POLITICA E INMIGRACION

EE.UU. se está ahogando en las mentiras de la izquierda

El líder revolucionario ruso Vladimir Ilyich Lenin (1870-1924) dirigiéndose a una multitud durante la revolución rusa, alrededor de 1917. (Archivo Hulton / Getty Images)

POR DENNIS PRAGER
20 de Octubre de 2020 Actualizado: 20 de Octubre de 2020  
Opinión

Hay conservadores que mienten y hay liberales que mienten, pero tanto el conservadurismo como el liberalismo sostienen que la verdad es un valor supremo.

Esto no es cierto para el izquierdismo.

La verdad simplemente no es un valor de la izquierda.

Mentir es para la izquierda lo que respirar es para la vida biológica. Por eso el padre de la izquierda moderna, Vladimir Lenin, nombró al periódico comunista soviético “Pravda”, la palabra rusa para la “Verdad”. La verdad es lo que un izquierdista dice que es. Esta no es una realidad objetiva.

La izquierda siempre ha confiado en las mentiras para ganar y mantener el poder. Esto es tan cierto hoy en Estados Unidos como lo fue antes en la Unión Soviética.

Aquí hay ejemplos de las mentiras que les dicen a los estadounidenses que deben sostener para no ser removidos de las redes sociales, avergonzados, condenados al ostracismo, e incluso despedidos de sus trabajos.

Sin ningún orden de importancia:

Los hombres menstrúan. Posteo de la fundación ACLU, del 19 de noviembre de 2019: “Los hombres que tienen sus períodos son hombres. Los hombres que se embarazan y dan a luz son hombres”. Si esto no es una mentira, la palabra no tiene ningún significado.

Es justo que los hombres que se identifican como mujeres compitan en deportes femeninos y de mujeres. En Connecticut, dos hombres biológicos que son mujeres trans se pusieron de acuerdo para ganar desde 2017 15 carreras de campeonatos femeninos en el estado, bajo techo o al aire libre. Según The Wall Street Journal, “19 convenciones atléticas estatales (…) permiten a los atletas competir basándose únicamente en su identidad de género expresada”. Nadie que conozca de pasada la verdad podría decir que esto es justo.

Ser ciego al color (daltónico) es ser racista. Esta afirmación de la izquierda es lo opuesto al ideal liberal básico de acabar con el racismo: tener a todo el mundo ciego al color (daltónico), lo que significa que todos nosotros debemos ver y juzgar a las personas únicamente como individuos, independientemente de su raza. “El daltónico es racista” no es solo una mentira; es una mentira orwelliana. Pero en realidad es normativo en la izquierda. Vean por ejemplo: “Color-Blindness Is Counterproductive” (Daltonismo es contraproducente) (The Atlantic, 13 de septiembre de 2015) o el libro “Colorblind Racism” (Racismo del daltonimo) de Meghan Burke, profesora asociada de sociología de la Universidad Wesleyana de Illinois.

La campaña electoral de Trump de 2016 se confabuló con Rusia para ganar las elecciones. Esta mentira ha permeado los medios de comunicación estadounidenses durante más de tres años. Nunca hubo nada de verdad en ello. Pero aquellos en la izquierda, el Partido Demócrata y los principales medios de comunicación, la encontraron muy útil y lo están haciendo de nuevo en la campaña de 2020.

El presidente Donald Trump dijo que había nazis “muy buenos”. Esta es “la mentira de Charlottesville”. Primero, los medios de comunicación la difundieron y ahora Joe Biden se ha postulado con ella, afirmando repetidamente que esta fue la razón por la que decidió postularse a la presidencia. Por supuesto, lo que Biden dijo es una mentira; él ha querido postularse para presidente toda su vida. En la conferencia de prensa de Trump del 15 de agosto de 2017, justo después de la marcha y las manifestaciones de Charlottesville, Trump dejó claro que no se refería a los neonazis cuando habló que había “gente muy buena en ambos lados”. “Yo no hablo de los neonazis y los nacionalistas blancos porque deberían ser condenados totalmente”, dijo a la prensa. Trump se refería a los dos lados en la protesta por las estatuas. Vea el video “La mentira de Charlottesville” del exreportero de CNN, Steve Cortes, en PragerU.com.

Donald Trump es un dictador. Esta mentira se ha dicho desde antes de que Trump fuera elegido. Es repetida por prácticamente todos los comentaristas y políticos de izquierda. Vean por ejemplo, “10 maneras en que Trump se está convirtiendo en un dictador, Edición Electoral”, del profesor de Harvard, Stephen M. Walt ( Foreign Policy, 8 de septiembre de 2020) o “Donald Trump quiere ser un dictador”, del columnista del Guardian, Jonathan Freedland (The Guardian, 5 de julio de 2019). Es una mentira. El hecho es que ningún político conservador estadounidense es un probable dictador porque uno de los objetivos fundamentales de los conservadores estadounidenses es reducir el poder del gobierno. Una dictadura en Estados Unidos es mucho más probable que venga de la izquierda, que busca aumentar masivamente el poder del gobierno. Por ejemplo, como se informó en Politico el 21 de agosto de 2020, Biden ya lo prometió: “Yo lo cerraría”, dijo refiriéndose a la economía estadounidense y a la libertad de movimiento de los estadounidenses para combatir el virus COVID-19.

Estados Unidos es una sociedad racista. Esta es la mayor mentira nacional desde la calumnia de la sangre medieval, en la que los cristianos acusaron a los judíos de matar a niños cristianos para usar su sangre para hornear matzo para la Pascua. Estados Unidos es, de hecho, el país menos racista de la historia. Por eso, por ejemplo, hay tantos engaños raciales. Lo real es tan difícil de encontrar. Los judíos no necesitaban inventar bromas antijudías para probar que había un antisemitismo generalizado en Alemania en los años 30.

Ferguson fue un ejemplo de brutalidad policial racista. La mentira de Ferguson es frecuentemente citada por la izquierda como un ejemplo de racismo policial, incluso por figuras tan prominentes como Barack Obama. Sin embargo, un gran jurado, que incluía a jurados negros, se negó a acusar al policía blanco que disparó y mató a Michael Brown, un hombre negro, porque Brown había atacado al oficial, intentó robar su arma y estaba en proceso de un segundo ataque cuando fue asesinado. La afirmación de que Brown había dicho: “Manos arriba, no disparen” también era una mentira de la izquierda. Brown nunca lo dijo. Vea el video de PragerU presentado por Larry Elder.

Estados Unidos fue fundada en 1619, no en 1776. Esta es la infame mentira del New York Times por la cual el Times fue premiado con el Pulitzer. Este es el mismo premio otorgado al mismo periódico en 1932 por su horrible mentira de que no había hambruna en Ucrania cuando, de hecho, Joseph Stalin estaba matando de hambre deliberadamente a unos 5 millones de ucranianos. Destacados estudiosos liberales de la historia estadounidense han condenado la reescritura de la historia estadounidense por parte del Times —que la Revolución estadounidense se libró para preservar la esclavitud— como una mentira.

Estas son solo algunas de las mentiras de izquierda que cada vez más los estadounidenses creen. La supervivencia de Estados Unidos depende de que los estadounidenses, especialmente los jóvenes, las reconozcan como tales.

Dennis Prager es un presentador y columnista de un programa de radio sindicado a nivel nacional. Fuente: The Epoch Times en español

PUBLICADO ANTES E: Fuente: The Epoch Times en español

FUENTE: https://es.theepochtimes.com/ee-uu-se-esta-ahogando-en-las-mentiras-de-la-izquierda_742017.html

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