ECONOMIA Y CORRUPCION

Los inversores extranjeros abandonan China y la guerra en Ucrania es el último detonante


Por Laura He11:04 ET(15:04 GMT) 25 Abril, 2022

China covid-19

¿Por qué los inversores extranjeros están abandonando China?

CNN

Inversores extranjeros están abandonando China a ritmo récord 

(CNN Business) — Los inversores están abandonando China a una escala sin precedentes, ya que un cóctel de riesgos políticos y empresariales, y el aumento de las tasas de interés en otros lugares, hacen que la segunda economía del mundo sea un lugar menos atractivo para guardar su dinero, mientras la invasión rusa de Ucrania empeora la situación.

Según los últimos datos del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), el mes pasado se produjeron salidas de cartera por valor de US$ 17.500 millones, un récord histórico. La asociación comercial con sede en EE.UU. calificó esta fuga de capitales por parte de los inversores extranjeros de «sin precedentes», sobre todo porque no se produjeron salidas similares en otros mercados emergentes durante este periodo. Las salidas incluyeron US$ 11.200 millones en bonos, mientras que el resto fueron acciones.

Los datos del Gobierno chino también mostraron una retirada récord del mercado de bonos por parte de los inversores extranjeros en los últimos meses. Los inversores extranjeros se deshicieron de 35.000 millones de yuanes netos (US$ 5.500 millones) de bonos del Estado chino en febrero, la mayor reducción mensual registrada, según China Central Depository and Clearing. La venta se aceleró en marzo, alcanzando un nuevo máximo de 52.000 millones de yuanes (US$ 8.100 millones).

«El apoyo de China a la invasión rusa de Ucrania fue claramente el catalizador para que el capital saliera de China», dijo George Magnus, asociado del Centro de China de la Universidad de Oxford y ex economista jefe de UBS.

Riesgos geopolíticos para los inversores en China: Ucrania

China y Rusia proclamaron en febrero que su amistad «no tenía límites». Eso fue antes de que Rusia invadiera Ucrania. Ahora, con la economía rusa azotada por sanciones de todo el mundo, Beijing no se ha apresurado a ayudar a su vecino del norte, por temor a que también pueda verse atrapado en las sanciones. Pero también se ha negado a condenar el ataque de Rusia a Ucrania, tratando de presentarse como un actor neutral y culpando de la situación a Estados Unidos.

«Hay nerviosismo por la postura ambigua de China, pero inclinada hacia Rusia, en el conflicto de Ucrania, lo que hace temer que China pueda ser objeto de sanciones si ayuda a Rusia», dijo Martin Chorzempa, investigador principal del Instituto Peterson de Economía Internacional, que ha estudiado la economía de China y las relaciones entre Estados Unidos y China.

La guerra en Ucrania también ha aumentado la preocupación por el riesgo de que China aumente su fuerza militar contra Taiwán, provocando una huida masiva de capitales de la isla asiática.

Pero la tensión geopolítica no es el único motivo del éxodo. La subida de las tasas de interés en Estados Unidos y los estrictos bloqueos de China relacionados con el covid-19 también han contribuido a asustar a los inversores.

La Reserva Federal de Estados Unidos está aumentando los tipos de interés por primera vez desde 2018 para domar la inflación, mientras que el Banco Popular de China ha entrado en un ciclo de flexibilización para reforzar su tambaleante economía. Eso significa que China parece menos atractiva para los inversores en comparación con Estados Unidos. A principios de este mes, el rendimiento de la deuda pública china a 10 años cayó por debajo del rendimiento del Tesoro estadounidense por primera vez en 12 años. Y el yuan alcanzó un mínimo de seis meses frente al dólar estadounidense.

«La subida de los tipos de interés, especialmente en EE.UU., hace que la rentabilidad nominal asociada a los activos de renta fija chinos sea menos atractiva en términos relativos», afirma Chorzempa.

Además, el inquebrantable compromiso de Beijing con su política de covid-19 cero ha tenido un enorme coste económico y ha aumentado la incertidumbre sobre el crecimiento futuro.

«La economía está debilitada y empeorada por las acciones del Gobierno y por las políticas por el covid-19 cero», dijo Magnus.

La economía china se desaceleró bruscamente en marzo –el consumo se desplomó por primera vez en más de un año, mientras que el desempleo en 31 grandes ciudades se disparó hasta alcanzar una cifra récord–, a medida que la escalada de los confinamientos por covid-19 en Shanghái y otras grandes ciudades golpeaba duramente el crecimiento y las cadenas de suministro.

Algunos economistas hablan incluso de la posibilidad de una recesión este trimestre, ya que Beijing parece decidido a mantener su política de covid-19 cero a pesar del elevado precio.

En la última semana, varios bancos de inversión han recortado sus previsiones de crecimiento para todo el año en China. El Fondo Monetario Internacional recortó el martes su previsión de crecimiento para China hasta el 4,4%, desde el 4,8%, citando los riesgos de la estricta política de covid-19 de Beijing. Esta cifra está muy por debajo de las previsiones oficiales de China, que se sitúan en torno al 5,5%.

Dudas de los inversores sobre el futuro

Con estas preocupaciones en aumento, algunos gestores de fondos y analistas han empezado a preguntarse si deberían invertir en China.

«China está experimentando profundas salidas de capital extranjero a medida que aumentan las dudas sobre su capacidad de inversión básica», dijo Brock Silvers, director gerente de Kaiyuan Capital, una empresa de inversión de capital privado con sede en Shanghái.

La pandemia no es la única razón de la desaceleración de China. Gran parte de los actuales problemas económicos del país se deben a la amplia represión reglamentaria del sector privado, desencadenada por el presidente Xi Jinping en 2020. Se teme que el Gobierno siga tomando medidas drásticas en sectores que van desde la educación hasta la tecnología este año.

«Los inversores globales no quieren jugar a las adivinanzas regulatorias ni preocuparse de que las noticias de mañana puedan acabar con otra empresa o modelo de negocio que de otro modo sería atractivo», dijo Silvers.

La velocidad y la ferocidad con que las autoridades han actuado contra la empresa privada han sorprendido incluso a los observadores más cercanos de China.

Una serie de normas, dadas a conocer el pasado mes de julio, cerraron esencialmente el sector de las empresas  particulares, de US$ 120.000 millones, dejando fuera de juego a decenas de miles de compañías. Otra decisión de los reguladores de prohibir Didi –la mayor aplicación de transporte del país– días después de su salida a bolsa en EE.UU. sorprendió a los inversores internacionales y les costó caro. Esta medida se tradujo en una fuerte caída de las acciones chinas en todo el mundo.

El índice Nasdaq Golden Dragon, un popular índice que sigue a más de 90 empresas chinas que cotizan en Estados Unidos, perdió un 31% en el tercer trimestre de 2021, el peor trimestre registrado. Luego perdió otro 14% en el último trimestre del año pasado. En comparación, el S&P 500 subió un 0,2% y un 11% respectivamente en el tercer y cuarto trimestre del año pasado. El Nasdaq Composite también subió un 8% en el último trimestre de 2021.

Parte del dinero que sale de China puede haber ido a parar a activos en dólares estadounidenses, mientras que también hay «un cambio notable de China a la India», según Qi Wang, director de Inversiones de MegaTrust Investment en Hong Kong.

Disminución del apetito por negocios en China

La represión del sector privado también ha afectado a los fondos de capital riesgo que se centran en China.

Los fondos que captan dólares para invertir en China solo atrajeron US$ 1.400 millones en el primer trimestre de 2022, un 70% menos que el trimestre anterior, según Preqin, una empresa de datos de inversión con sede en Londres.

Una encuesta separada de Bain & Company mostró que los fondos de capital privado centrados en China atrajeron US$ 28.000 millones en nueva financiación para el segundo semestre del año pasado, un 54% menos que en el primer semestre, ya que los inversores globales están cada vez más preocupados por la incertidumbre política y económica en el mercado chino.

«De cara al futuro, cerca del 55% de los encuestados espera que la situación [de captación de fondos] sea más difícil en los próximos 12 meses», dijo Kai Zhong, un gestor del equipo de capital privado de China en Bain & Company.

Los inversores en China, en el límite

Sin embargo, aunque los fondos de bonos y acciones pueden estar reduciendo su exposición a China, hay pruebas de que las empresas mundiales siguen invirtiendo en negocios chinos.

Las entradas de inversión extranjera directa en China alcanzaron un récord de US$ 173.000 millones en 2021, un 20% más que el año anterior, según datos del Ministerio de Comercio chino.

Chorzempa señaló que el récord de IED se produjo a pesar de que «la incertidumbre regulatoria y una visión oscura entre los responsables políticos fuera de China ya era muy destacada».

«Así que no está claro si los datos de los dos últimos meses representan un cambio de paradigma o más bien una recalibración temporal de una relación de inversión todavía muy fuerte, especialmente con Europa», dijo.

Según una encuesta anual realizada por la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China el año pasado, solo el 9% de las cerca de 600 empresas europeas que operan en China tenía previsto trasladar alguna inversión actual o prevista fuera de China, el porcentaje más bajo registrado.

Sin embargo, hay indicios de que algunas de ellas se han inquietado por la política china de covid-19 cero.

A principios de esta semana, el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, se reunió con algunas cámaras extranjeras para discutir el impacto de la política de covid-19 cero del país.

Jens Hildebrandt, CEO de la Cámara de Comercio Alemana en el Norte de China, dijo a CNN Business que los participantes plantearon algunos problemas urgentes a los que se enfrentan las empresas miembro en relación con la estrategia de contención de covid-19, especialmente en Shanghái.

El confinamiento que se está produciendo en Shanghái –un importante centro de negocios y fabricación– ha obligado a la mayoría de las empresas a cerrar durante semanas, lo que amenaza con interrumpir las cadenas de suministro clave de automóviles y productos electrónicos. También ha empeorado los retrasos en los puertos y ha obligado a suspender muchos vuelos de pasajeros, lo que ha disparado las tarifas de los fletes aéreos y ha ejercido aún más presión sobre las cadenas de suministro mundiales.

«La política actual, con confinamientos que causan paradas de producción, interrupciones de la logística y de la cadena de suministro y restricciones a la circulación de personas, no solo supone una preocupación a corto plazo, sino que dejará sus huellas a largo plazo», dijo Hildebrandt en una respuesta por correo electrónico a CNN Business.

«Como las empresas extranjeras están sufriendo económicamente, estamos buscando señales claras sobre cómo el Gobierno chino apoyará para aliviar la carga mediante programas de ayuda», añadió.

FUENTE: https://cnnespanol.cnn.com/2022/04/25/inversores-extranjeros-abandonan-china-guerra-ucrania-trax/?fbclid=IwAR3VrUGY-FSSJp4sj4ID1dA4i_izdn83WC_cXRQc9-ziqlp1YCN87jPC558

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