EDUCACION E HISTORIA

LA CIENCIA INICIÁTICA


Cuando nos referimos a una ciencia de liberación nos referimos a aquella que sea capaz de liberarnos de los lazos enemigos de los que un día fuimos prisionero a través de un misterio de A-MORT. Hablamos de una ciencia, y qué curioso que se le dé el carácter de ciencia cuando no cumple con el método científico. Sin embargo, esta “ciencia” no está sujeta a la tercera dimensión; es decir, a los lineamientos de la materia densa y asquerosa de la que somos presas fácil y acostumbradas a llevar como carga sobre nosotros por el solo de hecho de no querer despertar del letargo al que nos indujo el perverso Enlil.

Todos los elementos que existen, es decir, los creados, cumplen precisamente con eso: EXISTIR, “perfeccionarse” y cumplir con la entelequia final que es FUSIONARSE con aquel que los CREÓ. No es cosa rara que nosotros, siendo también creados, hayamos de arrancar de este plan universal tejido y expandido para soportar una masa dormida que no puede, o peor: se niega a despertar. A esta masa no le espera, sino cumplir con esta finalidad de la llamada “creación” de las almas.

(diagrama tomado de los FSH)

Bien explican los FSH que una de las grandes finalidades, sino la única, del “pasú” es ser postor de sentido de los entes del mundo… lo que nos deja el sabor amargo de que al construir cultura, ordenarla, ponerle sentido a esa macro, mega, superestructura se siga reproduciendo esa suerte de “androides” que continúen poseyendo alma, una memoria arquetípica y guiados por un interminable egrégoro de mayor y mayor complejidad. Es por esto que, la ciencia de liberación como tal no pretende liberar de buenas a primeras al hombre, no. Pretende llevarlo al despertar, a un recuerdo de sangre, en unos más presentes que en otros, pero presente al fin y al cabo.
No hay magia, no se está de parte de los druidas por supuesto. Es levantarse un día en la mañana y decir frente al espejo (o tal vez frente a otro objeto, no sé…) que algo no anda bien, que el mundo se equivoca, que los reality, la farándula y los programas de fútbol no lo son todo. Que existe dentro de nosotros un espíritu aprisionado que convulsiona a cada instante y al que no le damos ni la más mínima importancia. Al parecer hay otras cosas que priman en nuestra desgastada y triste vida. Nos hemos “asentado en la piel del conejo…”, tal y como nos dice el personaje de Alberto Knox en El Mundo de Sofía (Gaarder, 1991).



En tal acápite, Nimrod termina diciendo: Lo que nunca podrá poseer un androide, ni ninguna estructura artificial, es el ESPÍRITU…” Despertemos al despertar, siempre hay alguien a nuestro alrededor para ayudarnos a salir de este sueño impostor, maligno, mal intencionado desde su origen. Somos espíritus increados y existe dentro de nosotros esa nostalgia gnóstica de la que hablaron los sabios. ¡Qué los Dioses de Agartha y nuestro YO interior e increado nos guíen hasta la batalla final!Publicado por Unknown en 5:46

FUENTE: https://lasendadehiperborea.blogspot.com/2014/07/la-ciencia-iniciatica.html

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.