MASONERIA

AMOR A LA HUMANIDAD

La virtud del amor es para el masón tener como ideal el bien común, el perfeccionamiento propio y el de los demás. Los masones estamos de acuerdo en que lo mejor de la educación, del intelecto, de las potencialidades humanas deben encaminarse al bien individual y al progreso de la humanidad.

La idea del amor para un masón tiene un significado profundo, de lo que en lo más íntimo de nuestro ser creemos que es bueno o malo, el amor es el único que estima la esencia del bien y del mal en nuestra conciencia. Le permite al masón decidir tomando en cuenta lo físico (lo que se ve) y aquello que forma parte de lo espiritual (es decir lo que no podemos ver).

Transitar por la vida sin rencores, perdonando nuestros errores y las fallas de los demás es expresión del amor en un masón. La venganza, el engaño, los sentimientos de culpa y el sufrimiento que nos causamos a nosotros mismos y que podemos provocar en los demás, son consecuencia de decisiones que no se apegan al ideal de bondad al que la Masonería nos llama, sino al “Ideal” de la maldad, de la malicia que ha sido tan común en el mundo profano de ayer y hoy. El amor nos sitúa en dirección al mayor bien y el menor mal posible.

Para desarrollar el amor cada masón debe tratar de ser consciente de hacer el bien, sin causar daño a los QQ.•.HH.•. Ni a los profanos, debe además como masón dar siempre reconocimiento a los que actúan bien, sin aprovecharse, ni engañarlos jamás. Además este amor a la humanidad al que la Masonería le impulsa está basado en el aprecio al interés propio; pero también en el respeto de los intereses y derechos de todos.

Cada uno de nosotros como masones llenos de amor a la humanidad que es una obra del G.•.A.•.D.•.U.•. Debemos llegar a desarrollar el mayor nivel de reconocimiento y afecto incondicional a todas las personas, hasta llegar a extenderlo a la naturaleza y al planeta mismo. Reconozcamos en el amor la máxima expresión de la esencia humana. Lo opuesto al amor es el odio, la envidia, la soberbia, la ignorancia, la negación a ser feliz.

Abrirnos al amor es llenarnos de esperanza, lo contrario es el sin sentido de la existencia. Sin amor sin duda podemos gozarnos en placeres; pero sólo el amor perdura.

Es necesario para el masón comprender profundamente lo valioso del amor, superior a cualquier bien material, dando oportunidad a todos de superarse en su camino de perfeccionamiento.

Cada masón debe ser ejemplo de dar sin esperar pago alguno, sino por el amor en sí mismo. Cuando actuamos con una conciencia de amor a la humanidad, todo comportamiento es en búsqueda del bien común.

El amor de cada masón a esta humanidad reconoce el valor esencial del ser humano, sin importar su apariencia, ni sus condiciones, habilidades o limitaciones. El masón predica el amor con el ejemplo.

Jorge Del Carpio R:.

TOMADO DE: https://www.facebook.com/1420580981554116/posts/2373497296262475/

Categorías:MASONERIA

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .