POLITICA E INMIGRACION

¿Cómo convencer a los que quieren votar por usted de que sí puede ganar?

Enrique Peñalosa

CARA A CARA CON MARÍA ISABEL RUEDA

Peñalosa asegura que «el desbarajuste al que puede llegar el país es muy grave».

FOTO:  nDiego Santacruz. Archivo EL TIEMPO

En esta entrevista, el exalcalde de Bogotá Enrique Peñalosa habla de cómo ve estas elecciones. 

Bastante gente quisiera votar por usted, porque siente que sabe qué hacer, para dónde ir, y porque ha sido cero populista en esta campaña. Por el contrario, sus respuestas no son las más populares. Lo que pasa es que la gente piensa que hacerlo por usted es botar su voto, porque no va a ganar. ¿Hay tiempo todavía para entusiasmarla?

¿Por qué una persona que empezó su vida política en una bicicleta, repartiendo volantes en las calles, termina matriculado en un partido, incluso tan controvertido como la U?

Porque la democracia, en todas partes, requiere organización para llegar a los ciudadanos, que no tienen tanto acceso a la información de lo que uno ha hecho o propuesto.¿Eso que usted llama organización es lo que otros llaman clientelismo o politiquería?

No. En la U nadie me ha pedido nada. Ni yo he ofrecido nada distinto a un buen gobierno. Estamos en un país de 1.200 municipios, con miles de veredas, y un partido tiene personas que hasta en los últimos rincones de todas las ciudades conocen a la gente a nivel personal, y buscan soluciones para sus regiones, no prebendas a nivel individual.

(Siga leyendo: Petro, Fico y Fajardo ganarían las consultas, según encuesta Guarumo-EcoAnalítica)¿Se siente cómodo con sus compañeros de coalición?

Como amigos, disfruto el equipo, y además tenemos claro que de lo que se trata es de sacar a Colombia adelante, buscando más lo que nos une que lo que nos separa.En todas las coaliciones ‘se cuecen habas’, como dice el dicho. En la de ustedes pues hay un candidato que nunca los acompaña a los debates…

Me habría gustado una campaña más de equipo, en donde todos no solamente fuéramos a los debates, sino que hiciéramos más recorridos por el país juntos. Pero cada cual tiene su manera de matar pulgas… (risas). Entre nosotros existe una muy buena relación que disfrutamos, pero, por supuesto, tenemos diferencias. Yo, por ejemplo, tengo a nivel internacional una experiencia grande; he sido llamado de más de 250 ciudades del mundo de los cinco continentes a trabajar con gobiernos; he trabajado con el gobernador de Nueva York, de California, con el primer ministro de la India, con el expresidente Macri cuando era alcalde de Buenos Aires. También, por ejemplo, en el tema económico tengo una formación y una experiencia como investigador en Anif, como presidente del Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda, como secretario económico de Barco y en esa condición participé en la junta monetaria, hoy junta del Banco de la República. Tengo una pasión especial por la biodiversidad, y he visitado buena parte de los parques nacionales, en fin. Cada cual tiene sus diferencias.

(Además: Encuesta Guarumo-EcoAnalítica: los partidos más votados al Senado)A su coalición la rotulan, si no de derecha, de centro-derecha, y no hay un candidato menos de derecha que usted. Es un hombre de ideas progresistas, por ejemplo, es un gran impulsor del concepto del espacio público comunal y la transformación del caótico sistema de transporte de Bogotá. ¿Lo mortifica que le digan candidato de derecha?

Si izquierda significa buscar igualdad, por ello he dado más batallas que cualquier otro gobernante, incluso más que los que se dicen ‘gobernantes de izquierda’ en Bogotá. Di batallas enormes para quitar los carros de las aceras, para hacer respetar a los peatones, le dimos prioridad al transporte público sobre los carros. El 95 % de mis proyectos se concentró en sectores populares, desde contratar el metro para llevar a gente de Soacha, Bosa, Kennedy al centro. O programas de vivienda: legalizamos más barrios que cualquier antecesor o sucesor, hicimos una reforma urbana monumental, lo cual significó comprar tierra, incluso forzosamente, para hacer megadesarrollos de vivienda, Metrovivienda, Recreo y Porvenir. Y en la segunda alcaldía, más de mil propietarios aportaron sus predios al proyecto Lagos de Torca, so pena de incluso aplicar la compra forzosa, para construir más de 50.000 viviendas de interés social. Creo que hay que cambiar la manera de relacionarnos con Venezuela. Y respaldo, no obstante las fallas y dificultades que pueda haber, el acuerdo de paz.¿No es un poco una campaña fallida si los de izquierda no lo reconocen como de izquierda, y los de derecha piensan que usted es de izquierda?

¿En qué coincidimos en el Equipo por Colombia hacia la centro-derecha? Primero, en la seguridad. Es la prioridad absoluta, para que haya vida civilizada, inversión y crecimiento con empleo. Pero no es una seguridad interpretada de manera populista, como los que dicen que si hay inseguridad es porque hay pobreza. En Colombia, la inmensa mayoría del problema de la criminalidad es de organizaciones, de empresas del crimen, ya sean las que roban celulares o las que narcotrafican. Y segundo, tenemos claro que la única manera de acabar de verdad con la pobreza y lograr más y mejores empleos es con más inversión privada. Creo en el funcionamiento de la economía de mercado. Si se adoptaron la propiedad privada y la economía de mercado en el planeta entero, no es porque les sirva a los ricos, sino porque es la mejor manera de administrar los recursos de la sociedad. Por alguna razón, un poco peculiar, algunas personas creen que eso es derecha. Y eso es lo que tal vez lleva a que nos llamen una coalición de centro-derecha.

(Lea también: Encuesta Guarumo-EcoAnalítica: los partidos más votados al Senado)¿Y qué opina de la coalición rotulada como de centro-izquierda, que es la Centro Esperanza? ¿Ahí todavía queda coalición?

Hay una gran diferencia. Nosotros tenemos claro que el desbarajuste al que puede llegar Colombia (sin que necesariamente se vuelva una Venezuela, pero que puede llevar a varios años de tasas negativas de crecimiento, o sea, a algo absolutamente trágico y doloroso) es tan grave que no podemos estar en discusiones ideológicas de bachillerato o de universidad. Buscar lo que nos une, y no andar en peleas, sino pensando en Colombia.Pero allá la discusión es si hablar con César Gaviria es bueno o es malo. Según Alejandro Gaviria, no es malo porque hay que hablar con todos los sectores. Según Sergio Fajardo, el horror. Según Petro, divinamente, porque él es el que está hablando; Ingrid dice que es pactar con el diablo. ¿Usted hablaría con Gaviria?

Pero por supuesto. Más aún, he hablado con Gaviria. Y también con Germán Vargas…¿Y cómo le ha ido? Porque ninguno de los dos lo ha dejado notar, así como Gaviria exhibió la reunión con Petro…

Las mías han sido reuniones mucho más discretas (risas). He hecho una política absolutamente íntegra. Hice dos alcaldías, con los mayores procesos de inversión que haya habido. Y no hubo nunca, ni para mí ni nadie de mi equipo, ni siquiera una investigación por corrupción. Cero. Si uno quiere arreglar el país y sus problemas de corrupción, tiene que ganar. Hay entonces que decidir si lo que se quiere es gobernar y sacar al país adelante, o hacer simplemente manifestaciones de principios filosóficos.Pero ¿gobernar a costa de qué, de hacer alianzas con el diablo, como diría Ingrid?

No es el diablo. En todos los partidos hay gente maravillosa. En la U, que tiene algunos ejemplos de mala política tradicional, he encontrado gente excelente, que conoce sus regiones, que las quiere y que lo que le interesa es ayudar a que salgan adelante. Tenemos que corregir los problemas de nuestra democracia, que son muy graves, como la compra de votos. Pero, sobre todo, de dónde sale la plata para comprar esos votos. ¿Por qué la Fiscalía no identifica esos procesos? La mejor manera de acabar con la política de la compra de votos y la corrupción es que el país sea más avanzado y más rico. Si uno estudia lo que pasaba en Nueva York hace cien años, era muy parecido a lo que llamamos hoy la política clientelista y tradicional. Y así pasaba en otras democracias de muchos países hoy avanzados.

(De interés: Encuesta Guarumo-EcoAnalítica: Petro, firme en consulta del Pacto Histórico)Lo irónico de sus declaraciones es que uno de los compañeros de su coalición está siendo acusado en este momento y tiene líos ante la justicia por eso…

Yo sí soy el primer interesado en que se hagan todas las investigaciones, no solo sobre ese caso, sino sobre todos los demás. Pero no puedo prejuzgarlo. En todos los partidos hay acusaciones de ese tipo. Lo que sí he visto es que en Barranquilla hizo una transformación muy importante y muy positiva que la gente le agradece.¿Ha pensado en su potencial vicepresidenta o vicepresidente? Supongo que será mujer…

Por supuesto que he pensado (ríe).¿Por qué no nos da una anticipadita? A lo mejor ese nombre convence más a la gente de que hay que votar por usted…

Una candidata muy valiosa, mujer a la que admiro mucho y a quien agradezco el apoyo que me ha dado, podría ser Dilian Francisca Toro.¿Vicepresidenta Dilian Francisca? Pero ¿eso ya es un pacto o una posibilidad?

No, cero pacto, cero. No he hablado de eso jamás con ella ni con nadie. Es una posibilidad.

(Le recomendamos: Encuesta Guarumo-EcoAnalítica: qué pasaría en la coalición Centro Esperanza)¿Ha pensado en ‘caerle’ al Papa, como ahora va a hacer el exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández, para no dejarse sacar esa ventaja de Petro?

Ya estamos aburridos de esa política de show. Casi que me parece hasta irrespetuoso, tanto con el Papa como con los católicos creyentes. Tuve la suerte de haber organizado toda la venida del Papa a Colombia. El equipo del Vaticano dijo que nunca habían tenido una visita tan bien organizada. Por ahora no tengo ningún interés en ir al Vaticano. No, no más show. Más bien mi ilusión es que en algún momento, en los días que restan, los ciudadanos se den cuenta de que para que el país salga adelante, para que ellos vivan mejor, sus familias vivan mejor, este país progrese de verdad, lo que se necesita es lo contrario al show: seriedad. Toca un candidato casi aburrido, que simplemente madrugue, trabaje con gente excelente y produzca resultados.¿Un candidato como usted, que dicen que es antipático, que aburre a la gente y que dice cosas políticamente incorrectas?

Quienes han trabajado de verdad conmigo y me conocen, al revés: les parece que conmigo hay integridad y que soy mucho menos antipático de lo que les habían dicho. No puedo ser tan mal candidato porque, si no, de nada sirve esto. Y porque dos veces me han elegido para el segundo cargo por elección más importante de Colombia.Usted se inventó a Claudia López, usted la llevó a su equipo, usted la formó, y hoy es la alcaldesa de Bogotá con unos resultados muy controvertibles. ¿Qué piensa de su alcaldía?

Muy deficiente. Por alguna razón, los que se autodenominan de izquierda en Colombia, como Gustavo Petro, Claudia López, Daniel Quintero o Jorge Iván Ospina, son mucho mejores para hacer campaña que para gobernar. Son mucho mejores para atacar que para ejecutar. La política no se puede convertir en un medio para expresar odio y para decir que Colombia es un desastre. Como Claudia López. Se dedica a pelear con el Presidente, con la policía, con el ministro de Salud, con Uribe, con Petro, con Peñalosa, con todo el mundo. En el gobierno toca sentarse duro, estar encima de los proyectos, sacarlos adelante, tener un equipo serio, mirar en qué está atrasado, destrabar las cosas.

(Además: Encuesta Guarumo-EcoAnalítica: la consulta de Equipo por Colombia)¿Apoyará, si no es usted, al que gane la consulta de su coalición, sea el que sea?

Por supuesto.¿Llegaría a apoyar a Petro si pasa a segunda vuelta?

Nunca. No lo apoyaría, pero no porque me asuste por izquierdista, sino simplemente por irresponsable y porque no hizo un buen gobierno. Cuando Petro dice que va a quitar independencia al Banco de la República, que va a desbaratar todo el sistema de ahorro pensional individual, que va a desbaratar el sistema de salud, que va a acabar con el Esmad, que… en fin, toda clase de propuestas que le harían un daño grave a esta sociedad, no son de izquierda. Simplemente son irresponsables e inconvenientes. Además, yo lo vi gobernar en Bogotá. Realmente sí creo que cualquier otro sería mejor.

MARÍA ISABEL RUEDA 
Especial para EL TIEMPO

FUENTE: https://www.eltiempo.com/elecciones-2022/candidatos/elecciones-2022-maria-isabel-rueda-entrevista-a-enrique-penalosa-656347?utm_source=exacttarget&utm_medium=enlace&utm_campaign=Mailing%20Diario

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