MASONERIA

Una república masónica

En Washington, la huella masónica es visible por todas partes: en los monumentos, el trazado geométrico de la capital, diseñado en 1791 por el “caballero 33” francés Pierre Charles L’Enfant, el ritual de las ceremonias oficiales y la simbología de las monedas y billetes. Jefferson llamó al Capitolio “el primer templo dedicado a la soberanía popular”.

En Alexandria (Virginia), cruzando el Potomac, en 1932 se inauguró el George Washington National Masonic Memorial, una réplica del Faro de Alejandría, una de las siete maravillas de la Antigüedad. Uno de sus más asiduos visitantes era Truman, gran maestre de la Gran Logia de Missouri y el más dedicado a las logias de los 14 presidentes masónicos que ha tenido Estados Unidos.

Washington fue iniciado en la masonería a los 21 años, en la logia de Fredericksburg (Virginia), el 4 de noviembre de 1752. Así, no resulta extraño que la nueva república sustituyese los fastos y rituales de las monarquías del antiguo régimen –coronaciones catedralicias, Te Deum…– por la sobria liturgia, patriótica y laica, de nítida impronta masónica.

En el primer tercio del siglo XIX, uno de cada 20 varones adultos blancos pertenecía a una logia. Solo en Nueva York en 1825 había 44, el doble que en 1812. Albert Pike, autor de Morals and Dogma of Scottish Freemasonry (1871) y uno de los más famosos masones de la época, era al mismo tiempo un lector voraz e incansable inventor de rituales, pero también un racista dogmático que creía que los negros eran incapaces de dominar sus “instintos bestiales”. Así, los negros terminaron fundando sus propias logias, que durante la Guerra de Secesión fueron vitales para la formación de batallones negros, como el 54 regimiento de Massachusetts, que lucharon en el ejército unionista contra la Confederación de los Estados esclavistas del sur.

Lewis Hayden, esclavo liberto y gran maestre de la logia abolicionista Prince Hall, reclutó a los hombres del 54 regimiento, cuyo papel central en la captura de Fort Wagner, que guardaba la bahía de Charleston, retrató Glory, la película de 1989 que protagonizó Morgan Freeman, Denzel Washington y Mathew Broderick, y que barrió en los Oscar de aquel año.

Desde 1775, en obediencia a su creencia en la hermandad de todos los hombres, hay dos masonerías en EEUU: una blanca y otra negra.

FUENTE: https://www.politicaexterior.com/articulo/secretos-de-la-masoneria-de-la-leyenda-a-la-historia/

Categorías:MASONERIA

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .