POLITICA E INMIGRACION

El peligroso avance del socialismo en Estados Unidos


Respaldada en nuevos integrantes, ideales más crudos y una política más firme contra el bando moderado de su propio partido, el ala más socialista del Congreso busca cobrar más fuerzas.

AUTOR: Oriana Rivas


Alexandria Ocasio-Cortez ha sostenido que toda la estructura gubernamental debe defender políticas socialistas (Archivo)

Dentro del Congreso de Estados Unidos está ocurriendo una peligrosa avanzada socialista, liderada por figuras que arrecian sus discursos y dejan claras sus intenciones para imponer políticas izquierdistas.

Varios nombres figuran en la lista, comenzando con Bernie Sanders, senador por Vermont con una trayectoria de casi 30 años en la política estadounidense; y terminando con Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), quien a los 29 años fue electa congresista convirtiéndose así en la más joven en la historia democrática del país.
23 diciembre, 2020

Esta corriente, que pretende volcar el Congreso de socialdemócrata a socialista, incluye a la mismísima Kamala Harris, electa como vicepresidente de los Estados Unidos según los resultados preliminares de las elecciones.

La brecha generacional que pudiera existir entre los legisladores no es lo relevante, sino los discursos a favor de la igualdad social, de un sistema de salud que pase de lo privado a lo público.

Asimismo, plantean un desarrollo sostenible del planeta basados en una sociedad igualitaria. Dicho basamento «ecológico» toma forma con el Green New Deal, con el que socialistas disfrazados de ambientalistas apuestan al control estatal. Esta iniciativa ha sido defendida abiertamente por Ocasio-Cortez.

Más proclamas socialistas

Jamaal Bowman es el nuevo congresista por el 16º distrito electoral de Nueva York. Él derrotó al demócrata Eliot Engel en las primarias de su propio partido en junio de este año. Recordemos que Engel tenía a cuestas 16 mandatos y fungía como presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

La victoria de Bowman va contra el establishment del partido demócrata, tanto en el estado como en el Congreso. Su victoria significó un gran triunfo para los progresistas de izquierda, a punto tal que Ocasio-Cortez lo aplaudió.

«Jamaal Bowman, creo que es uno de esos candidatos que aparecen una vez en la vida (…), creo que es un candidato único, increíble e inspirador»; así lo describía AOC en declaraciones a EFE.

El discurso del educador estadounidense se apega al de su colega. Está a favor del Green New Deal, del programa «Medicare para todos» y del movimiento Black Lives Matter. También lanzó una advertencia preocupante en cuanto al modelo económico de EE.UU: “El capitalismo es esclavitud con otro nombre”, dijo sin tapujos.

La guerra que plantea es clara. A su juicio, el desempleo arropa a la mayoría de los estadounidenses y la culpa es la élite y de las empresas por manejar el mundo «prácticamente como corporaciones multinacionales». Las proclamas socialistas no distan de aquellas de sus homólogos en el continente.

Los grupos detrás de los legisladores

Detrás de los congresistas radicales, hay organizaciones que se encargan de respaldarlos. La agrupación izquierdista Socialistas Democráticos de América (DSA, por sus siglas en inglés) es una de ellas y su crecimiento ha sido notorio: DSA pasó de tener 6000 afiliados en 2015 a contar con 43 000 en 2018.

En su momento, promovió las candidaturas de Ocasio-Cortez y de Rashida Tlaib, abogada de origen palestino que se unió al «escuadrón». Así se conoce al conjunto de cuatro legisladores que van con todo contra los demócratas moderados.

Las ambiciones de Ocasio-Cortez y su grupo la llevaron a ejercer presión sobre el propio Joe Biden para imponer una agenda socialista.

El grupo vinculado a la legisladora, New Consensus, envió a Biden un manifiesto donde le solicitaban acudir a la Reserva Federal para proporcionar miles de millones de dólares en préstamos a bajo interés directamente a empresas y proyectos.

Tanto Bowman como AOC han reconocido que es pronto para que las políticas izquierdistas se impongan en el gobierno de EE.UU., pero poco a poco insisten en filtrar sus ideales.

«No estaremos satisfechos hasta que no solo el Partido Demócrata, sino todo el gobierno, esté luchando para garantizar el derecho de la gente a una atención medica, a dignidad y a lograr un proceso justo hacia la ciudadanía. Eso es lo que es importante, y por eso no es suficiente y seguiremos adelante», dijo Ocasio en noviembre de este año.

Socialistas de la vieja guardia

Hay más nombres en el avance del socialismo en EE.UU. Son de la vieja guardia pero fueron sus continuos discursos los que dieron alas a esta nueva generación de legisladores.

Bernie Sanders se define a sí mismo como «demócrata socialista». Durante sus 30 años en política, ha defendido la eliminación de los seguros privados y la redistribución de riqueza a través de impuestos a las corporaciones y a la clase alta. Al igual que AOC y Bowman, aboga por el «Medicare para todos» y propone cancelar 1,6 billones de dólares correspondientes a deudas de préstamos estudiantiles de 45 millones de estadounidenses, además de brindar acceso a educación gratuita.

Kamala Harris también figura en la lista. Ha sido Fiscal General de California, congresista por ese estado desde el año 2017, y ahora fue electa vicepresidente de EE.UU. Para Harris, el «trato equitativo» es la solución a la desigualdad, en lugar del trabajo y la educación de la sociedad. En víspera de las elecciones, publicó un video para promover abiertamente su ideología y lo que pretende hacer.

Su papel es decisivo para aquellos empates que se produzcan en el Senado. Como presidente de la Cámara alta podrá votar para aprobar o rechazar tratados, o llevar a juicio a funcionarios del gobierno.

Relaciones con Chávez y Castro

Repasando el listado, nos topamos con el nombre de Gregory Weldon Meeks, vinculado nada más y nada menos que al fallecido Hugo Chávez. Ambos eran tan cercanos que Meeks intentó mediar en representación de un estafador financiero estadounidense.

“He conocido a Chávez y Maduro. Cada vez que nos reuníamos, (Chávez) siempre se metía la mano en el bolsillo y sacaba la Constitución de Venezuela”, dijo Gregory Meeks en declaraciones recogidas en 2017 por el Miami Herald.

El demócrata, quien asistió al funeral de Chávez, fue elegido recientemente como el nuevo presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara baja del Congreso de Estados Unidos.

Finalmente, tenemos a Raphael Warnock, candidato al Senado por el estado de Georgia. El pastor incluso recibió a Fidel Castro cuando visitó EE.UU. en 1995, hecho que intentó desestimar a través de su representante.

Warnock se medirá el próximo año en segunda vuelta debido a que ni él, ni su contrincante, alcanzaron los votos necesarios para ser electos. Aún así, existe la posibilidad de que pise Washington.

Queda claro que las fichas del socialismo comienzan a moverse con mayor agilidad en pos de lograr cambios estructurales dentro del gobierno de EE.UU. Es por ello que el próximo período del Congreso será determinante para la política estadounidense.

CORTESIA DE ANGELICA MORA

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