ESOTERISMO Y RELIGION

LOS INICIADOS LUNARES

 Durante el decurso de las civilizaciones, los Iniciados Lunares vienen muchas veces a encarnar sobre la tierra. No se puede precisar el número de todos los que han venido, ni se conoce a todos.

Estos Seres Semidivinos son entidades que se desarrollaron extraordinariamente en la cadena lunar anterior; por eso son libres de karma. El conocimiento y el recuerdo de los sufrimientos de la humanidad que lucha les hacen renunciar a la paz de la eternidad, volviendo a vivir entre los hombres y ayudándolos en su adelanto.

El sacrificio de estos Iniciados al encarnar, es muy grande. Como tienen que desenvolver ideas y hechos relacionados con un determinado sector nacional, ético, religioso o artístico, y fundar ciertas dinastías humanas, Ellos se encierran mentalmente en el círculo en que actúan, olvidando a veces, aparentemente, la belleza de la verdad única. Los Iniciados Lunares, ocasionalmente, son adversarios de los círculos que no favorecen su actuación y, como tienen que abrirse paso a costa de luchas cruentas, suelen ser injustos y dogmáticos.

Estos grandes seres son divinizados por sus secuaces y admiradores, y execrados por los partidarios de ideas o sectas contrarias; y traen consigo un singular poder mental. Su aura es de un tamaño tal, que podría abarcar a toda la tierra; sin embargo no lo hace; sólo abarca y da vida a aquella parte de la tierra donde viven los seres a Ellos confiados.  Sus adeptos, por reflejo, propagan la luz del aura del Iniciado Lunar y la impulsan por todos los ámbitos de la tierra.

La labor de estos Seres se manifiesta en distintos campos, en aspectos múltiples, hasta en los movimientos destructores. Desde los mundos superiores, cuando está por encarnar el Iniciado Lunar se encierra en el círculo etéreo que lo ha de cargar de las fuerzas necesarias para realizar su obra. Al concentrar así sus fuerzas, las multiplica dentro del sector de su influencia.

El momento en que se envuelve en la materia etérea pesada y experimenta la pesantez que, como círculo de fuego lo separa de la Gran Obra, es el más grande de los sacrificios que El efectúa. Pero, por divina recompensa, enseguida después de su muerte, rompe ese círculo trazado anteriormente y se liberta de los lazos kármicos. El Iniciado Lunar paga inmediatamente el karma de las obras que realiza, pues es un privilegio que adquiere por su sacrificio, al encarnar voluntariamente.

Al morir, libre así de todo lazo, puede reintegrarse a los planos divinos o permanecer, como algunos, en las esferas superiores, actuando de protector o benefactor de la humanidad. Estos Seres animan a las multitudes en los momentos de decadencia y las impulsan hacia nuevas conquistas. Sus palabras son como un relámpago hipnótico que electriza a las masas y las estimula en sus obras.

Toman a las religiones y las transforman en dinastías y potencias, cristalizando las viejas ideas en nuevas leyes, necesarias para la hora de la civilización, para la cual viven, y destruyendo a veces, estas leyes para implantar otras nuevas, más oportunas y adecuadas. Continuamente lanzan nuevos conceptos ideológicos, crean nuevas filosofías y estimulan nuevas fuerzas favorables para la evolución humana.

LAS DOCE CATEGORÍAS DE LOS INICIADOS LUNARES

Los Iniciados Lunares se dividen en doce categorías.

Los Iniciados Lunares de la Primera Categoría son los legisladores. Cuando aparecen pueblos nuevos, sin experiencia en las distintas órdenes de la actividad humana, vienen estos Seres a dictar leyes y normas prácticas y adecuadas para los mismos. Una característica de Ellos es que las leyes que han dictado, quedan escritas y son adoptadas por el pueblo.

En la remota antigüedad fueron de este grupo Moisés, legislador del pueblo judío; Rómulo, primer rey de Roma, Solón (siglo VI A.C.), legislador del pueblo griego. Hay grandes legisladores de tiempos relativamente modernos pero para ser consagrados como Iniciados Lunares, necesitan el veredicto de la historia.

Los Iniciados Lunares de la Segunda Categoría son los profetas. Asientan toda su autoridad en la palabra, por la cual transmiten a los pueblos los mensajes divinos, necesarios a la época. La autoridad de su palabra los eleva sobre toda jerarquía temporal existente, arrastrando a las masas y haciendo que éstas sigan su orientación. Son ejemplos de este grupo Isaías, el profeta del tiempo de la decadente reyecía judía; Juan, el Bautista, el precursor de Cristo y Pedro el Ermitaño (1050- 1115), predicador y alma de la Primera Cruzada, que arrastró tras sí a todo un pueblo de guerreros para libertar el Santo Sepulcro.

Los Iniciados de la Tercera Categoría son los Pontífices de diversas religiones. Enriquecen sus respectivas religiones espiritual y materialmente, dándoles un empuje y poder que se mantiene a través de los siglos. Pertenecen a este grupo Aarón, hermano de Moisés, fundador de la casta sacerdotal judía; Gregorio VII (Hildebrando) (mitad del siglo XI), el defensor de las investiduras eclesiásticas, y Lobsang Gyatso, el V Gran Lama de la Secta de los Gelongspas, soberano del Tibet desde 1650, reconocido como tal por los reyes de Mongol y China; fue proclamado por primera vez Tulkon o encarnación divina de Tchenrozing. De él descienden los Dalai Lamas de Lasha, Tibet.

Los Iniciados Lunares de la Cuarta Categoría son los filósofos. Ellos propulsan y renuevan las ideas filosóficas. Ejemplos: Platón (428-347 A.C), el creador de la filosofía abstracta e idealista; Aristóteles (384-322 A.C.), el filósofo de las leyes racionales y prácticas; Pitágoras (580-495 A.C), el filósofo de la armonía.

Los Iniciados Lunares de la Quinta Categoría son los apóstoles, propaladores de un ideal religioso o moral. Tales son San Pablo, que difunde la religión cristiana entre los gentiles; Sankaracharya, insigne instructor que vivió 800 años después de Cristo y fue el más alto exponente y comentador del Vedanta, siendo el verdadero fundador de los actuales estudios vedantinos; Lutero (1483-1546), el reformador del dogma cristiano.

Los Iniciados Lunares de la Sexta Categoría son los filántropos. A este grupo pertenecen San Camilo de Lellis (1550-1614) que fue el primero que a sus religiosos les impuso una cruz roja sobre el hábito, siendo así el precursor de la actual institución de la Cruz Roja; San Vicente de Paul (1584-1660), fundador de la institución de las Hermanas de Caridad; el Coronel Booth (1829-1912), fundador del Ejército de Salvación.

Los Iniciados Lunares de la Séptima Categoría son grandes organizadores en diversas actividades, especialmente de orden intelectual. Ejemplos: Padmasambhava, quien introdujo el budismo en el Tíbet en el siglo VIII y fundó numerosos monasterios de monjes lamaístas; Gerardo Jung de Martigues, primer Gran Maestre de la Orden de los Hospitalarios de Jerusalén; redactó los estatutos de esta institución, que sirvieron después de base para las ulteriores órdenes caballerescas; LOS GRANDES INICIADOS DE LA RAZA ARIA – TEXTO ORIGINAL DE SANTIAGO BOVISIO 13 de 22 murió en 1118. San Francisco de Asís (1181-1226); fundó las tres órdenes franciscanas y vigorizó el espíritu del cristianismo.

Los Iniciados Lunares de la Octava Categoría son los grandes guerreros, como Alejandro el Grande (356-323 A.C.), Aníbal (247-183 A.C.), y Carlomagno (742-814).

Los Iniciados Lunares de la Novena Categoría son los grandes monarcas. Ejemplos de Ellos son el bíblico Rey Salomón; Amenophis IV (l381-1352 A.C.), último faraón de la dinastía XVIII y Asoka, emperador budista de la India, de la dinastía de Maurya, que reinó de 264 a 227 A.C.; quedan del mismo treinta y cinco inscripciones grabadas en la roca viva.

Los Iniciados Lunares de la Décima Categoría son los gobernantes autoritarios. Ejemplos: Pericles (499-429 A.C.); Julio César (100-44 A.C.) y Napoleón (1769-1821)

Los Iniciados Lunares de la Undécima Categoría son los grandes sabios, inventores y descubridores. Se cita entre ellos a Arquímedes (287-212 A.C.), Cristóbal Colón (1436-1556) y Pedro Curie (1859-1906).

Los Iniciados Lunares de la Duodécima Categoría son los grandes escritores y artistas. Ejemplos: Fidias (490-431 A.C.), famoso escultor griego de la antigüedad; Dante (1265-1321), genial poeta italiano, autor de la Divina Comedia; Wagner (1813-1883), el restaurador del drama musical.

FUENTE: LOS GRANDES INICIADOS DE LA RAZA ARIA – TEXTO ORIGINAL DE SANTIAGO BOVISIO . https://www.santiagobovisio.info/espanol/teachings/LOS_GRANDES_INICIADOS_DE_LA_RAZA_ARIA_Texto_Original_de_Santiago_Bovisio.pdf

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