CUBA

Los desertores del sistema educativo en Cuba

Todo indica que hasta que las personas no puedan vivir del resultado de su trabajo continuarán las deserciones en el sistema educativo cubano.

FacebookTwitterLinkedInWhatsAppORLANDO FREIRE SANTANALa Habana 03 Ago 2021 – 13:03 CEST

Una aula escolar en Cuba.
Una aula escolar en Cuba. AFP

Los gobernantes cubanos no cesan de entonar loas al sistema educativo que implantaron a partir de 1959. Que si llevaron la educación hasta los más apartados rincones de la Isla; que si se eliminó el analfabetismo en 1961; que si todos los niños tienen maestros  y todos los maestros tienen aulas para trabajar… En ese contexto también apuntan como un logro el hecho de que todos los graduados de noveno grado cuentan con alguna oportunidad para continuar sus estudios en el nivel medio superior.

Como es lógico suponer dadas las características apologéticas de la prensa castrista, nunca se ofrece información acerca de las deserciones de educandos que experimenta el referido sistema educativo en sus diferentes niveles. Incluso se muestra una imagen color de rosa, como si el engranaje educativo funcionase a las mil maravillas, y todos los niños y jóvenes que matricularon en determinado tipo de enseñanza,  terminaran con éxito sus estudios.

Sin embargo, en ocasiones, y de una manera poco convencional,  salen a flote las fisuras que posee la educación cubana, a veces expresadas por los propios personeros del régimen. Precisamente, eso fue lo que ocurrió el pasado 26 de julio, cuando el mandatario Miguel Díaz-Canel participó en una jornada de trabajo voluntario con un grupo de jóvenes partidarios del Gobierno.

Después de palear algún puñado de tierra, el señor Díaz-Canel se sentó a conversar con los jóvenes, y como es lógico suponer, el tema de los acontecimientos del 11 de julio se tornó protagónico.

El mandatario, al señalar las causas internas que hubiesen incidido en los disturbios —para el castrismo la mayor responsabilidad recayó en el imperialismo yanqui—, abogó por  “trabajar  para que los niños no deserten de la escuela, y para que los jóvenes desvinculados del estudio y del trabajo no se conviertan en delincuentes”.

Tras escuchar esas palabras del benjamín del poder, se impone la tarea de buscar alguna información que, al menos de un modo indirecto, refleje la deserción escolar en Cuba. Y esa información la encontramos en el Anuario Estadístico de Cuba 2019, emitido por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).h

Según  las cifras aportadas en el acápite “Empleo y Salarios”, un total de 193.000 cubanos económicamente activos, es decir, personas en edad laboral sin ningún impedimento para incorporarse al trabajo, poseían un nivel escolar de enseñanza primaria en el referido 2019.  Eso significa otras tantas personas que desertaron de la escuela con un nivel de sexto grado, e incluso sin llegar a ese peldaño.

También reportan las cifras que 987.000 cubanos económicamente activos poseían un nivel escolar de secundaria básica. O sea, personas que abandonaron los estudios sin acceder a esa posibilidad que anuncian las autoridades para alcanzar un nivel medio superior.

Lo que no les dijo el señor Díaz-Canel a sus jóvenes es la cuota de responsabilidad que le asiste al Gobierno de la Isla por el abandono de los estudios por parte de niños y jóvenes.  

En primer término tendríamos que remontarnos a los años 90, en pleno “Periodo Especial”, cuando no pocas familias, abrumadas por la medida gubernamental de comercializar en una moneda diferente a la que pagaban a sus empleados,  instaban a sus  vástagos a dedicarse a actividades emergentes (porteros de hoteles, cantineros y otras) que posibilitaban chocar con los dólares o los pesos cubanos convertibles. Todo bajo el precepto de que los estudios no proporcionaban utilidad alguna.

Y más para acá en el tiempo, la tozudez gubernamental de obligar a muchos jóvenes a matricular especialidades de obrero calificado o técnico de nivel medio, privándolos de la posibilidad de cursar estudios preuniversitarios, ha hecho que infinidad de jóvenes decidan no continuar estudiando.

Entonces, y a pesar de lo expresado por el presidente, todo indica que hasta que las personas no puedan vivir del resultado de su trabajo, y mientras persistan las trabas gubernamentales en el otorgamiento de las plazas a los graduados de secundaria básica, continuarán las deserciones en el sistema educativo cubano.

FUENTE: https://diariodecuba.com/cuba/1627988587_33109.html

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .