MASONERIA

Hermano Moisés, el primer Masón de Hecho (Parte I)

Moisés (Miguel Ángel)

«Después de eso un hombre de la familia de Levi, partió y tomó por esposa a una mujer de su estirpe, la cual concibió, y dio a luz un hijo (…)» Éxodo, 1, 1,2.

Cuatrocientos años Israel vivieron como un esclavo, 

en el valle del Nilo, la angustia y el dolor. 

Pero su corazón, siempre fiel y valiente, 

nunca se apartó de los caminos del Señor.

Durante todo este tiempo mantuvo u’a esperanza, 

que el Señor Dios finalmente recordó, 

La promesa, para darles u’a liderazgo, 

lo que, vil condición abyecta los liberó.

Y fue entonces que la matriz de la levita Iochabel, 

Mujer Anrin el padre de Miriam y Aarón, 

ha dado a luz a un líder para el pueblo de Israel.

El hermano Moisés -Maçon de muchos talentos. 

Que, además de liberar a su pueblo de la esclavitud 

también le dio una creencia y Mandamientos.

El Parto de Dios – La Biblia en Sonetos, Soneto nº 26 – El nacimiento de Moisés

La Hermandad de Israel

La tradición masónica sugiere que la antigua Israel, en los moldes en que Moisés la organizó, constituía una verdadera Hermandad, la cual legó a la moderna masonería la mayor parte de sus fundamentos históricos y filosóficos, además de proporcionar lo esencial del simbolismo que en ella existe. Esta es una verdad incontestable, porque no se puede negar que la esencia de las enseñanzas masónicas, principalmente en los llamados grados superiores, está centrada en motivos bíblicos, tratados, en su mayoría, de forma simbólica y alegórica, como conviene a la tradición masónica.

En nuestra opinión, el proto estado de Israel, que perduró por cerca de dos siglos antes de convertirse en un verdadero reino, puede ser considerado como una especie de vivencia masónica bastante peculiar. Tanto es así que el rito del Arco Real se refiere a darse una presidido por Moisés en el monte Horeb como la primera logia masónica en el mundo.

Por lo tanto la idea de que los escritores bíblicos pasan, cuando se refiere a Israel bíblico de los días de Moisés, e incluso los días de Samuel, cuando en realidad se convirtió en un reino, es que los hebreos vivían en un espíritu de tienda , es decir, , constituían una comunidad ligada por la sangre y por elementos culturales propios, distintos y fuertemente marcados por un elevado sentimiento de corporativismo, marca registrada de las sociedades de ese tipo.

La noción de tienda, aquí es referida como una congregación de personas reunidas para un determinado fin. Esta intuición no es nuestra. Ella ha sido utilizada de forma general por todas las vertientes masónicas, que ven en la Logia una congregación de Hermanos, reunidos en determinado lugar, comúnmente llamado Templo, para cuidar de los intereses del grupo. Esta noción, aunque fue copiada directamente de la práctica ejercida por los antiguos canteros medievales, tiene, no obstante, su inspiración más antigua en los primeros tiempos de organización del pueblo de Israel, cuando éste todavía vagaba por el desierto, recién salido de Egipto después de haber allí vivido como esclavo durante más de cuatrocientos años. Esta noción viene del hecho de que en ese período los israelitas se organizaban en campamentos, distribuidos entre las doce tribus que formaban a aquel pueblo, viviendo bajo la autoridad de líderes elegidos por ellos, orientados por maestros supuestamente indicados por el propio Dios de Israel. Las reglas de convivencia eran claramente inspiradas en el espíritu de Hermandad, como se puede ver en la legislación contenida en los cinco libros de la Torá, compendio histórico-jurídico que se supone ha sido redactado por Moisés para regular la vida social del pueblo de Israel.

Estas referencias se encuentran en todos los cinco libros del Pentateuco, pero son más explícitas en el Deuteronomio, libro llamado de Segunda Ley, que además de reafirmar todos los mandamientos y prescripciones contenidos en el Éxodo y en el Levítico, contiene una serie de otras prescripciones que fueron incorporadas a la legislación de la antigua nación de Israel. Este es, en nuestro análisis, la razón por la cual los masones adoptaron tantos símbolos y referencias a la cultura israelí y también el motivo de encontrarlos diseminados por todos los grados del moderno catecismo masónico. Estas inferencias no son debidas sólo a la admisión de judíos en la Orden, como de ordinario creen algunos autores, sino porque la propia cultura masónica se desarrolló a partir del núcleo israelí y busca recomponer, en el simbolismo y en el objetivo contenido en la idea de fraternidad practicada por la masonería moderna, los mismos sentimientos que motivaron la fundación de la antigua nación de Israel. De esta forma, podemos decir que si existe un arquetipo inspirador para el Arte Real hoy practicado, ese es el Israel bíblico. (El Tesoro Arcano-Madras, San Pablo 2013)

La influencia egipcia de Moisés

Esas especulaciones se fundan en antiguos textos que sugieren que Moisés, antes de forjar la que sería, más tarde, la nación de Israel, fue príncipe de Egipto y miembro de la Sublime Orden de los Hermanos de Heliópolis. La condición de nobleza de Moisés es informada en la propia Biblia, que registra su adopción por parte de Bíthia, la hermana del Faraón Sethi I. Así, Moisés habría sido criado en la familia real y ostentaba el título de príncipe, pues era sobrino adoptivo del, faraón. La información de que él habría sido sacerdote en la Sublime Orden de los Hermanos de Heliópolis es una especulación nuestra, pero que encuentra un fuerte fundamento de sustentación en el hecho de que Moisés, como también su hermano Aarón, eran poseedores de muchos conocimientos arcanos, que no eran propios de la tradición del pueblo de Israel,

Un ejemplo que refuerza nuestra intuición son las habilidades de prestidigitador, que Moisés exhibió ante el faraón, haciendo que su bastón se transformara en serpiente, y el famoso episodio de la Serpiente de Bronce, que es claramente iniciático y tiene un profundo significado simbólico. Aarón también demostró estar en posesión de esos secretos arcanos al fabricar el ternero de oro. De hecho, sólo una persona con este tipo de habilidades tendría el poder de «hacer» un dios . A este respecto, no es más que recordar que el Becerro de Oro, fabricado por Aarón, no era más que una réplica del dios egipcio Ápis, y que evidentemente debía ser una deidad adorada por Aarón cuando éste ejercía sus funciones sacerdotales en Egipto. No podía haber esculpido un ídolo de ese escol si no tenía habilidades adquiridas anteriormente. Por otra parte, esas habilidades, exhibidas tanto por Moisés y por Aarón, jamás se encontrarían en un hebreo, pues él no podría adquirirlas en virtud de la propia prohibición de esas prácticas, ya existentes en la cultura israelí anterior a su vivencia en Egipto. La aversión de los israelitas por la práctica de la magia y semejantes artes ya era patente en los tiempos de Abraham. (Ibid, arcano del Tesoro, op citado ).

Pero la Hermandad de Heliópolis, como se sabe, era recipiendaria de antiguos secretos arcanos, que se referían principalmente a las artes de la agricultura, arquitectura, metalurgia y medicina. Estos conocimientos estaban conectados a la religión, pues la creencia común era que ellos habían sido transmitidos por el Dios Osiris a los primeros colonizadores egipcios que se instalaron en el Valle del Nilo. .

En esa Hermandad, que congregaba a los grandes sabios y las principales personalidades del estado egipcio, se supone que Moisés y su hermano Aarón ejercieron altas dignidades. Esto debe haber ocurrido antes de que los egipcios descubrieran que Moisés era, en realidad, descendiente de padres hebreos, y del propio Moisés tener conocimiento de ello, pues ese descubrimiento por cierto debe haber hecho una verdadera revolución en su cabeza, contrastando las creencias del padre, su pueblo con aquellas que profesaba como sacerdote de la religión egipcia.

Los hebreos, sus hermanos de sangre, adoraban a un solo Dios, cuyo nombre podía ser escrito de diferentes formas, pero la pronunciación del verdadero nombre les estaba prohibida, razón por la cual ellos lo llamaban por varios nombres alternativos. Los historiadores Maneton y Apion, que vivieron en el tercer siglo a C y primer siglo después de Cristo, respectivamente, fueron los primeros autores a publicar tales informaciones acerca de esa vida desconocida de Moisés. En cuanto a los nombres de Dios, es sabido que Señor, Adonai, Jehová, Elohin, Abba, Aton, Amon, etc. son nombres alternativos que los pueblos semitas usaban para referirse a Él. Los hebreos evitaban pronunciar su verdadero nombre, que estaba grafado con las letras IHVH, pero jamás pronunciado en su forma verbal. Por eso, incluso, la prohibición formal constante del Decálogo,(Idem, El Tesoro Arcano- op citado,).

Pero si los hebreos tenían una visión esencialmente espiritual de Dios, los egipcios, al contrario, como todas las naciones antiguas, no distinguían la política de la religión. El soberano era una extensión de la divinidad local. En la época en que se supone Moisés vivió, Tebas era la capital de Egipto y el dios de aquella ciudad, Amon-Rá, la principal divinidad del país. Los santuarios de Luxor y Carnac, en Tebas, dominaban la vida religiosa y política de la nación egipcia, pero el santuario de Heliópolis, en el alto Egipto, el más tradicional del país, no había perdido su influencia ni abdicó de pretensión de conducir la vida espiritual de los egipcios. Esta coyuntura era motivo de constantes conflictos entre el poder político, ejercido por el Faraón, y el religioso, ejercido por los sacerdotes de aquellos santuarios.

El dios de Tebas era el que los egipcios llamaban Amón-Rá. Amon-Rá era considerado el rey de los dioses, y tenía su principal representación en el sol, el astro-rey, «aquel que muere por la tarde y renace por la mañana». La creencia del pueblo egipcio era que en esa capacidad que el sol poseía, de desaparecer y reaparecer de nuevo todos los días, estaba la explicación del gran misterio de la muerte y del nacimiento de la vida en la tierra. Todas las cosas morían cuando las tinieblas de la noche envolvían la tierra, y todo renació cuando la luz del día volvía. Así, las tinieblas eran el reino de Seth, el dios de la muerte. Cuando el individuo moría él estaba obligado a atravesar la Tuat, la tierra de los muertos. Si él tenía un corazón bueno y puro (más ligero que una pluma), sería conducido por el dios Osiris hasta el reino de Amon-Rá, el Sol, donde se procesaba la resurrección de su alma. Para ello él tendría que vivir en vida de acuerdo con las leyes de Maat, la diosa de la justicia. Así, Osiris era el dios que conducía el alma del difunto por ese territorio de tinieblas y Amon-Rá era culto como el «poder que da la vida», el poder que venía de la luz del sol.

Esta creencia era adoptada de manera general por los egipcios y ellos la practicaban en forma de ritos y sacrificios en homenaje al Dios Sol. De ahí que la religión egipcia era una religión solar, pues tenía en el astro rey su divinidad suprema . Además, la religión egipcia tenía, con relación a los astros de primera grandeza y extrema luminosidad, una auténtica actitud de veneración. Se creía que sus grandes reyes se convertían en estrellas de primer orden, irradiando luz y virtud sobre el país, orientándolo en todos los sectores de la vida. En consecuencia, los templos egipcios eran todos orientados hacia la estrella Spica, o Sirius, la estrella más brillante en el cielo del hemisferio norte, como un homenaje a la luz, fuente de toda vida y guardián de todos los misterios.

Esta tradición aún hoy es evocada en la masonería, pues en todos los templos masónicos el sol es siempre figurado como representación de la majestad del Gran Arquitecto del Universo, siendo su luz comunicada a través de la estrella llameante. El sol representa la luz por excelencia. De ahí el simbolismo de la estrella flamígera, símbolo que evoca ese poder que viene de la luz, o sea, del sol, la Potencia Máxima que se coloca en el Oriente y es representado en el templo masónico por su Venerable Maestro. (Idem, El Tesoro Arcano, op citado)

Juan Anatalino Rodrigues

Publicado por Herbert Ore Belsuzarri 

fuente: http://dialogo-entre-masones.blogspot.com/2019/04/hermano-moises-el-primer-mason-de-hecho.html

Categorías:MASONERIA

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