MASONERIA

EL PRIVILEGIO DE SER VENERABLE MAESTRO

Q.·. H.·. Rafael Valencia-R.·. L.·. Lautaro N° 197

LOS VIGILANTES ~ MASONERIA DEL MUNDO


QQ.·.HH.·., a raíz de la lectura de un trabajo realizado por un Q.·.H.·. Ap.·. y los comentarios
hechos a ese trabajo por un Q.·.H.·. Comp.·. en los que se refería a todos los elementos que
hacían parte del espacio de la Logia, los cuales solo pueden ser interpretados por iniciados en la
Masonería, mas todos los trabajos presentados en el Taller, me decidí a hacer unas reflexiones
sobre lo que yo, como V.·.M.·. observaba desde mi sitio en el Or.·.

En relación al templo.- Podemos decir que los masones hemos construido nuestro Templo como
lo hizo el Rey Salomón, de manera que su orientación y su interior, es la imagen y representación
del universo. Su posición es de Oriente a Occidente a fin de que dentro del Templo correspondan
los puntos cardinales a la realidad.

El Templo masónico es un rectángulo extendido de Oriente a Occidente, es decir en dirección
de la Luz que sale del oriente. Su anchura es del Norte al Sur. Su altura, de la superficie de la
tierra al firmamento. Su profundidad, de la superficie al centro de la tierra. Su techumbre es el
firmamento. Su suelo la superficie de la tierra. Sus muros, el HORIZONTE INFINITO. Esto quiere
decir que prácticamente no tiene límites, es una representación del Universo.

Las Columnas, doce de ella, seis en el lado norte y seis en el lado sur sostienen el firmamento y
rodean el ámbito. Delimitan y establecen la pertenencia del lugar. Forman un espacio de
meditación, de magia.

El Sol y la Luna, en el muro oriental, recuerdan a los dioses primordiales, originarios del hombre.
La Estrella luminosa o flamígera es la representación de la ciencia secreta. El templo deberá
estar rematado con una bóveda por cielo. Es la decoración que debe tener todo templo
masónico. El templo nos contiene, del mismo modo que nos contiene el cosmos.

Otro conjunto de elementos, contribuye a señalar los usos, las costumbres y los procederes
masónicos. Es lo que se llama la pragmática o lenguaje de la liturgia:
La Cadena, metáfora de unidad entre los hermanos y, a la vez, singularísima imagen de lo
infinito, de lo infatigable, del esfuerzo humano.

Analizando la cadena, en su simbolismo más sencillo, vemos que está constituida por eslabones,
la materia de que están hechas, no corresponde a ningún metal conocido, sin embargo es una
aleación, aleación de valores, los hay que le dan firmeza, dureza y fortaleza, son las virtudes y el
cumplimiento de nuestro compromiso hecho cuando nos iniciamos; los hay que debilitan y
ponen en riesgo de que se rompa el eslabón, y con él la cadena, son los vicios: llámense
inasistencia, incumplimiento con el tesoro, poca fraternidad. La cadena no está cerrada, sus
extremos abiertos, simbolizan que potencialmente siempre está en espera de un nuevo eslabón,
un profano que desee la gran luz masónica.

El más evidente símbolo del templo: las columnas B y J, símbolos del trabajo y el salario,
rematadas con la esfera terrestre y la esfera celeste. A sus pies, las piedras que recuerdan el
origen corporativo y arquitectónico de la francmasonería universal. Las columnas junto con la
puerta conforman el Pórtico de la entrada, que según se dice “no está dentro ni fuera de la
Logia”. Se trata entonces de un espacio “intermediario”, lugar de “pasaje” o de “tránsito” entre
el exterior y el interior del templo, entre lo profano y lo sagrado. Agreguemos que, la puerta no
es un elemento pasivo en la configuración de un Templo masónico, no es la simple
discontinuidad de una pared para permitir o impedir la entrada. Por el contrario, tiene una
función muy activa y la capacidad de transmitir un mensaje, como cualquier otro elemento
simbólico del Templo. La función activa de la puerta como símbolo se traduce en la capacidad
de facilitar el paso o de impedirlo, es decir, el paso a su través es selectivo y requiere de un
reconocimiento previo para entrar.

Las puertas del Templo es donde empieza para el profano su proceso de Iniciación. Es el primer
símbolo que va a actuar de forma efectiva sobre él: una Puerta abriéndose para franquearle el
acceso. El paso de lo profano a lo Sagrado no es fácil, por eso entrará por una Puerta “baja y
estrecha”. Además, el tránsito por el umbral se relaciona con el final de un ciclo profano y el
nacimiento a lo Sagrado, representándose ritualmente con la postura del recipiendario
entrando en una posición casi fetal a través del umbral, estableciéndose una clara analogía con
el nacimiento biológico.

Es por eso que el masón dice que es hijo de tal logia, ya que la iniciación masónica significa un
nuevo nacimiento, y se le ha dado la luz entre las dos columnas en representación de las piernas
maternas en el momento de nacer, y que venía de la oscuridad del vientre materno, Cámara de
Reflexión.

El VOLÚMEN DE LA LEY SAGRADA, LA ESCUADRA Y EL COMPAS.-
Al centro del templo y sobre el piso de mosaico se encuentra el Ara y sobre ella hay tres objetos:
el Libro de la Ley, el Compás, y la Escuadra. Los tres definen las Tres Grandes Luces de la
Masonería y en su presencia los masones prometemos y establecemos nuestras alianzas con el
espíritu de nuestra orden. Luces Morales inanimadas, que alumbran con su honda filosofía la
carrera del iniciado. Representan, además: La Biblia, las leyes Masónicas; la Escuadra, con su
vértice hacia occidente, o sea, viene desde el mundo profano, desde la oscuridad, simbolizando
la rectitud y representando la materia. Es el principio regulador de nuestros actos. Y el Compás
apoyado en la Biblia con su vértice apuntando a oriente, fuente de irradiación de energía ya que
la verdadera luz del conocimiento viene desde el Or.·. y a través de las dos puntas del compás
se esparce por toda la logia, y representa el espíritu, la justicia y la equidad con que debe
juzgarse la conducta de los Hermanos y la de nuestros semejantes.

Tres luces rodean el Ara, son las Luces de la Logia: el V.·.M.·. la Sabiduría, el Prim..Vig.·. la Fuerza
y el Seg.·. Vig.·. la Belleza.

Estando en logia de Ap.·., la escuadra estará sobre el compás, simbolizando que la materia aún
prevalece sobre el espíritu. Es por eso que el masón viaja desde el occidente hacia el oriente en
busca del verdadero conocimiento.

Composición de la Logia.-

Aprendices.- Se les han abierto las puertas del Templo Sagrado porque han sido iniciados y
aceptados. Se les ha recibido con la mano extendida y el abrazo fraterno. Se les “enseña“ desde
la Iniciación misma, a tener actitud autocrítica, discernir conceptos, observancia, silencio, duda,
discreción, respeto, tolerancia, fuerza, liturgia, y se les enseña a adentrarse en los misterios de
los símbolos.

Han llegado hasta la puerta de Occidente con humildad, convicción y voluntad propia, buscando
encontrar la Luz que les señale el camino a la comprensión del Ser Supremo, al entendimiento
de la Naturaleza, a la conceptualización del Cosmos, y la búsqueda de la Suprema Verdad. Son
hombres libres, de buenas costumbres, mayores de edad y con solvencia moral.

Han superado los obstáculos: Rituales de su nacimiento, vida y muerte en el cuarto de Reflexión.
Han llamado a la puerta del Templo, con la ayuda del Q.·.H.·. Guía, y penetrado en él
desprovistos de valores materiales, joyas y pertenencias. Al llamar a las puertas del Templo han
percibido que si llaman con orientación… ésta se les abrirá. Si piden con humildad…se les
concederá. Si buscan virtud y honor… lo encontrarán.

Los aprendices son hombres de buena voluntad, son materia prima e instrumento perfectible,
y tienen el firme propósito de encontrar lo que buscan. Están comprendiendo que la Masonería
los ha invitado a trabajar, a perseverar, y con las herramientas pertinentes a su Primer Grado
AP.·. M.·. Este Grado que ostentan se refiere antes que nada a “su capacidad de aprender”,
siendo receptivos, mente abierta con una buena dosis de duda, anhelo de progresar, y atentos
a las enseñanzas de sus Maestros. Este estado de percepción consciente es la primera condición
para que como Aprendices puedan hacerse Masones en el sentido verdadero de la palabra.

Pero también están comprendiendo qué en este suelo fértil a la sabiduría, no se les entregará
el tesoro de la Verdad y la Virtud en bandeja de plata, sino que cada quién se hará acreedor a
ello si son estudiosos, hábiles, ecuánimes, éticos y talentosos. Si asisten a sus Cámaras de
Instrucción con su Seg.·. Vig.·. y a las tenidas con puntualidad y dedicación, para poder proyectar
por si mismos que son “verdaderos masones” en pensamiento, palabra y obra. Los misterios se
hallan ocultos en lo más profundo del simbolismo de su Madre Logia y sólo buscando por detrás
de la apariencia y con el esfuerzo de hacerse verdaderos Masones, podrán encontrarlos.

Compañeros.- Después de la etapa inicial de los estudios, se llega al siguiente grado donde se
amplían los conocimientos, siempre con la tendencia de forjar al hombre virtuoso, alejado de
las mezquindades humanas, interesado en incrementar los factores de unidad, dignidad y
solidaridad humanas. Es una etapa de esfuerzo en la que se vencen los obstáculos y se estudia
para superar el trabajo de la construcción del Templo Interior. El Compañero Masón es un
constructor de habilidades, un forjador de voluntades, un estudioso de las causas de todas las
cosas; se entrega al estudio de las ciencias para descubrir o verificar la verdad, pugnando por
que la educación en general, tenga un profundo sentido de formación social y moral.

El Grado de Compañero simboliza el estudio del hombre y la manera de educarle para que
conozca sus deberes y derechos, para que sepa emplear todos los recursos de que le dotó la
naturaleza, ser libre de la esclavitud de los instintos y vivir por la inteligencia; de aquí el nombre
de iniciación perfecta que le daban los antiguos iniciados. La finalidad de este grado es darle a
conocer al Compañero, todas y cada una de las facultades de que está dotado el hombre y el
modo de utilizarlas, desarrollarlas y perfeccionarlas, tanto física como intelectualmente.

Todo esto se logra con su asistencia permanente a sus Cámaras de Instrucción con el Prim.·.
Vig.·. de la Logia, para que pueda pasar de la práctica a la teoría para dirigir y vigilar a los
Aprendices y auxiliar a los Maestros, porque un Compañero hábil será sin duda alguna, un
excelente Maestro Masón.

Maestro.- “Se ha dicho que formar una Maestría de excelencia, en forma metódica y gradual, es la suprema aspiración
de la Orden Masónica. El masón del Tercer Grado se ha de distinguir no sólo por su capacidad e inteligencia, sino por su elevada condición docente, por ser el primero en asumir las empresas generosas y dignas. El Maestro es el que guía, el que educa, el que orienta e indica el camino.

Todaslas verdadesde la Masonería se encuentran en el Grado de Maestro, el Grado que conlleva
la responsabilidad de enseñar y educar, de dar ejemplo de plenitud masónica, de sencillez y de
intachable probidad.

En la Cámara del Medio se ejerce la soberanía del Maestro y, consu indispensable yponderado concurso realizador, se logra, también, la plenitud de la misma Cámara, como superior
organismo docente, formativo y administrativo, refugio deseable y necesario para gozar de la
libertad y corregir errores desventurados”. (E.P.).

El M.·. Masón debe demostrar que ha ingresado a la Masonería poseyendo la capacidad de cumplir
con los fines de la Orden establecidos por la Constitución, leyes y decretos de la misma. Que ha
recibido una instrucción masónica eficaz, que lo lleve a entender, aceptar y practicar la filosofía
de la Orden, y que debe poseer y ejercitar efectivamente una ética de comportamiento social,
personal, laboral y familiar intachable y debe practicar una militancia activa y gravitante en el
campo del mundo profano en que le toca actuar.

Debe asumir todos los cargos desde los llamados Oficiales de Segunda (M.·. de Cerem.·.,
Hospitalario, Experto, Guarda Templo Interior), pasando luego a ser Oficiales de Primera
(Secretario, Tesorero y Orador). En cada uno de estos cargos debe demostrar su responsabilidad
y su compromiso con la Logia. Su asistencia y compromiso con el Tesoro deben ser permanentes,
solo así puede llegar a ser uno de los dignatarios de la Logia, pasando a ser una de las Luces de

La Logia. El Seg.·. Vig.·., La Belleza, vigila la columna del Norte y es el encargado de dar
instrucción a los Aprendices. El Primer Vig.·., La Fuerza, vigila la columna del Sur y es el
encargado de dar instrucción a los compañeros. Y el cargo más importante: el V.·.M.·.,

La Sabiduría.

Sabiduría para dirigir el Taller con Fraternidad, entendiendo que se debe por entero
al servicio de la logia que le ha honrado con sus sufragios lo han elegido como el mejor entre
sus iguales, otorgándole su confianza y representación. Jamás verá amigos o enemigos en su
logia, sino hermanos a quienes distinguir por igual. Parco en la censura y prudente en las
alabanzas, procurando que su imparcialidad nunca pueda ser puesta ni por un solo instante en
tela de juicio, estudiando y reflexionando el carácter y las disposiciones de los QQ.·. HH.·. del
Taller, siempre vigilante y dueño de sí, previsor y prudente. Siempre dispuesto a aprender de
sus HH.·. No debe ejercer su veneratura en comparación con otras, las veneraturas no son
comparables, cada una se ejerce según su tiempo y sus circunstancias y debe ser la mejor para
ese momento.

Ritual de Apertura y Clausura de la Logia masónica.-
El privilegio de ser V.·.M.·. –

El ritual de apertura y clausura de la Logia masónica es, junto a los catecismos o manuales de
instrucción y los símbolos que aluden a la construcción, el único legado (pero sin duda
inapreciable) que la Masonería actual ha recibido de la antigua Masonería operativa.

Silencio y en Logia. Comenzamos así la simbólica del ritual de apertura de la Logia, ritual que
consagra, en el verdadero sentido de la palabra, los trabajos que en ella se cumplen.
Comenzamos con asegurarse de la “cobertura” de la Logia.

La Apertura de la Logia comienza comprobándose ritualmente la “seguridad” o “protección” de
la misma. En eso consiste el “primer deber de un Vigilante en Logia”, pues ésta ha de estar
plenamente “a cubierto” de las influencias procedentes del mundo exterior o profano. De esa
cobertura se encarga directamente el Guardatemplo, oficial que custodia ese espacio
intermedio entra la puerta del Templo y las columnas B y J para que los trabajos masónicos se
desarrollen y cumplan en perfecta armonía.

Comprobar la regularidad iniciática de los asistentes y determinación del espacio simbólico.-

Una vez el templo está “a cubierto”, se procede a comprobar que todos los integrantes de la
Logia están en el lugar que les corresponde dentro de ella, asegurándose también que estén en
posesión del signo de “al orden”, que forma parte de los “secretos” del grado, y que se refiere a
la disposición interior adecuada para recibir la enseñanza tradicional contenida en los ritos y los
símbolos. En asegurarse de ello consiste el “segundo deber de un Vigilante en Logia”. En este
sentido, si el Guardatemplo se encarga de la seguridad “externa” de la Logia, el Primer y el
Segundo Vigilantes asumen su seguridad “interna”. Ellos “vigilan”, ritualísticamente, la
regularidad iniciática de todos los hermanos que se sitúan en las “columnas” de Mediodía (el
Sur) y Septentrión (el Norte).

En este momento del ritual de apertura se trata de poner los fundamentos, o los cimientos, de
los trabajos que se van a realizar en la Logia, su base firme y “segura” sobre la que dichos
trabajos podrán ser consagrados. Efectivamente, sólo si los que “decoran” las columnas de
Mediodía y Septentrión están en “su lugar” e interiormente “al orden”, la Logia estará
“debidamente cubierta”, y se podrá así penetrar “en las vías que nos han sido trazadas”, es decir
en el camino que conduce a la Luz del Conocimiento. Los VVig.·. informan al V.·.M.·. que la Logia
está segura y podemos trabajar sin temor.

La iluminación del Templo.

Son las luces de la Sabiduría el Venerable Maestro, la Fuerza el Primer Vigilante, y la Belleza el
Segundo Vigilante, o mejor sus funciones, los portadores del espíritu que ilumina la Logia, y que
la luz sensible simboliza de manera manifiesta.

Y Sabiduría, Fuerza y Belleza son los nombres que reciben los tres pilares o “tres pequeñas luces”
situadas en el centro mismo de la Logia, y dispuestas en forma de escuadra al rededor del Ara.

El rito del encendido de estos pilares, señala el momento preciso en que la Logia, que hasta
entonces permanecía en penumbras, queda plenamente iluminada, produciéndose un paso de
las “tinieblas a la luz”. La Logia se edifica con Sabiduría, Fuerza y Belleza, que se corresponden
respectivamente con cada uno de los tres pilares.

Es a partir de ese momento que se procede a la apertura del Libro de la Ley Sagrada (la Biblia),
y a disponer sobre él el Compás y la Escuadra, lo cual lleva a cabo el M.·. de Cerem.·. de la Logia.

El libro y los dos instrumentos, constituyen las “Tres Grandes Luces” de la Masonería, situadas
encima del Altar de los juramentos, es decir en el punto geométrico donde simbólicamente se
efectúa la unión del cielo y de la tierra, de la vertical y la horizontal.

Este encendido de las Luces y el ordenamiento de la Biblia, la Escuadra y el Compás es
desempeñada en realidad por todos los integrantes de la Logia, los cuales al “contemplar” el
desarrollo ordenado de la ceremonia ejecutado por el M.·. de Cerem.·. participan por igual de
él. Esa contemplación, ritualmente cumplida, generan un vínculo de orden sutil entre todos y
cada uno de los miembros de la Logia, vínculo que una vez establecido constituye el soporte
para la manifestación de la influencia espiritual.

Descripción del tiempo simbólico y consagración de la Logia.-

Ahora podemos decir que la Logia dispone de todos los elementos necesarios para que los
trabajos puedan abrirse “regularmente”, pues “todo está conforme al rito”. Como se señala en
los rituales, esos trabajos comienzan a “Mediodía en Punto”, cuando el Sol se encuentra en su
cenit y su luz cae en “perpendicular” o en “plomada” sobre nuestro mundo, siendo la
verticalidad de esa luz un símbolo más del eje invisible que une el Cielo y la Tierra.
Podemos así continuar con el desarrollo de la Ten.·., con la lectura del Acta, los informes de la
Gran Logia, la memoria del V.·. M.·. y llegamos al objeto de la Ten.·., la lectura del Trabajo
programado para cada Ten.·.. Mientras todo va sucediendo hemos estado escuchando, muy
suavemente a la Col.·. de la Armonía.

Se da lectura al trabajo y antes de ofrecer la palabra, escuchamos con mayor intensidad a la
Col.·. de la Armonía, lo que nos lleva a recordar que “la música es, en ella misma y por esencia,
una masonería, una construcción de carácter iniciático. Los elementos que la componen no son
los sonidos, piedras brutas, sino las notas, piedras talladas. A través de la belleza de los sonidos
y de la armonía de los ritmos se llega a la sabiduría del silencio. La música es el arte de organizar
los sonidos.

Los tres parámetros que precisa la talla de la piedra, la precisa el sonido: La Fuerza, que reside
en la densidad. La Sabiduría, en su «tempo» o longitud. La Belleza, en su altura o frecuencia. Las
piedras justas y perfectas del edificio musical deben ser ensambladas: la música es una
construcción, una arquitectura, un «arte real» que nos revela las leyes universales de la «Gran
Obra» que podemos organizar en tres etapas. El Silencio, vacío necesario antes de la
manifestación, es el estado de aprendizaje. El Sonido, la manifestación, la toma de conciencia, el despertar del compañero. La Melodía, la organización del sonido por el maestro.

Se puede encontrar otra analogía en tres etapas, entre el método de formación del músico y del
masón: El Aprendiz: Estudia la música en sí mismo (canta). Aprende a descodificar unos símbolos
o signos (solfeo) y escoge sus instrumentos. Para ello precisa de un maestro o instructor.

El Compañero: Alcanza la soltura en la interpretación de los signos y en la utilización de sus
instrumentos. Colabora con otros compañeros en el canto y en la interpretación (polifonía,
conjuntos instrumentales). Estudia la historia, los estilos y a los grandes maestros. En esta etapa
el compañero entra en un proceso de auto-formación.

El Maestro: Su tarea es alcanzar una interpretación personal, una vivencia que haga posible la
transmisión de la obra. El maestro trabaja en soledad, pero precisa de un aprendiz, del cual
aprende todo lo necesario para alcanzar la auténtica maestría. Con esta relación se cierra el
ciclo. (Extracto de un trabajo presentado en este Taller el año pasado)

Se concede luego la palabra para comentar y enriquecer el Trabajo presentado. En posición al
orden para organizar las ideas, los QQ.·.HH.·., a su turno exponen su propio punto de vista del
Trabajo, los demás escuchan con el mayor respeto y en absoluto silencio. El V.·.M.·. se
retroalimenta con cada exposición, es el Primer Ap.·. de la Logia.

Silencio en las Ccol.·., se corre el Saco de Proposiciones por intermedio del Q.·.H.·. Exp.·. quien
escuadrando el Templo, circula siempre con el Ara a su derecha, la Col.·. de la Arm.·. lo
acompaña en su recorrido, a veces el Saco llega estéril al Or.·., a veces trae una esperada
solicitud de ingreso de un caballero profano.

Se ofrece la palabra por el Bien General de la Orden, del Resp.·. Taller y de cada uno de sus
miembros en particular.

Se corre luego el Saco de Beneficencia por intermedio del Q.·.H:: Hosp.·., las medallas profanas
recaudadas van a Hospitalía para el socorro mutuo de los HH.·., la Col.·. de la Arm.·. sigue
acompañando estos recorridos.

Llegamos a la “Medianoche en Punto”, cuando los trabajos de la Logia finalizan. A partir de
mediodía se inicia la curva descendente de la luz solar, que encuentra su punto más bajo (nadir)
en medianoche.

A LGDGADU se cierran los trabajos de la Logia, el V.·.M.·. invita a cerrar la Cadena,
con los mejores deseos por la felicidad de los HH.·. nos retiramos con la satisfacción del deber
cumplido. El V.·.M.·. ha tenido el privilegio ser el V.·.M.·. de una Logia que trabaja por el bien del
hombre, por el bien de la sociedad y ha recibido nuevas luces de su Taller, sigue siendo el primer
Aprendiz de la Logia. Comienza a planificar la próxima Ten.·..

QQ.·.HH.·. Prim.·. y Seg.·., QQHH.·. todos, esto es lo que el V.·.M.·. observa desde el Or.·., este
es el Privilegio de ser V.·.M.·.. Gracias QQ.·.HH.·. .
Rafael Valencia Valencia.
P.·.V.·.M.·.

Bibliografía: Todos los trabajos presentados por los QQ.·.HH.·.

FUENTE: Documento de la Biblioteca de la R.·. L.·. Lautaro N° 197. https://lautaro197.files.wordpress.com/2016/03/epdsvm.pdf

Categorías:MASONERIA

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .