MASONERIA

Viaje a la Cámara de Reflexiones

A L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·.

Oriente de Buenos Aires,  20 de Marzo de 6012 (V:.L:.)

Viaje a la Cámara de Reflexiones

Por Alfredo Palacios

Dentro de la oscuridad es donde empieza el camino interior del masón, porque los más íntimos miedos afloran en medio de la ceremonia de iniciación. Cada hombre expuesto ante su debilidad empieza por atisbar aquello que le subyace según su coraje y comprensión.

El iniciarse equivale a vencer el miedo a lo desconocido, equivale aceptar con humildad la ignorancia y a despojarse de los prejuicios. En estas condiciones la conciencia busca libremente la purificación y transformación de aquello inferior en algo superior.

No casualmente, nuestro primer paso como neófito es justamente nuestra introducción a la lúgubre bóveda que en masonería conocemos como Cámara de Reflexiones.

Para determinar el significado de la  cámara de reflexiones, es necesario comprender, en primera instancia, el significado del concepto cámara y del concepto reflexión, para poder comprenderlo posteriormente desde su articulación inseparable en la formación masónica del aprendiz.

Desde sus raíces latinas y griegas, la palabra cámara. Significa bóveda, cámara, entendida como sala, pieza principal de una casa o como reunión de personas para tratar algún asunto, También hace referencia al sepulcro o bóveda sepulcral.

La reflexión, la comprendemos desde la conceptualización que hace Jonh Locke como “aquellas noticias que el espíritu adquiere de sus propias operaciones y del modo de efectuarlas, en virtud de lo cual llega a poseer ideas de estas operaciones en el entendimiento.”

La Cámara de Reflexiones, desde la concepción masónica, se comprende como la sala en el que se encierra al neófito antes de su iniciación, para meditar ante un cierto número de símbolos. Es allí donde debe también redactar su testamento filosófico.

El comienzo, el preámbulo, el inicio desde el momento de las vendas en los ojos, en el cual, debe, necesariamente, confrontarse el neófito, posterior A:.M:,con sus propias oscuridades, que lo preparan para comprender las oscuridades propias de la muerte, es allí, donde la reflexión afecta la acción y comienza a transformar la vida del neófito, posterior A:.M:.

Está crisis dialéctica se complementa con las inscripciones en las paredes, cuya finalidad es levantar las energías y desarrollar la voluntad del neófito, como son:

  • “Conócete a ti mismo”.
  • “Si te trae aquí la mera curiosidad, vete”.
  • “Si rindes homenaje a las prerrogativas humanas, vete, porque aquí no se las conoce”.
  • “Si temes que alguien te eche en cara tus defectos, no prosigas”.
  • “Espera y cree. Porque entrever y comprender el infinito es caminar hacia la perfección”.
  • “Ama a los buenos, compadécete de los malos y ayúdalos, huye de los embusteros y no oigas a nadie”.
  • “El hombre perfecto es aquel que más útil es a sus hermanos”.
  • “No juzgues livianamente las acciones de los hombres, elogia poco, adula menos. Jamás censures ni critiques”.
  • “Lee y aprovecha, mira e imita, reflexiona y trabaja, trata de ser útil a tus hermanos y trabajarás para ti mismo”.
  • “Piensa siempre que polvo eres y en polvo te convertirás”.
  • “Naciste para morir”.

De todas estas inscripciones en las paredes, debe resaltarse la sigla V.I.T.R.I.O.L., en fin, resume en sí el contenido potencial de todos los símbolos presentes en la Cámara de ReflexiónVisita Interiora Terrae Rectificando que Invenies Occultum Lapidem (visita el interior de la tierra y rectificando hallarás la piedra oculta).

Como es de interesante y mágica la cámara de reflexiones, que nos hace sentir que hacemos un viaje a lo más profundo de nosotros, es como un viaje al centro de la tierra en el cual, se nos presentan muchos elementos que en el momento nos parecen locuras, sentimos ilógico que se encuentren presentes, pero a medida que avanza la iniciación y durante nuestra posterior vida ya como masones, se nos abre los ojos, vemos con una nueva luz y comprendemos el gran significado de lo que tuvimos frente a nosotros. La masonería lo toma como un elemento de reflexión, donde el candidato muere, simbólicamente, para la vida material, para así poder ascender a la vida espiritual eterna, y poder decir con convicción, la muerte no es un fin.

En este cuarto su decoración es muy especial, no abra más muebles que una silla y una mesa en la que se presentan distintos objetos.

En la Cámara de Reflexiones, tenemos: Agua, pan, azufre, mercurio, sal y carbón o ceniza, el significado de cada uno de estos elemento tiene un profundo valor simbólico.

De toda esta simbología, es importante comprender las siguientes:

El color de las paredes: Es negro, generando un ambiente de penumbras, simbolizando esta oscuridad el estado de conciencia actual del neófito, posterior a la iniciación.

Los huesos humanos y piedras: Significan el caos en que hemos desenvuelto nuestras vidas hasta ese instante, en lo material y espiritual, y que precede al orden que prendemos establecer en ella a partir de nuestra Iniciación masónica.

El cráneo humano: Simboliza la igualdad que nos depara la naturaleza a todo ser viviente, y debe inspirar al neófito a reflexionar sobre la necesidad de actuar en concordancia principios y valores de solidaridad con los más necesitados, de tolerancia y respeto para quienes no concuerdan con sus ideas o conceptos, y de justicia y verdad para con todos sus semejantes.

 El reloj de arena: Representa el flujo inexorable del tiempo y la corta duración de la vida del cuerpo físico, así como la necesidad que tenemos de emplear este breve destello de nuestra existencia material para construir nuestro templo interior, luchando contra nuestras pasiones, y haciendo cuantas buenas obras y servicios a los demás nos sean posible, pero también indica el regreso al origen, lo vacío y lo lleno, lo inferior y lo superior, el Cielo y la Tierra, lo de arriba y lo de abajo.

El gallo: Indica el despertar interior del hombre, el triunfo de la Luz sobre las tinieblas, señalando además, la necesidad de la vigilancia que hemos de tener sobre nuestros actos, no permitiendo que nada nos aparte del sendero de la Verdad, la Justicia y el Honor.

El pan y el agua: Así como ellos constituyen el alimento del cuerpo, los pensamientos limpios y nobles constituyen el alimento del espíritu. Además hace referencia al espíritu de sacrificio y de servicio que ha de estar siempre presto a brindar el Iniciado, indicando que como el pan mitiga el hambre material, así él está dispuesto a consolar, ayudar y servir al necesitado; y el agua, que es la esencia de la vida humana, calma la sed, sirve para el regadío de las cosechas, para la producción industrial,

El azufre: Representa la acción o energía espiritual creadora que parte del ser interno, es la esencia o chispa divina que reside en cada hombre y que tiende a elevarlo a su Creador.

El mercurio: Simboliza toda influencia material o sensorial que procedente del medio externo, intenta penetrar el ser interno del hombre.

La sal: Formada por cristales, es el equilibrio entre los principios internos (azufre) y la influencia de las sensaciones que provienen del exterior (Mercurio) y representa la armonía de los elementos anteriores que debe alcanzar el neófito, posterior A.•.M.•., antes de ser iniciado, logrando estabilizar su ser interno, preparándolo así para recibir la LUZ.

La ceniza: Este elemento simboliza a la necesidad de incrementar la producción , atendiendo a que el mismo es el resultado de la acción del elemento fuego actuando sobre las materias primas, que posteriormente se convertirán en objetos de consumo

La lámpara sepulcral: Su débil luz representa la vida del hombre, lo que indica la necesidad que este tiene de la Solidaridad y la Fraternidad, del esfuerzo común que transforma la vida y eleva al hombre a la categoría de ser social.

El ataud y el esqueleto humano: Representan el estado de descomposición moral a que llega el hombre que carece de un guía que le conduzca por el camino de la Virtud, el Amor y el Servicio a la humanidad que ha de ser la aspiración de todo masón

La Cámara de Reflexiones, representa el descenso a los infiernos, la muerte aparente que precede a la reencarnación, el reencuentro con una nueva vida. En el tenemos nuestras primeras reflexiones antes de ver la luz. Reflexionamos acerca de los “Deberes del Hombre para con Dios… para con sus semejantes… y para consigo mismo”. Volvemos la vista hacia Dios y hacia nosotros mismos.

Esta, una nueva vida la que empezamos luego de pasar por este proceso, es algo que nos llama al mejoramiento; ya que tuvimos la oportunidad de nacer nuevamente, tenemos la virtud de aprender a observar y descifrar los símbolos que nos da la vida.

S:.F:.U:.
Cumplido V:.M:.

FUENTE: https://logialibertadoresblog.wordpress.com/viaje-a-la-camara-de-reflexiones/

Categorías:MASONERIA

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