Cuando vivía en Nigeria, Margee Ensign fue testigo de las dificultades de jóvenes desesperanzados sin empleo que eran vulnerables al reclutamiento de Boko Haram para las filas de sus terroristas.

“Una persona sin formación es fácil de manipular. Si no puedes imaginar que tu vida vaya a mejorar” entonces se está en más riesgo, dijo la educadora estadounidense. Los extremistas “ofrecen un propósito, aunque sea un propósito malvado”.

Mujer vestida de azul frente a un hombre hablando ante un micrófono (© Brian D. Perkins)
Margee Ensign (© Brian D. Perkins)

Durante siete años, Ensign fue presidente de la Universidad Americana de Nigeria, la primera universidad de estilo occidental en el África subsahariana. (Hoy es la presidenta del Colegio Universitario Dickinson en Carlisle, Pennsylvania).

La Universidad Americana en Nigeria fue fundada por Atiku Abubakar, un hombre de negocios, filántropo y entonces vicepresidente de Nigeria, que creía que esa institución era la más adecuada para producir líderes que resolvieran los problemas sociales y económicos de Nigeria.

“La educación puede cambiarlo todo”. -Margee Ensign

En Nigeria, Ensign trabajó en Yola, capital del volátil estado nigeriano de Adamawa, que se inundó con 300.000 refugiados que huían del terror de Boko Haram.

Trabajó con líderes cristianos y musulmanes en la Iniciativa de Paz Adamawa, que utilizó organizaciones humanitarias para alimentar a los refugiados. Las organizaciones continúan enseñando a los jóvenes a leer y escribir. Los capacitan para dominar habilidades tecnológicas, y los reúnen para practicar deportes.

“Llegamos a decenas de miles de niños y podemos documentar que ninguno se unió a Boko Haram”, dice Ensign, especialista en desarrollo africano.

Una niña y un hombre sonrientes (© Afolabi Sotunde/Reuters)
Una escolar de Chibok recién liberada se reúne con su familia en Abuja (Nigeria) el 20 de mayo de 2017. (© Afolabi Sotunde/Reuters)

Ensign ha ido con su jefe de seguridad a territorios hostiles para recuperar a las niñas que escaparon cuando los terroristas islámicos secuestraron a 276 niñas escolares de Chibok en abril de 2014. Dos docenas han comenzado clases de recuperación y varias están haciendo estudios universitarios. (La revista Smithsonian Magazine cuenta la dramática historia, en inglés)

Alrededor de cien niñas de Chibok que han sido liberadas están ahora en Yola continuando su educación. El gobierno paga sus estudios en la universidad.

Niños sentados a una mesa escribiendo (© American University of Nigeria)
Después de que los refugiados inundaran Yola, la Universidad Americana de Nigeria se asoció para realizar el programa de alimentar y enseñar “Feed and Read” para jóvenes que fue fundado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (© American University of Nigeria)

Cuando se criaba en California, Ensign viajó por el mundo desde una temprana edad con sus padres, pioneros de la industria aérea. “Vi diferentes culturas, diferentes idiomas, diferentes formas de organizar [sociedades]”, dice ella.

“Siempre intentaba encontrar conexiones entre la enseñanza y las becas y la solución de problemas. Para mí, aplicar el conocimiento que aprendemos es absolutamente esencial”.

En Dickinson, la primera universidad establecida en Estados Unidos después de la guerra de la independencia estadounidense, está igualmente determinada a conectar el campus con el mundo. Dickinson es un terreno fértil para el compromiso. Banderas del mundo flanquean sus caminos, el 60 por ciento de sus estudiantes estudian en el extranjero, y uno de cada 10 de sus estudiantes es extranjero.

Si quieres estudiar en Estados Unidos visita EducationUSA (en inglés) para planificar tus estudios.

https://share.america.gov/es/alejar-los-jovenes-de-nigeria-de-las-garras-de-boko-haram-video/