CUBA

Boicot a empresas de la dictadura: “Cuando la patria llama, uno no lo puede ignorar”


El boicot se trata de una campaña en redes sociales y de protesta cívica desarrollada por cubanos residentes en el exilio en su mayoría

CAMILA ACOSTA

LA HABANA, Cuba.- Este sábado 29 de enero cubanos residentes en el exilio convocaron a tomar las redes para hacer un boicot a las empresas turísticas que tienen negocios con la dictadura, así como a compañías del régimen cubano en el exterior o aquellas extranjeras con inversiones en la Isla.

A mediados de diciembre trascendió igualmente un boicot realizado por activistas cubanos al lujoso hotel SO/ Paseo del Prado -inaugurado en 2019 por Raúl Castro- provocando que su puntuación bajara a 1.5 (mala) de 5. Los comentarios contra la instalación provocaron además que TripAdvisor, donde se acogen millones de valoraciones de usuarios del sector turístico, suspendiera temporalmente el envío de nuevas opiniones a la página dedicada a ese hotel; la plataforma de viajes alegó que ello se debía a “un gran volumen de opiniones que no incluyen una experiencia real en el establecimiento”.

El suceso fue denunciado por el primer ministro Manuel Marrero, quien acusó a Estados Unidos de estar detrás del boicot para atacar al turismo luego de la apertura de fronteras, el 15 de noviembre de 2021, coincidiendo con el inicio de la temporada alta y justo luego de un largo período de cierre producto de la pandemia. Según afirmó el ex ministro de turismo durante la clausura de la IV Cumbre Iberoamericana de Turismo Accesible, la campaña de boicot a los hoteles cubanos constituye “un nuevo intento por derrotar a la revolución cubana y los esfuerzos del país por salir adelante, y por su ejemplo y la experiencia adquirida en el combate a la pandemia de la COVID-19”.

El oficialista programa de la televisión cubana “Con Filo” dedicó un espacio completo a desacreditar la iniciativa, llegando a compararla con “actos terroristas” cometidos en décadas pasadas contra hoteles cubanos, como la bomba que causó la muerte al turista Fabio di Celmo.

En qué consiste el boicot

El boicot se trata de una campaña en redes sociales y de protesta cívica desarrollada por cubanos residentes en el exilio en su mayoría, mediante la cual hacen un llamado a no viajar a Cuba mientras exista dictadura, así como a boicotear los productos cubanos de exportación y a denunciar las entidades privadas extranjeras que hacen negocios con el régimen.

La campaña se intensificó al conocerse la noticia de que las empresas hoteleras españolas Iberostar y Meliá podrían haber aportado a la construcción del lujoso Centro Fidel Castro Ruz, ubicado en La Habana, cerca de 24 millones de euros, según un reportaje publicado por CubaNet.

La complicidad de empresas hoteleras con el régimen cubano ocurre desde hace décadas, pero está obteniendo mayor visibilidad debido a las denuncias en las redes sociales y a la prensa independiente. Bajo la etiqueta #NoTraveltoCuba, cubanos dentro y fuera de la isla se han unido en las últimas semanas para promover un boicot al turismo en la isla, una de las principales fuentes de ingreso de la dictadura –junto con las misiones internacionales médicas, calificadas por la ONU como ‘trabajo forzoso’– ya que, señalan, esos fondos no benefician al pueblo, en cambio sirven para que el régimen sostenga la represión y las violaciones de derechos humanos en el país.

Quiénes promueven el boicot y por qué

Entre los principales coordinadores del boicot a Cuba está Alberto Ortega Fonseca, conocido en redes sociales como Albert Fonse, coordinador del grupo Los Mambises. El cubano, residente en Canadá, inició individualmente la iniciativa poco después de las masivas manifestaciones del 11 de julio (11J) de 2021 en Cuba como forma de apoyar a los manifestantes, entre los que se incluye su hermano; en ese momento, promovió un boicot contra productos cubanos de exportación como el café, tabacos y ron.

Su defensa se basa en que esos productos sustentan a un régimen que reprime al pueblo y que, detrás de todo eso, hay niños presos políticos y cubanos viviendo en la miseria.

El grupo Los Mambises ya ha logrado el retiro en una cadena de mercados en Vancouver del café Cubita, que, según denuncian, pertenece a la corporación militar cubana CIMEX. Entre sus objetivos también está denunciar los vínculos comerciales de la compañía NESTLÉ con el régimen cubano.

“Hay que dañar económicamente a la dictadura. Yo soy emprendedor y me gustan los negocios, y sé lo importante que es la parte económica. Hace tiempo venía pensando en hacer algo así, porque el exilio siempre se enfocaba en la parte ideológica, y veía que eso no lleva a ningún lugar. (…) Hay muchas maneras de hacer boicot, y está en las manos de cada cubano. Hay que decirle a quienes no saben lo que está pasando en Cuba, para que no ayuden financieramente a ese gobierno.  (…). Cada uno de nosotros tiene en sus manos la posibilidad de dar a conocer al mundo la realidad del pueblo cubano”, dijo Ortega Fonseca en declaraciones CubaNet.

Otro de los cubanos residentes en el exilio que se ha sumado al boicot es Alejandro Galeano, quien creara para ello la cuenta de Twitter @BoicotCubanGoods. Galeano explicó a CubaNet que el objetivo es “agrupar diferentes artistas cubanos para construir una plataforma descentralizada en la que cualquier persona pueda contribuir con cualquier obra de arte, pancarta o cartel para boicotear los productos cubanos, desde los más simples como café, tabaco y ron, hasta el ámbito hotelero e incluso los bancos que producen compañías fantasmas que permiten al régimen financiarse y evitar sanciones. Queremos exponerlo todo y boicotearlo todo”.

Para Galeano, la campaña pretende “ahogar financieramente al régimen cubano por su papel en el deterioro completo de los derechos humanos en Cuba. Ahora, como forma de mantener ese daño de manera responsable por ese papel en la destrucción de los derechos humanos en Cuba, el boicot va a ser dirigido a las empresas con las cuales ellos hacen negocios, que reprimen y esclavizan al pueblo cubano; la campaña está dirigida a tratar de limitarlos económicamente para que no se puedan desplazar a través de compañías fantasmas evitando sanciones, y que sean responsables por las cosas que han hecho. Somos una fuerza civil abogando por las leyes y los derechos humanos en el mundo, nada más”.

Sobre la campaña del régimen cubano en su contra, Galeano señala que “como siempre, ellos dependen de la retórica, y nosotros dependemos de los hechos”.

Aunque @BoicotCubanGoods comparte la misma meta con Los Mambises, y se apoyan mutuamente, en su caso se trata de usar el arte como herramienta. Entre las acciones que promueven se hallan, según detalla Galeano, la creación de pancartas contra los productos, describiéndolos y evidenciando qué organización se beneficia de ello para así concientizar a las personas, por ejemplo, sobre los niños presos políticos y la esclavitud de los médicos cubanos.

Alejando Galeano  afirma que se inspiró en la experiencia de Sudáfrica cuando luchaban contra el apartheid. Fundamentalmente en los años 80 del pasado siglo, varias organizaciones internacionales y sudafricanos se unieron para desarrollar un boicot al régimen de apartheid en ese país; una de las formas que usaron fue haciendo arte y boicoteando diferentes negocios y productos, ilustrando el dolor de la población a través del arte. El llamado era tanto a no comprar productos sudafricanos como a favor de sanciones y el aislamiento internacional del régimen.

En el caso cubano, Albert Fonse y Alejandro Galeano llaman la atención sobre una de las empresas militares cubanas que maneja y se beneficia de la mayoría de esos negocios, a expensas del pueblo: GAESA (Grupo de la Administración Empresarial S.A.), la cual maneja un 80 % de la economía cubana y está dirigida por Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, ex yerno de Raúl Castro.

“Mientras centenas de cubanos morían por falta de balones de oxígeno, GAESA invertía miles de millones de dólares en la construcción de nuevos hoteles de lujo, en un país donde más de la mitad de las habitaciones hoteleras estaban vacías. Entre enero y junio de 2021, durante lo peor de la pandemia, los servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler concentraron el 45.5% de la inversión total del Estado, frente a 3.1% dedicado al agro, el 0.8% a la salud pública y el 0.6% a la ciencia e innovación. La inversión acumulada en Cuba de enero a junio de 2021 indica que se dedicaron a ‘servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler, incluido el turismo’ una cantidad 56.8 veces mayor que la inversión en salud y 14.5 superior a la inversión agropecuaria”, asegura el politólogo cubano Juan Antonio Blanco.

Cuando la patria llama

Albert Fonse afirma que el boicot lo asumió con mayor energía cuando su hermano, Roberto Pérez Fonseca, uno de los manifestantes del 11J en San José de las Lajas, fue condenado a 10 años de prisión

“El boicot comenzó ahí, el caso de mi hermano me hizo lanzar el primer video. Este movimiento respeta todas las leyes, y los boicots son una forma de protesta más en un país libre como Canadá. Aquí he visto boicots a grandes empresas como Nike o Nestlè, entonces pensé en hacerle el boicot a estas grandes transnacionales que comercializan con el gobierno de Cuba, y que nosotros somos los clientes. Tenemos el poder del cliente”, señaló.

Por su parte, Alejandro Galeano considera que una de las críticas más grandes que les pueden hacer es que están boicoteando negocios de cubanos que se benefician igualmente de ese entramado, “pero si la gente entendiera que a las personas que trabajan en Cuba están pagándoles una miseria, no tienen derechos laborales, no pueden peticionar ningún tipo de cambio en su empleo, están básicamente esclavizados, todo ese tipo de cosas, cuando las explicas, en realidad ¿vale la pena trabajar en ese lugar o boicotear ese lugar?”.

Galeano reside fuera de Cuba desde los ocho años, actualmente vive en Washington, tiene 32 años de edad.

“Por mucho tiempo estuve alejado del tema Cuba; yo creo que cuando uno emigra parte de uno no pertenece ni aquí ni a allá, uno queda en una especie de limbo migratorio pero también en un limbo de identidad. Por mucho tiempo me afilié más a la cultura americana, incluso me cuesta a veces mucho trabajo decir lo que quiero en español, constantemente traduzco del inglés y eso me duele profundamente. Pero, después del 11J algo increíble despertó en mí, porque vi las ganas de mi pueblo de ser libre y es algo que, cuando la patria llama, uno no lo puede olvidar, no lo puede ignorar. Desenvolverme en la lucha por la libertad de Cuba me ha llenado el alma de una manera increíble”.

Como parte de esta campaña cubanos residentes en Barcelona desarrollaron una protesta pacífica este sábado 29 de enero frente al Hotel Meliá Barcelona; Sayde Chaling Chong, presidente de la Alianza Iberoamericana Europea Contra el Comunismo explicó que Meliá es una de las empresas “cómplices de la dictadura cubana”, con alrededor de 10 hoteles en la Isla en los que se practica la explotación laboral.

Camila Acosta
Camila Acosta

Graduada en Periodismo en la Universidad de La Habana, 2016. Investigadora, Documentalista y Especialista en Comunicación del Club de Escritores y Artistas de Cuba (CEAC). Reside en La Habana, Cuba

FUENTE: https://s3.eu-central-1.amazonaws.com/qurium/cubanet.org/noticias-boicot-a-empresas-de-la-dictadura-cuando-la-patria-llama-uno-no-lo-puede-ignorar.html

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.