MASONERIA

EL ESOTERISMO MASÓNICO Y EL ESOTERISMO A SECAS.

¿Existe un esoterismo específicamente masónico? Debemos interpretar los temas masónicos con postulados del ocultismo o de las teosofías?

Dejaremos la respuesta al erudito hermano uruguayo Antenor Dal Monte : la Masonería tiene su propio esoterismo, diferente del de las escuelas de ocultismo que se conocen, y a cuya luz todavía se pretende interpretar el sentido de nuestros símbolos y rituales. Sostiene erróneo utilizar lámparas ajenas para iluminar  lo propio es un error y un acto innecesario. Dal Monte señala que “Hoy pienso que buscar afuera lo que aquí se da en abundancia, es como si encontrándonos a orillas de una límpida y caudalosa corriente y teniendo sed, nos pusiéramos a cavar un pozo en la pétrea ribera”.

Las enseñanzas esotéricas en la Orden Masónica se trasmiten a través del simbolismo constructivo, fundado en los significados de las herramientas de los constructores de edificios.

El simbolismo constructivo, como método masónico de transmisión del conocimiento, es uno de los principios fundamentales de la Orden (Landmarks); y, según la tradición masónica, tiene su génesis en el Templo de Jerusalén, mandado construir por el Rey Salomón hace 3.000 años.      El Templo de Jerusalén expresa arquitectónicamente el matrimonio sagrado entre la Tierra y el Cielo, pues su construcción se efectuó conforme al modelo cósmico. Según este modelo, el mundo terrestre aparece como el reflejo del mundo celeste, y en íntima comunión con él. Geométricamente, esa unión se expresa mediante dos triángulos entrelazados: el uno siendo reflejo del otro, figura que es conocida como “Sello de Salomón” o “Estrella de David”.

 El Templo de Salomón está en la esencia misma de la Masonería, que actualiza permanentemente su contenido espiritual a través de sus ritos y símbolos, empezando por la propia logia, que tiene en él su modelo o prototipo.  El esoterismo específico de los  masones es arquitectónico, y la finalidad (el perfeccionamiento espiritual y el servicio a la humanidad, de acuerdo al mandato bíblico: “amarás al prójimo como a ti mismo”, enseña que  como se construyó un edificio real proporciona la sabiduría de cómo construir un templo espiritual en la propia alma (Templo interno donde mora la Divinidad) y colectivamente para el conjunto de la humanidad (Templo de Fraternidad Masónica Universal que albergue a todos los hombres del mundo de buena voluntad.

“EL ESOTERISMO A SECAS”

Cuando se habla de “Esoterismo” a secas, nos referimos al conjunto de conocimientos, doctrinas, enseñanzas, prácticas, ritos, técnicas o tradiciones compatibles con el ocultismo, lo hermético, aquel cuerpo de doctrinas y tradiciones  que pretenden explicar los aspectos invisibles que relacionan al ser humano con el Universo y con la Divinidad versando sobre los llamados “planos invisibles” de la Creación y lo creado, las pretendidas leyes metafísicas del Karma y la reencarnación, la “realidad espiritual”, y pretende explicar los procesos de la Creación y el destino futuro del Cosmos y de la Humanidad, frente a lo cual adquiere significado y propósito de la existencia. Son sus temas relacionados con teorías  muy diversas, como la adivinación, la alquimia, el tarot, la magia, la astrología, la Cábala.   El ocultismo tiene sus bases en una forma religiosa de pensar, cuyas raíces se remontan a la Antigüedad y pueden ser descritas como la tradición esotérica de Occidente. Sus principales ingredientes pueden identificarse como el gnosticismo, los tratados herméticos sobre alquimia y magia, el neoplatonismo y la cábala; todos ellos originarios del área del Mediterráneo oriental durante los primeros siglos de nuestra era.

Ha existido un período intermedio entre los siglos XVII y XVIII en que la masonería especulativa de la época  admitía en  sus tratamientos  las cuestiones místicas y esotéricas “a secas” que hemos descrito. En algún momento que se nos escapa ello se modificó.

Esta fue la época de aparición y proliferación de estudios y prácticas metafísicas en las logias europeas, en donde se discutían las ideas metafísicas de Jakob Boehme, la cábala cristiana Marsilio Ficino y Pico della Mirándola, la filosofía hermética de John Dee sobre magia y evocación angélica.  En la época del amanecer del Romanticismo europeo,  aparecen diversos Ritos que versan sobre lo mundos celestiales, revelaciones, etc. Podemos citar la aparición de la masonería de Cagliostro, que recibe influencias de Swedenborg y sus visiones celestiales, anuncia la profética “Revolución de los Patriarcas” y mensajes de Jehová.

Sólo para terminar con ejemplos, mencionaremos el Rito de los Philalethes, creada en París en 1775, donde se practicaba en ocultismo, la hipnosis mesmeriana, el sonambulismo y otras extravagancias, enmarcadas en apariencias masónicas.  Podemos ver a qué extremos pueden extenderse los límites de las llamadas masonerías, desde lo racional a los delirios místicos.

A la vista de lo expuesto, debe aceptarse que los masones, y específicamente del Rito Escocés Antiguo y Aceptado no  practican las mancias, ni la magia, ni la espagiria ni ninguna forma de ocultismo. Desde luego que hay masones dedicados a ciencias como, por ejemplo, la astrología, pero no en tanto que masones. Es el caso de Martines de Pasqually, el fundador de la orden de los Elegidos-Cohens, en la que se dispensaba una enseñanza determinada y donde también se practicaba una teurgia y, por tanto, evocaciones angélicas, inspiró a Juan Bautista Willermoz, su discípulo en la Orden de los Elegidos-Cohen. Y cuando Willermoz, a la muerte de Pasqually en 1774, elaboró el Rito Escocés Rectificado, trasvasó a ese rito lo esencial de la enseñanza, pero sin ningún añadido de naturaleza teúrgica. Pero en su cualidad de masones jamás practicaron la teurgia en la Logia.

EL ESOTERISMO MASÓNICO ES SENTIDO ESTRICTO:

Esoterismo Masónico se refiere exclusivamente a temas adogmáticos y a una lectura no confesional ni mística, como es elcaso  del ocultismo: lo revelado espiritualmente, lo profético, lo que se accede por mancias.

 El esoterismo masónico, como se dijo, es específico de la Arquitectura Simbólica o Espiritual.  Podría aceptarse también como reservados los temas que hacen a leyendas del grado, sus interpretaciones, aunque ello no necesariamente tienen el carácter de secreto obligatorio, y por fin, aquello que es “incomunicable” de por sí, porque constituye una experiencia íntima, intuicional, que es disparado en el alma del iniciado por la meditación sobre los símbolos, mitos y leyendas.

Frecuentemente podemos ver cómo muchos masones expresan su interpretación personal del material didáctico de la Orden desde una mirada dogmática, como la Teosofía, el Yoga, la Gnosis, la Alquimia, la Cábala. Son lecturas muy interesantes, la tradición masónica permanentemente alude a tales universos conceptuales, empero nuestros manuales y rituales nunca instruyen sobre dichos tópicos pues no se consideran centrales.

Había que esperar 150 años para que Albert Pike, un verdadero Da Vinci del siglo, dada la variedad de sus muy profundos conocimientos y habilidades (históricas, de idiomas, de religiones antiguas, jurídicas, militares, artísticas y numerosos etcéteras), habiendo estudiado cientos de volúmenes masónicos (en diferentes idiomas), y leído temas religiosos, doctrinas gnósticas, hebreas, alejandrinas y griegas, “se diera a la encomiable tarea de reorganizar la masonería despojándola de las puerilidades, charlatanerías y absurdos de que estaban plagados los antiguos textos, adaptándolos a la época”. (Tomado de Emilio J. Corbiere ).

Esta circunstancia ha impregnado –con el transcurrir de los años-  a la moderna masonería con una pléyade de relaciones con disciplinas herméticas, sin duda de  interés documental y para los interesados en sus pretendidos saberes,  pero en  nuestros manuales y libros ritualísticos actuales sólo se mencionan como de paso tales temas, aludiendo a ellos tangencialmente  y tal vez de modo metafórico.

HAGAMOS INSTRUCCIONES ESPECIFICAMENTE MASÓNICAS.

Habiendo despejado suficientemente el tema de los orígenes modernos de la Masonería que conocemos, estamos arribando por fin al momento de ponernos de acuerdo en cuanto a qué debemos considerar “doctrinas masónicas stricto sensu”, de modo que en nuestras instrucciones a los HH demos la mejor noción de “qué es masonería” y qué se debe considerar como “conocimientos o disciplinas esotéricas afines”, al par que debemos despejar dudas de qué asociaciones esotéricas “parecidas a la masonería” o derivadas de ella, copiaron su estructura y saberes, produciendo algo ya sea “parecido” pero distinto.

En términos sencillos pero contundentes, deberíamos estar de acuerdo en que el conocimiento básico y oficial a poseer,  dominar y enseñar es el que se encuentra en nuestros manuales y rituales. Todo lo demás debiera ser considerado como disciplinas afines, complementarias, útiles pero no imprescindibles para los propósitos y objetivos de la masonería que practicamos desde el siglo XX.

En algunas instrucciones masónicas a las que hemos asistido, bastante a menudo escuchamos referencia a temas esotéricos “a secas” –muy interesantes sin duda- que pueden o no complementar  las enseñanzas de los manuales y rituales, sin embargo, estas citas a menudo oscurecen o “des jerarquizan” los conocimientos más importantes del grado, los que indefectiblemente han de ser enfatizados y firmemente aprendidos por el recipiendario, para servir a los propósitos de la Orden, ya que ella nos exige el perfecto dominio de aquellas materias específicas del grado que se  transmiten y se jura cumplir, pero no exige dominio de cábala, alquimia, gnosis, teosofía o similares, por más referencias circunstanciales a estas disciplinas en algunos grados.

Algo similar puede ser dicho acerca de las doctrinas derivadas de esos saberes, como la teosofía de Blavatski , Besant y Leadbeater, o la Escuela Arcana de Bailey, el  Rosacrucismo de Heindel, o de Harvey S. Lewis, o con la Golden Dawn, por citar solo unos pocos movimientos esotéricos modernos. El misterioso personaje conocido como Fulcanelli nos ha deleitado con sus obras alquímicas como El Misterio de las Catedrales y las  Moradas Filosofales, que desarrolla de modo ejemplar los detalles alquímicos encerrados en las construcciones góticas, pero adviértase que si bien –como se dijo- los constructores góticos conocían secretos alquímicos dejando sus marcas en los edificios, tampoco ello indica que la masonería moderna trate sobre tales misterios en sus manuales.

De igual modo, debemos acordar que los desarrollos de Guenon, Frithoff Schuon y Titus Burckhardt, apasionantes en sí en sus abordajes de las “Tradiciones Primordiales” y la llamada Filosofía Perenne, o los estudios mágicos derivados del Martinesismo de Eliphaz Levi , el Martinismo de Papus o Saint Yves D’Alveydre (impregnados de cabalismo), tampoco son expresiones directamente relacionables con la masonería que practicamos, la que en nada se relaciona con “un origen sobrehumano», in illo tempore de la cadena iniciática ininterrumpida en lo que resida la «verdadera iniciación», ni con reinos subterráneos como Aggartha, donde vive  el “Rey del Mundo”, o Shamballah “en algún lugar del Tibet” donde una Jerarquía Planetaria gobierne el mundo.

Debemos sostener y mal que le pese a muchos QQ.’. HH.’. que esas disciplinas no son los conocimientos propios de la masonería que transitamos.  No sería adecuado  explicar nuestros textos a partir de ellas y como ya se dijo,  debemos ser muy prudentes en no confundir esos conocimientos con el “conocimiento masónico”.

Lo más apropiado será entender que las referencias a tales doctrinas lo son, como otras herramientas simbólicas, sólo una invitación a la interioridad, vías opcionales a recorrer (por quien lo desee) para descender al V.I.T.R.I.O.L. personal, aunque de igual modo lo logran  las técnicas serias de meditación, o como sugiere Israel Regardie, de la Golden Dawn, en su libro “El Pilar del Medio” los senderos sefiróticos son equiparables al psiconálisis de análisis personal previo.

Las respuestas que encontramos no son fruto de la elaboración propia, sino de los aportes de estudiosos serios. Las recomendaciones que realiza este ensayo sobre doctrinas esotéricas “a secas” y su uso como recurso docente en las instrucciones a recipiendarios, no deben ser tomadas como una actitud de censura, nada más lejos de nuestra intención, sino como tendientes a enfatizar en los aspectos propios de cada grado siguiendo un  esoterismo masónico propiamente dicho, y en contrario a una interpretación de sus símbolos y alegorías de acuerdo a  doctrinas orientales o de algunas asociaciones   fraternales muy distantes de nuestra Orden.

Acerca del autor

Eduardo Morguenstern. 33°

Miembro del Supremo Consejo Federal del Grado 33 para la República Argentina – Logia de Perfección N° 14 Vocación Republicana – Miembro Consistorial.

FUENTE: https://supremoconsejofederal.org/el-esoterismo-masonico-y-el-esoterismo-a-secas/

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