CIENCIA Y PARASICOLOGIA

El hidrógeno verde, la energía del mañana

En una nota de prensa, el periódico inglés The Guardian nos informa que la atmósfera del planeta Tierra está hoy atrapando casi el doble de calor del que atrapaba en 2005, un incremento alarmante que debe ser corregido. Qué significa esto y cómo nos afecta a los venezolanos, se lo pregunto a Alicia Villamizar, profesora de la Universidad Simón Bolívar (USB) y miembro del Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC), organismo ganador del premio Nobel de la Paz 2007 por sus esfuerzos en construir y diseminar mayor conocimiento sobre el cambio climático inducido por la actividad humana.

De su experta respuesta entresaco que la atmósfera terrestre, por efecto de gases como el dióxido de carbono (CO2) principalmente, atrapa y conserva calor del sol en un delicado equilibrio (el efecto invernadero), haciendo posible la vida en el planeta. No obstante, la actividad humana ha conducido a un aumento nocivo en CO2, sobre todo por combustión de carbón, petróleo y gas natural, con un consiguiente aumento en la temperatura promedio del planeta, que deriva en inundación de ciudades costeras, desertificación de zonas fértiles, deshielo de masas glaciares y proliferación de huracanes devastadores.

De manera que Venezuela, con más de 4 mil Km de costas sobre el Mar Caribe y alrededor del 30% de su población viviendo en la región centro norte costera (datos del último censo nacional, 2011), resulta particularmente sensible al calentamiento global, dada la documentación existente sobre el aumento del nivel del mar en la cuenca del Caribe.

El Acuerdo de París, firmado y adoptado por 196 países en 2015, Venezuela entre ellos, obliga a las partes a tomar medidas para reducir las emisiones de CO2 antes de 2030, de acuerdo con el Objetivo 13 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se necesita una reducción del 45% de las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2030 (apenas 9 años), para evitar un calentamiento catastrófico mayor a 1,5º C. Actualmente la disminución apenas llega a 1%.

¿Qué hacer para reducir las emisiones de CO2?, ¿Cómo hacerlo si el avance continuo mundial en la calidad de vida de las personas impone también el aumento de la demanda energética, calculada actualmente en 1 a 2% anual? Lo primero es sustituir la producción de energía a partir de carbón y petróleo por fuentes de energías limpias, tales como la eólica (que utiliza el viento), hidráulica, solar.https://d25e5d5b7d445fbf0076eccb1a93dab8.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html

En los tiempos que corren, ha resurgido un interés especial en el uso de hidrógeno “verde”, no contaminante, como fuente de energía limpia. Esta tecnología se basa en la generación de hidrógeno —un combustible universal, ligero y muy reactivo, tres veces más energético que la gasolina— a través de un proceso químico conocido como electrólisis, por medio de la cual, el agua (compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, la conocida fórmula H2O) se separa en sus componentes, produciendo energía sin emitir COa la atmósfera.

Benjamín Scharifker, actual Rector de la Universidad Metropolitana e investigador (USB) en el área de la electroquímica, me explica que la electrólisis en la obtención de hidrógeno, como fuente alterna de energía, se ha venido estudiando y usando desde hace varias décadas. Un ejemplo es su uso en las naves espaciales. Pero en años recientes, la necesidad de desarrollar fuentes energéticas libres de huella de carbono, ha hecho resurgir el interés por lograr métodos baratos y seguros para la obtención del hidrógeno. Si la meta es alcanzar carbono-cero para 2050, como ha sido propuesto en el Acuerdo de París, no hay tiempo para buscar nuevas alternativas, sino para mejorar las actuales.

Destaca mi colega que la producción de hidrógeno solar por electrólisis de agua se hace hoy en día con eficiencia del 80%, y su recombinación con el oxígeno, para volver a producir agua y electricidad sin ninguna otra emisión de gases dañinos al ambiente, se realiza con eficiencias superiores al 60%. Para poner esto también en perspectiva, el Rector Scharifker apunta que la cuota de mercado de los vehículos eléctricos en 2018 fue de 2%, con un crecimiento interanual de 40%, por lo que el mercado automotor estará dominado en poco tiempo por vehículos eléctricos. Varios países europeos, así como China, han previsto descontinuar la producción de vehículos alimentados por combustibles fósiles (sobre todo, derivados del petróleo) a partir de 2040.

La consultora energética Wood Mackenzie calcula que, para entonces, los costos de producción de hidrógeno verde se reducirán en un 64%. Hoy en día, seis países han emprendido grandes proyectos nacionales para usar hidrógeno verde en sustitución de fuentes de energía contaminante: Australia, Países Bajos, Alemania, China, Arabia Saudita y Chile, único país latinoamericano involucrado en proyectos de este tipo.

 En noviembre de 2020, Chile presentó una “Estrategia nacional de hidrógeno verde“, con dos proyectos en desarrollo, uno en Antofagasta, en el norte, y otro al sur, en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. El ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, al anunciar el programa manifestó: “Si hacemos las cosas bien, la industria del hidrógeno verde en Chile puede ser tan importante como la minería, el sector forestal o como fueron alguna vez los salmones“.

De esta forma, Chile será modelo para toda América Latina en lo referente a proyección de políticas públicas con objetivos puestos en el largo plazo y ejecutorias programadas a corto y mediano plazo. De cumplirse este plan, los chilenos serán un buen ejemplo para nosotros los venezolanos cuando toque reestructurar el crecimiento nacional, en función no de volver al pasado monoproductor petrolero, sino de construir con base en las realidades de la sociedad 5.0 que se está construyendo allá afuera a pasos agigantados.

***

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores.—————————-*Gioconda Cunto de San Blas es Ph.D. Bioquímica, Universidad Heriot-Watt, Edimburgo, UK y Lic. Química, UCV. Investigadora Emérita del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) e Individuo de Número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (Acfiman).

fuente: https://efectococuyo.com/opinion/el-hidrogeno-verde-la-energia-del-manana/

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