MASONERIA

El Origen Del Rito Francés Moderno

A principios del siglo XVIII es probable que subsistieran en Francia, en mayor o menor grado, la masonería operativa, la francmasonería primitiva y la masonería estuardista de origen escocés.

La primera, de carácter exclusivamente profesional, existía en Francia y el resto de Europa desde épocas muy antiguas, puesto que sus miembros fueron los constructores de los principales monumentos arquitectónicos de la Europa medieval.

La segunda, de origen italiano, se organizó en Francia, como organización secreta, a partir de 1517, entre artistas, intelectuales y hombres de ciencia, y dio origen a una entidad externa de gran trascendencia, el Colegio de Francia, que es institucionalizado oficialmente por Francisco I en 1530.

La masonería estuardista, que llegó a Francia en 1688 con las primeras logias militares que se formaron en los regimientos que acompañaron a Jacobo II de Inglaterra en su exilio en Francia en Saint Germain en Laye, verdadero partido católico partidario de la Casa de los Estuardos, logró en tierra francesa lo que no era posible en Inglaterra, emparentarse con la masonería andersoniana, formada por ministros de las iglesias protestantes partidarios de la Casa de Hanover, y con el tiempo dio origen a los ritos escoceses, cuyo primigenio fundamento doctrinario se encuentra en el célebre discurso de Ramsay de 1736.

La masonería inglesa andersoniana llegó al continente en 1721 y en 1725 se instaló la primera logia parisiense de este origen, posiblemente fundada por el masón estuardista Lord Derventwater. Pero solo en 1732 levantó columnas la «Loge de Bussy», la primera logia dependiente de Inglaterra.

De esta masonería de origen inglés surgió en 1738 la Gran Logia Inglesa de Francia, cuyo primer Gran Maestro parece fue Lord Harnouester, aunque otras fuentes consignan como Gran Maestro en el año 1738 al Duque de Antin. Esta obediencia se desarrolló pese a la prohibición real de la masonería, a la que se llamaba el «veneno inglés».

A la muerte del duque de Antin la obediencia contaba con 200 logias en toda Francia.

En 1743 se eligió como Gran Maestro a Luis de Borbón, Conde de Clermont, quien descuidó el gobierno de la Gran Logia. En 1756 la que hasta ese momento se había llamado Gran Logia Inglesa de Francia, pasó a llamarse Gran Logia de Francia.

En 1767 fue suspendida temporalmente la actividad de la Gran Logia por mandato real.

En 1772 murió el Príncipe de Clermont, último Gran Maestro Perpetuo de la Orden en Francia, que se había caracterizado por una administración oligárquica, donde los Venerables Maestros eran vitalicios y proliferaban todo tipo de ritos y grados.

Le sucedió el duque Luis Felipe de Chartres, que más tarde sería de Orleans, por haber sido designado para sucederle por el conde de Clermont poco antes de morir.

Esta designación fue aprovechada por un grupo de masones liderados por el Duque de Luxemburgo, para que el Duque de Chartres, Felipe de Orleans, asumiera como Gran Maestro de todos los Consejos, Capítulos y Logias, reuniendo en una sola autoridad los distintos cuerpos y fracciones masónicas de origen inglés y escocés que existían en Francia.

Se nombró una Comisión encargada de elaborar un Plan Completo de Reforma de la Orden, fruto de lo cual se regularizaron los trabajos logiales, se canjearon constituciones y patentes, se derogó el privilegio de inamovilidad de los VV.·. MM.·., convirtiendo sus cargos en revocables y de libre elección de cada taller, lo que también se aplicó al Gran Maestro, que empezó a denominarse como Presidente del Consejo de la Orden. Estos y otros cambios culminaron en 1773 con la disolución de la vieja estructura de la Gran Logia y su sustitución por una nueva: el GRAN ORIENTE DE FRANCIA, «como cuerpo superior y centro único de común autoridad para todos los hermanos y cuerpos masónicos  de la nación», de carácter democrático, una de cuyas primeras circulares proclamaba que «no admitía ni practicaría más que los tres grados simbólicos del Rito Inglés, a los que dio el nombre de RITO FRANCÉS».

Por tanto el origen primario del Rito Francés Moderno es el Rito Inglés de la época, del que conserva aún en nuestros días algunas formas ritualísticas, como por ejemplo la manera de movilizarse dentro del templo, cuadrándolo, pero del que se ha desprendido de toda la carga ideológica conservadora, religiosa, antifilosófica y radicalmente apolítica.

El Rito Francés Moderno nació con una característica bien definida que, con altibajos, conservará en el futuro: su concepción democrática del poder, manifiesta en la nominación electiva de sus autoridades, la utilización del término Presidente para referirse a los Venerables Maestros y Gran Maestro, la revocabilidad del mandato y la preeminencia de cuerpos colegiados logiales o de la obediencia sobre éstas autoridades, que tienen carácter de mandatarios, es decir que reciben un mandato de sus electores. Es así como en 1775 el Gran Oriente emitió una circular que sostenía que «la ley es la voluntad de la mayoría», lo que sería recogido dieciséis años más tarde, en la Declaración de los Derechos del Hombre.

Este carácter democrático, si bien se inició con las reformas que dieron origen al Gran Oriente de Francia en 1773, respondió también a un proceso de evolución, el que tuvo su expresión cúspide en 1871 cuando se suprimió el Gran Maestrazgo, substituyéndolo con el Consejo de la Orden, al que correspondió elegir anualmente su presidente. (Eugen Lennhoff, «Los Masones ante la Historia», México, Editorial Diana, 1978, p. 104).

Esta característica democrática del Rito Francés Moderno lo contrapone principalmente con el Rito Inglés, que tiene una concepción monárquica del poder, la que otorga a los Venerables Maestros y especialmente al Gran Maestro, preeminencias, inmunidades y prerrogativas muy grandes y lo que es más grave, les confiere una autoridad inviolable e irresponsable, dado que no rinden cuenta de sus actos o lo hacen teóricamente ante autoridades distintas a sus electores. Pero también lo contrapone al Rito Escocés Antigüo y Aceptado y su organización y concepción del poder aristrocratizantes.

FUENTE:

EL RITO FRANCÉS
MODERNO
Por el Q.·. H.·. Guillermo Fuchslocher,
del Or.·. de Ecuador.
EL HERALDO Nº 7.

Haz clic para acceder a el_rito_frances_moderno_por_guillermo_fuchslocher.pdf

Categorías:MASONERIA

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