CIENCIA Y PARASICOLOGIA

Los ciudadanos del mundo se empiezan a rebelar contra el autoritarismo sanitario

La libertad es un término con el que a los políticos les encanta identificarse, sobre todo cuando no han llegado al poder.

Recientemente, Twitter revivió un video de Trudeau joven hablando de los beneficios de la libertad canadiense: “este es un país del derecho de los individuos, de libertad (…) libertad para hacer lo que quieras con tu cuerpo”, decía el hoy primer ministro, quien al parecer ha cambiado radicalmente de opinión.

La semana pasada, miles de camioneros y ciudadanos salieron a protestar en Canadá en contra de las autoritarias medidas que Trudeau quiere aplicar, entre ellas, forzar a las personas a inyectar en sus cuerpos vacunas para poder trabajar y mantener a sus familias. Ante dichas protestas, el mandatario ha querido salir all paso acusando a los camioneros de ser manifestantes violentos y, posterior a ello, se escondió en un lugar desconocido para evitar enfrentar las protestas.

Pero Trudeau, ubicado a la izquierda en el espectro ideológico, no es el único que tiene graves problemas con la definición de la palabra libertad. En Australia, Scott Morrison, primer ministro y miembro del Partido Liberal (derecha), se ha ganado portadas en los medios internacionales por el autoritarismo con el que ha azotado a sus ciudadanos en nombre del COVID. Los maltratos, detenciones arbitrarias, restricciones y la violencia policial contra personas por aspectos tan tontos como no usar una máscara o caminar en un perímetro “no autorizado” han sido puestos en evidencia en videos que se han viralizado en redes sociales. Ahora, según Bloomberg, las encuestas indican que en mayo los australianos votarían para sacar a Morrison del poder.

En Inglaterra, Boris Johnson, del Partido Conservador, es otro que está pagando el precio de su hipocresía. Luego de someter a la población a medidas de confinamiento, distanciamiento y el uso obligatorio de mascarillas se filtró que mantuvo fiestas en Downing Street sin cumplir las normas que él mismo había establecido. Ahora una buena parte del país pide su dimisión.

Y, por supuesto, en Estados Unidos, el país de las libertades, Biden y los demócratas llevan dos años tratando a los americanos como ovejas, con fuertes restricciones y mandatos que ellos mismos no cumplen, dejando en evidencia su hipocresía y autoritarismo.

Sin importar si están a la izquierda o a la derecha, todos los políticos que han abusado de su poder e irrespetado las libertades individuales con la excusa de la pandemia, actualmente enfrentan en sus países elevados índices de rechazo, y algunos incluso están en peligro de ser destituidos.

La mala noticia es que la pandemia ha abierto una caja de pandora de la que los políticos quieren abusar para implantar un mayor autoritarismo. La buena es que parece que los ciudadanos del mundo están reaccionando y no parecen dispuestos a tolerar que vulneren sus derechos individuales.

En El American, como siempre, estaremos del lado de quienes defienden las libertades individuales y denunciando a quienes intenten abusar del poder del Estado.

Emmanuel Rincón
Editor-at-large

FUENTE: https://elamerican.com/

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