EDUCACION E HISTORIA

¿El carisma se puede entrenar?

Las personas carismáticas tienen un encanto especial. La forma de comunicarse, de moverse y de relacionarse con los demás resultan muy características en ellas. Además, eso se refleja en su personalidad y sus relaciones sociales, tanto a nivel personal como en el ámbito laboral.

Ahora bien, ¿el carisma se puede entrenar? ¿Es posible hacer algo para ser más carismático? Pues como en la mayoría de los casos en los que hablamos de este tipo de temas, mucho tienen que ver los hábitos y la actitud que adoptamos al interactuar con el mundo. Si quieres mejorar tu carisma, sigue leyendo.

Cómo potenciar el carisma

Aunque los rasgos de personalidad son algo que tenemos muy marcado y en los que ha influido la educación en nuestra infancia, hay ciertas características que pueden trabajarse. De tal modo, sea cual sea el nivel de carisma con el que cuentes sí es posible potenciarlo a través de una serie de pautas.

Algunas de ellas son muy sencillas, pero otras requieren tiempo y esfuerzo, sobre todo, si lo que buscas es convertirte, por ejemplo, en un líder, y has de tener en cuenta que, antes o después, tropezarás con las propias limitaciones de tu personalidad. Pese a todo ello, sí puedes potenciar el que ya tienes si trabajas tus hábitos desde hoy mismo.

Mantener una vida saludable

Las personas carismáticas cuentan con una actitud activa ante la vida y suelen concentrarse y dar lo mejor de sí en cada instante, ya sea una reunión de trabajo, una charla familiar o un paseo por el campo. Transmiten seguridad y tranquilidad, dos cualidades que atraen a los demás y que contribuye a que se sientan cómodos a su lado.

Pero para conseguir esto es necesario mantener unos hábitos de vida saludables. Una buena alimentación dormir las suficientes horas es fundamental. Si falla cualquiera de estas dos circunstancias el cansancio provoca que se adopte una actitud pasiva o de desidia, el ánimo se torna irascible, el carácter se recrudece, se pierde la paciencia y hasta el más carismático puede convertirse en una persona insoportable.

Cuidar la comunicación verbal y no verbal

Otra de las características de las personas carismáticas es la forma que tienen de comunicarse con el entorno. Por lo que respecta a la comunicación no verbal, suelen gesticular mucho con las manos, sonreír abiertamente y cuidar el contacto visual. Esto es fácil de conseguir. Solo has de mostrarte relajado, permitir que tu cuerpo deje de adoptar una actitud defensiva cruzándote de brazos y mirar a tu interlocutor con afabilidad prestando la máxima atención. Si tienes carisma, sabes escuchar.

La comunicación verbal es un rasgo relevante de la gente carismática. Y es que la asertividad es su carta de presentación. Para ello tendrás que escuchar abiertamente sin estar pensando en otras cosas, dejar a los demás hablar, realizar preguntas para asegurarte de que has entendido lo que te dicen y hablar con humildad y respeto sin avasallar nunca a los demás. 

Ser asertivo es algo que también puedes aprender, así potenciarás más tu carisma.

Cuidar la autoestima y seguridad en uno mismo

Lo anterior va unido a dos características de personalidad que debes cuidar para poder potenciar tu carisma o te será muy difícil hacerlo. Nos referimos a cuidar la autoestima y la seguridad en ti mismo.

Esto resulta imprescindible para tener una personalidad clara y definida, conocerte y aceptarte, y poder expresar quién eres por medio de tu lenguaje. Aquellos que copian a los demás a la hora de pensar o comportarse carecen de carisma.

No compararse con los otros

Asimismo, una persona carismática no se compara con los otros. Eso es debido a que se quiere, conoce y acepta, de modo que se aleja de las relaciones de dependencia y no busca la aprobación del resto del mundo. La única persona con la que se compara es consigo misma, el único baremo para poder comprobar si ha mejorado o si necesita enmendar algún error.

Enmendar los errores

Como todo el mundo, quien tiene carisma también comete errores. ¿Cuál es la diferencia entonces con el resto de la gente? Pues que alguien carismático los reconoce sin ningún problema y, una vez tiene conocimiento de ello, actúa para enmendarlos en la medida de lo posible, sin sentirse menos que nadie.

Todo ello va ligado a que tienen una mente flexible, que les permite adaptarse a las circunstancias sin ser tercos ni rencorosos. De nuevo, la seguridad en uno mismo y la asertividad a la hora de comunicarse resultan esenciales ante este hecho.

Hacer cumplidos

Las personas frustradas con algunos aspectos de su vida o con problemas de inferioridad jamás hacen cumplidos, todo lo contrario a las personas carismáticas. Estas siempre tienen palabras de reconocimiento y halagos para los que las rodean. No presentan ningún problema en reconocer que otra persona está guapa o que ha hecho un excelente trabajo o que es especialmente hábil con cualquier asunto. No se sienten menos por ello.

Al contrario, saben que esa actitud nos hace más humildes y nos engrandece. Además, a todos nos gusta escuchar palabras de ánimo y positivas, por lo que reciben en compensación la alegría y satisfacción de las otras personas al tratar con ellas. Si quieres potenciar tu carisma no dejes de hacerlo y practica la empatía.

Aprender y tener curiosidad por todo lo que te rodea

Aprender y tener curiosidad por el mundo va unido al afán de superación de las personas carismáticas, que no son nada conformistas. Pero por norma general tienen ideas propias, no siguen las opiniones de la mayoría porque sí y tampoco tienen miedo de expresar lo que piensan o de hacer lo que realmente desean sin complacer a los demás. Mantienen esa actitud activa y esa curiosidad por la vida en todos los aspectos que les motiva a aprender de todos los que le rodean.

Ser creativo

De igual modo, precisamente por ese afán de aprender y de superación, el carisma suele ir relacionado con la creatividad. Todos somos más o menos creativos, así que busca una afición que te guste o que nunca te hayas atrevido a realizar y potencia esa creatividad para desarrollar tu ingenio y tu imaginación. No se trata de que tengas que crear obras de arte ni nada por el estilo, sino de ser creativo para alimentar tu personalidad, disfrutar de esos momentos contigo mismo y activar partes del cerebro que de otra forma suelen estar inutilizadas.

Con todas estas pautas y características en cuenta, no dudes en potenciar tu carisma para conseguir tener unas relación más fructíferas y gratificantes con tu entorno, así como para encontrarte mucho mejor contigo mismo. Ganarás en salud y calidad de vida.

FUENTE: https://www.publico.es/psicologia-y-mente/el-carisma-se-puede-entrenar/amp/?fbclid=IwAR16JdlWoYtxNnTIKPnxXn4rjekstHKBJuD9J8g3Kh19eSC10IU7FT0cfHw

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