MASONERIA

MASONERIA; LA REVOLUCION INDUSTRIAL

¿Que fue la Revolución Industrial?

La Revolución Industrial fue un período histórico de transformaciones económicas y sociales, entre 1760 y 1840, que desencadenó cambios sin precedentes para las sociedades de todo el mundo. Se caracterizó por el uso de nuevas tecnologías aplicadas a la producción en masa, también denominada producción en serie. La primera invención que permitió esta nueva forma de producción fue la máquina de vapor, cuyo combustible era el carbón mineral. Los cambios suscitados en esta época fueron radicales y pueden resumirse en el abandono de un modelo agrario de comercio, trabajo y sociedad, en pos de uno urbano, mecanizado e industrializado.

La piedra angular de esta revolución lo constituyó la tecnología, específicamente la aparición del ferrocarril y
posteriormente de la electricidad, que modernizó las técnicas laborales y agrícolas basadas hasta entonces en el trabajo manual y las bestias de carga, respectivamente. Esto impactó en el producto interno bruto de las naciones y representó un crecimiento sostenido de la riqueza y un cambio permanente en el modo de vida de las grandes masas como nunca se había vivido.

La Revolución Industrial suele dividirse en dos etapas, una Primera Revolución Industrial, que inicia alrededor de 1760 con la aplicación del modelo de fábricas textiles en una Gran Bretaña gobernada por la monarquía liberal no absolutista, y una Segunda Revolución Industrial, caracterizada por una aceleración de los cambios producidos por la nueva tecnología en la sociedad europea, que inicia alrededor de 1850 y culmina con el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914.

Entre las principales características de la Revolución Industrial, se destacan la producción industrial a gran escala,
especialmente de alimentos, el dominio de la burguesía sobre la economía y la política, sustituyendo el poder absoluto
de la nobleza y dando origen a la clase social del proletariado, el desarrollo de nuevas industrias como la textil, la
siderúrgica o la minera, la sustitución del hierro por el acero.

Algunos de los más importantes inventos que tuvieron lugar durante la Revolución Industrial fueron:
La máquina a vapor, capaz de convertir el calor de una caldera alimentada por carbón en fuerza de movimiento dio
origen a los trenes, los barcos a vapor y otros mecanismos de producción mucho más potentes y veloces.

Los trenes, los cuales acortaron los tiempos de traslado de personal y mercancía, se unificaron pueblos lejanos y cambió para siempre el modo en que pensamos la distancia.

El bombillo. Ideado a principios del siglo XIX, fue quizás la aplicación práctica de la electricidad que mayor impacto tuvo en los hogares europeos. Hasta entonces la iluminación se producía mediante la quema de gas o de combustible, y la bombilla eléctrica supuso la posibilidad de alumbrar las noches y extender los períodos útiles del trabajo y de la vida.

La máquina de hilar, aparato que revolucionó la producción de textiles, que hasta entonces se daba manualmente y de
manera artesanal, permitiendo que varias hilanderas pudieran trabajar al mismo tiempo, maximizando la producción
textil.

¿En qué situación y ambiente sociocultural se desarrolló?
Los antecedentes de la Revolución Industrial tuvieron que ver con el Renacimiento de la cultura europea tras la Edad
Media y su ingreso a la Época Moderna, lo cual representó una nueva valoración de las ciencias y los saberes, ya libres
del yugo de la fe, centrados más bien en la razón humana consecuencia a su vez de la Revolución Científica del siglo
XVII.

El inicio de la Revolución Industrial fue en Inglaterra dado que ese país presentaba las condiciones económicas,
políticas, sociales y tecnológicas necesarias para ese gran cambio.

El contexto era de cuestionamiento de todo el Status-quo de la época en lo referente a la Fe y al sistema de gobierno,
que comenzó en Europa y que luego su influencia se trasladaría al Norte de América y a América del Sur donde también se desencadenarían las distintas revoluciones libertadoras.

Respecto de los factores ideológicos, políticos y sociales, la sociedad inglesa había atravesado la llamada crisis del siglo XVII de una manera particular, mientras la Europa meridional y oriental se refeudalizaba y establecía monarquías
absolutas, la guerra civil inglesa (1642-1651) y la posterior revolución gloriosa (1688) determinaron el establecimiento de una monarquía parlamentaria (definida ideológicamente por el liberalismo de John Locke) basada en la división de poderes, la libertad individual y un nivel de seguridad jurídica que proporcionaba suficientes garantías para el empresario privado.

El capitalismo, que ya había empezado a instaurarse gracias a las Revoluciones Burguesas y al abandono del Antiguo
Régimen, El pensamiento liberal que imperaba en las naciones de monarquías no absolutistas de la mano del espíritu
del protestantismo y de la necesidad de producir los propios bienes de consumo, dada la disminución en las
importaciones que ocasionaron las Guerras Napoleónicas y las Guerras de Independencia americanas, condujo a una
necesaria alianza entre los agricultores y los comerciantes, que ocasionaría un auge demográfico y la disponibilidad de
nueva mano de obra.

La industrialización que se originó en Inglaterra y luego se extendió por toda Europa no solo tuvo un gran impacto
económico, sino que además generó enormes transformaciones sociales, y como consecuencia del desarrollo industrial nacieron nuevos grupos o clases sociales, el Proletariado y la Burguesía.

El proletariado, formado por los trabajadores industriales y campesinos pobres. Como consecuencia de la revolución
agrícola y demográfica, se produjo un éxodo masivo de campesinos hacia las ciudades; el antiguo agricultor se convirtió en obrero industrial que se transformó en una población socialmente marginada que debía vivir en espacios reducidos sin comodidades mínimas y carentes de higiene con jornadas de trabajo, que llegaban a más de catorce horas diarias, en las que participaban hombres, mujeres y niños con salarios miserables, y carentes de protección legal frente a la arbitrariedad de los dueños de las fábricas o centros de producción.

La burguesía, dueña de los medios de producción y poseedora de la mayor parte de la renta y el capital, se fortaleció el
poder económico y social de los grandes empresarios, afianzando de este modo el sistema económico capitalista,
caracterizado por la propiedad privada de los medios de producción y la regulación de los precios por el mercado, de
acuerdo con la oferta y la demanda.

Esta nueva división social dio pie al desarrollo de problemas sociales y laborales, protestas populares y nuevas
ideologías que propugnaban y demandaban una mejora de las condiciones de vida de las clases más desfavorecidas, por a vía del sindicalismo, el socialismo, el anarquismo, o el comunismo.

En este escenario, la burguesía desplaza definitivamente a la aristocracia terrateniente y su situación de privilegio social se basó fundamentalmente en la fortuna y no en el origen o la sangre. Avalados por una doctrina que defendía la
libertad económica, los empresarios obtenían grandes riquezas, no solo vendiendo y compitiendo, sino que además
pagando bajos salarios por la fuerza de trabajo aportada por los obreros.

La Segunda Revolución Industrial ocurrió entre 1850 y 1914, y supuso el desarrollo de grandes y revolucionarios
inventos en materia de transporte (motores a combustión, aviones) y telecomunicaciones (telégrafo, teléfono, radio).

Su impacto fue aún mayor que el de la Primera Revolución Industrial y cambió para siempre los modelos de
trabajo, educación y convivencia ciudadana.

Además, condujo a una llamada primera globalización, en la que la economía se internacionalizó y expandió su
influencia sobre los territorios no alcanzados en la explosión anterior.

Nuestros tiempos.
Hoy en día estamos viviendo otro tipo de revoluciones que se suceden de manera vertiginosa y que afectan la vida en
innúmeros aspectos que van desde lo macro como nuestro planeta hasta el nuevo concepto de riqueza y que
indudablemente afectan y afectaran aún mas la vida de los seres humanos, sistemas de gobiernos y equilibrios de
poderes entre naciones y sus poblaciones, haciendo que el antiguo concepto de lucha de clases que surgieron desde la
revolución industrial quede obsoleto.

La aparición de internet revolucionó nuestros tiempos y permitió cambios aun mas radicales y acelerados que los
vividos en aquella época.

La inmediatez de las comunicaciones, la aparición de softwares como sistemas operativos que serian plataformas base
para el desarrollo de múltiples softwares y aplicaciones que hoy en día utilizamos diariamente y de forma natural,
permitieron trasladar equilibrios de poder de naciones y grupos de poder.

Antes, los grupos de poder eran los grandes industriales en rubros como transporte, alimentos, combustibles, minería y la banca entre otros.

Hoy, sin embargo, las empresas más valiosas y que ostentan el poder son los grandes conglomerados que basan sus
fortunas en intangibles como la información sobre las personas y la utilización del conocimiento.

Estos conglomerados, surgen de la adquisición de otras empresas que a su vez tienen su origen en emprendimientos no asociados con el comercio como lo conocíamos, sino en el manejo de la información, la mejora de la calidad de vida del ser humano o por lo menos su percepción de mejora, la medicina, el entretenimiento, las comunicaciones, etc.

Hubo un cambio de paradigma que permitió el acceso a la educación y a la información a un numero mayor de
personas, lo cual democratizo e hizo más fácil, rápido y barato el acceso a la educación y formación de expertos en
áreas que no existían anteriormente y que para dar noción temporal nuestros padres y hasta nosotros no conocíamos.

Como dice Elon Musk, empresario referente, emprendedor de nuestros tiempos y uno de los hombres más ricos en
términos monetarios de nuestros días, no es necesario ir a las universidades y obtener importantes títulos para adquirir conocimiento ya que este está disponible y accesible para quien quiera y se dedique a aprender.

Por estas razones, hoy vemos jóvenes que desarrollan nuevas tecnologías, con espíritu emprendedor y cuyas empresas son adquiridas por empresas mayores generando el fenómeno de los nuevos millonarios que a su vez vuelven a incorporarse al circulo del desarrollo impulsando y haciendo de mentores de nuevos emprendedores, generándose así nuevos ecosistemas de desarrollo, estilos de vida, poder económico y financiero que escapan a nuestros estándares conocidos hasta hace dos décadas atrás solamente.

Todo esto a su vez, permite desde independencias financieras, hasta revoluciones y viralizaciones de ideas políticas, y
una muestra de ello fue la llamada Primavera Árabe, la cual se propago por Redes Sociales y medios de comunicación
completamente distintos a los conocidos hasta hace 10 años.

Estos cambios, expresados a modo de ejemplo suceden en todos los ámbitos que nos rodean, que van desde ramos
como el inmobiliario, comercial, financiero, medicina y otros que seria imposible a esta altura enumerar.

Solo a modo de ejemplo, Uber no tiene vehículos, Airbnb no tiene inmuebles, las empresas no necesitan tener locales
comerciales para realizar sus ventas utilizan Amazon, un médico puede analizar un paciente a distancia con la
telemedicina, un banco no necesita sucursales como Nu Bank o N26, las compañías telefónicas ya no tienen relevancia
se usa WhatsApp, los canales de televisión y radio tampoco, hoy existe YouTube y los podcasts y hasta el dólar
americano puede hasta dejar de ser la moneda del futuro debido a la aparición de las crypto monedas como el Bitcoin y así en tantos otros rubros, etc. etc.

Todos estos son cambios que para las nuevas generaciones son completamente naturales y pareciera que los niños hoy vienen con esa idea del mundo Built-in, es decir incorporado.

¿Qué papel debería cumplir la Masonería en estos tiempos?
Si bien todos estos cambios suceden de forma vertiginosa con sus consecuencias a todo nivel, el ser humano más allá de su longevidad como consecuencia de la alimentación, medicinas y tratamientos médicos sigue siendo el mismo, por asi decirlo con su misma configuración de fabrica desde miles de años.

Los que cambian son factores externos que por todo lo expresado traen consigo nuevos desafíos, haciendo aun mas
necesario un norte moral y los principios que la masonería sostiene.

Es importante a mi entender, apreciar que la búsqueda de la felicidad y del bien estar es inherente al hombre y que la
masonería deberá estar a la altura, agiornandose sobre todo en aspectos comunicacionales para compartir sus
principios.

Entendiendo que uno busca por medio de lo que para mi es una escuela de aprendizaje con su método centenario,
mejorarse a si mismo y pulir su propia piedra bruta, para así influir positivamente en su entorno, no es me parece
suficiente para tamaño desafío de nuestros tiempos, y tantas distracciones que el diario vivir acarrean.

Esta situación mas que generarme respuestas me genera incertidumbres que como miembros nos debería interpelar, y cuestionar, forma y transmisión del contenido, de lo contrario, con un enorme crecimiento de la población mundial y
una pequeña participación en la institución, los valores que la masonería pregona serán cada vez menos apreciados.
Muchas gracias a todos por vuestra atención,

Marcelo Blaj
La Fraternidad 62.

Categorías:MASONERIA

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