vértice inferior, que luego se obtiene por su reversión, en el triángulo del agua. El fuego representa el espíritu elevado o que se exalta cuando su ba­se esta sólidamente asentada en los principios. El triángulo del agua, apoyado en un punto, representa lo inestable, lo que esta a punto de volcarse, lo que tiende a encontrar su nivel.

Así el descenso de la faldeta significa el movimiento de desplazamiento sobre lo material de lo espiritual simbolizado también por la línea media que baja del vértice supe­rior del triángulo del fuego al vértice inferior del triángulo del agua cruzando la base común en forma perpendicular al nivel, osea va de la vertical a la horizontal, movimiento que esta claramente representado por la expresión “del Cenit al Nadir” frase que señala la superación del hombre en su escuela científica y filosófica y el dominio de la materia por el espíritu.

Conclusiones:

V:.M:. Q:. H:. Cuando inicie la confección del boceto de lo que sería este trabajo, no imagine que en su de­sarrollo me impregnaría de tan rico y basto conocimiento esotérico y exotérico de la filosofía iniciática de nuestra Orden, de la simbología en general y del mandil en particular.

Muchas de las interpretaciones de esta vestimenta como: día y noche, vida y muerte, trabajo y reposo y otras, no las incorpore por estimar que un tema tan extenso y complejo es imposible abarcarlo en un solo trabajo. En su desarrollo se utilizó una metodología simple con el fin de clarificar las ideas principiando de lo conocido paras derivar a lo desconocido

Esto, para quién les habla, en alguna medida se logro al vislumbrar el significado de la transformación del triángulo del fuego en triángulo del agua.

En este mundo en que vivimos, convulsionado de odios, rencores y pasiones, mi espíritu se siente plenamente identificado con la simbología del mandil y en particular con el des­censo de la solapa que nos dice que lo material nunca nos permitirá alcanzar la verdadera felicidad a la que solo puede aspirarse cuando reine la Tolerancia y la Fraternidad.

Creo que el mandil del C:. con la solapa doblada, es el reflejo de la Gran Pirámide del faraón Cheops, cuya estructura de piedra, la más pesada y voluminosa del mundo, fue un verdadero templo de enseñanza iniciática. Esta joya representa los más puros ideales de la masonería cuya perfección y sabiduría a sabido resistir, la acción destructora de los ataques de los incomprensivos y de los ignorantes.

JIS

FUENTE: http://www.angelfire.com/my/rociel/biblioteca/mandil.htm

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