MASONERIA

Árbol de Vida de la Kabbalah y Moralidad

D Farhey

La teosofía hebrea esotérica, conocida comúnmente como la “Kabbalah” (Kabbalá, ‘Recibo’, ‘Aceptación’ o ‘Tradición’), es una herencia muy antigua de Israel. La Kabbalah alcanzó su período de auge alrededor de los siglos XII y XIII, influenciando a los pensadores medievales aún antes del Renacimiento (siglos XIV a XVII). De hecho, en los siglos XI y XII grandes contribuciones a la ciencia y la filosofía fueron hechas por los “Mekubbalim” (Mekubbalím, ‘Aceptados’ o ‘Kabbalistas), conocidos en los libros de historia como inventores, reveladores y filósofos excepcionales.

Los estudios de la Kabbalah incluyen el “Ets H’ayim” (Ets Jayím, ‘Árbol de Vida’) y sus “Sefirot” (Sfirót, ‘Contandos’ o ‘Emanaciones Divinas’). Diez Sefirot se originan en el incomprensible “EinSof” (EnSof, ‘Sin Fin’ o ‘Infinito’) — denominación Kabbalística del Único, Eterno y Todopoderoso Dios, creador, origen y esencia absoluta de todo. Las 10 Sefirot representan:  (1) La comprensión humana finita (limitada) de los canales de energía que Dios generó de su propia energía infinita, para crear y gobernar nuestro universo finito y material; y, (2) las cualidades que los seres humanos deben esforzarse en desarrollar para acercarse a Dios. Las 10 Sefirot también reflejan Asociaciones Morales. Aunque hay algunas versiones de estas Asociaciones Morales, en principio, todas ellas reflejan la Fe en Dios y la Moralidad.

El cuadro que se inserta a continuación describe el orden de las Sefirot y de las Asociaciones Morales correspondientes (marcados en rojo oscuro y separados con una línea corta). Las entidades múltiples representan las diversas dimensiones del mismo canal.

 Kavim Potencia (Izquierda)Armonía (Media)Generosidad (Derecha)
S
U
P
E
R
N
A
L
E
S
C
O
N
S
C
I
E
N
T
E
(1)
Keter
 (Kéter) Corona de DiosAlto: Emunah (Emuná) Fe en Dios
Centro: Ta’anug (Ta-anúg) Placer
Bajo: Ratson (Ratsón) Voluntad
(3)
Binah
 (Biná) Comprensión
Simh’ah (Simjá) Alegría
(2)
H’ochmah
 (Jojmá) Sabiduría
Bitul (Bitúl) Altruísmo
SendaDa’at (Dá-at) Conocimiento      –       Yih’ud (Yijúd) Unidad
P
I
L
A
R
E
S
E
M
O
T
I
V
O
(5)
Gevurah
 (Gvurá) Coraje
Din (Din) Justicia
Yir’ah (Yir-á) Temor
(4)
Gedulah
 (Gdulá) Grandiosidad
H’esed (Jésed) Misericordia
Ahavah (Ahavá) Amor
(6)
Tiferet
 (Tiféret) Gloria/Belleza
Rah’amim (Rajamím) Perdón
C
O
M
P
O
R
T
A
M
I
E
N
T
O
(8)
Hod
 (Hod) Esplendor
Temimut (Tmimút) Sinceridad
(7)
Netsah’
 (Nétsaj) Eternidad
Bitah’on (Bitajón) Confianza
(9)
Yesod
 (Yesód) Fundación
Emet (Emét) Verdad/Honestidad
(10)
Malchut
 (Maljút) Reinado de Dios
Shechinah (Sh-jiná) Presencia de Dios
Shiflut (Shiflút) Humildad
 Deidad EinSof (EnSof)   Único, Eterno y Todopoderoso Dios
Creador, origen y esencia absoluta de todo

Los “Kavim” (Kavím, ‘Líneas’ o ‘Coordenadas’) agrupan las Sefirot verticalmente a la izquierda, en el centro (equilibrio) y a la derecha. La interacción entre las Sefirot se hace a través “Tsinorot” (Tsinorót, ‘Tubos’), entre los que fluye la energía de Dios. Los Tsinorot conectan las Sefirot sistemáticamente y las dividen en subgrupos (observe la separación básica por coordenadas verticales a la izquierda). Cinco “Partsufim” (Partsufím, ‘Caras’ o ‘Configuraciones’) configuran las Sefirot para interacción. Cada Sefirah (Sfirá, en singular) alcanza niveles de energía más altos cuando está combinada con otras Sefirot. Por ejemplo, guiarse por la “Justicia” otorga un alto valor. Y cuando se le combina con “Misericordia”, la “Justicia” alcanza un valor más alto. Del mismo modo, si bien la “Misericordia” constituye un alto valor, cuando la ayuda es distribuida “Justamente” se torna más valiosa. Las combinaciones bilaterales alcanzan niveles de energía aún más altos que las unilaterales.

Dios tiene una voluntad infinita para “dar” su infinita y absoluta calidad divina a toda su Creación. Dios, en cambio, no tiene una necesidad o una voluntad de “recibir”. En el otro extremo, todos los seres creados tienen la voluntad de “recibir”. Prestemos atención al verbo hebreo “le-kabbel” (le-kabbél, ‘recibir’) y el sustantivo “kabbalah” (kabbalá, ‘recibo’). Si solamente recibimos, seguiremos estando siempre distantes de Dios. En cambio, haciendo buenos acciones y dando a los otros estaremos más cerca de Dios. Por ejemplo, si educarse tiene valor, es más valiosa aún la educación que brindamos a los otros. Para acercarse a Dios, uno debe desarrollar la voluntad (Ratson) de hacerlo unida (Yih’ud) a Dios, para actuar de acuerdo con las Sefirot e integrarlas.

Las Asociaciones Morales correspondientes constituyen principios morales básicos (virtudes) de la conducta diaria y por lo tanto se pueden referir como Potencias Morales. Al alcanzar estas Potencias Morales, la persona asciende un “Sulam” (Sulám, ‘Escala’) espiritual en la escala de su auto perfección. Estas Potencias Morales de Perfección son la base de los grados y las enseñanzas del Rito Escocés de la Masonería. En la Kabbalah se denomina “Or” (Or, ‘Luz’) a cualquier energía recibida de Dios, y comprensible por los seres humanos, a través de los 10 canales de las Sefirot. La ‘Fe en Dios’ es la primer Potencia Moral y corresponde a la primera de las Sefirot, “Keter” (Kéter, ‘Corona de Dios’). En la Kabbalah, la ‘Fe en Dios’ se describe como “Or EinSof” (‘Luz de Dios’) que llena todos los sentidos de una persona. En el mismo sentido, el significado simbólico de la ‘Luz’ Masonica es en primer lugar el de la ‘Fe en Dios’. La búsqueda humana de la Luz comienza dentro de nuestro propio interior, puesto que todos hemos recibido la semilla de la luz. Si desarrollamos nuestra Fe en Dios y revelamos una conducta moral adecuada, aquella podrá recibir más luz y germinar.

La adquisición de nuevas Potencias Morales en nuestra vida cotidiana nos ayuda a alcanzar valores más altos. Integraciones multilaterales de las Potencias Morales conceden mayor dimensión o, dicho de otro modo, virtudes adicionales. Por ejemplo, un rezo puede alcanzar cierto valor, si está hecho con Fé, Amor, Respeto (Temor), Sinceridad, Honestidad o Humildad frente a Dios. Si este mismo rezo se hace no solamente para nosotros mismos, sino también para otros, alcanza un valor más alto, puesto que integra también entre otros valores el altruismo, el amor y la sinceridad hacia el prójimo. Además, esto refleja nuestra capacidad de sentir alegría por el bienestar de los demás y el perdón ante sus posibles defectos.

En el principio, la Kabbalah nos acentúa nuestra carencia esencial de la comprensión del Universo en el que nacimos. Pero el estudio gradual y apropiadamente dirigido de la Kabbalah constituye un desafío intelectual, que nos ofrece la oportunidad de elevarnos de nuestro mundo material a través de nuestra auto perfección moral, ayudándonos a obtener una sensación más de la Presencia de Dios, y por lo tanto, consolida nuestra Fe en Él. Sin embargo, antes de estudiar la Kabbalah y de esperar cualquier clase de elevación espiritual verdadera, la persona debe ejercitar su Fe en Dios y su Moralidad. Solamente así y entonces, uno podrá aproximarse a Dios mediante la práctica de las 10 Sefirot y “dando” a otros seres. Una vela encendida no pierde su propia luz cuando enciende otras velas no encendidas. Por el contrario, cuanto más velas enciende, mayor luz multidimensional se refleja sobre ella.


Para referencias auténticas, visitar por favor La Dimensión Interior por l’Instituto Gal Einai.

FUENTE: http://www.mastermason.com/fmisrael/kabbalahsp.html

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