México 2018: entre quimeras y realidades

Samuel Segura Cobos/OCTUBRE 31, 2017

Resultado de imagen para fotos de imagenes de mexico
Imagen de https://www.google.com/

A mediados de octubre de 2017, el laboratorio de ideas estadounidense Pew Research Center difundió los resultados de su encuesta realizada la primavera de este año a cerca de 42 mil encuestados en 38 países alrededor del mundo sobre el estado del apoyo entre la opinión pública a la democracia. De esta manera, el Pew Research Center hizo eco de la preocupación que ya en enero de 2015, el estudioso de la democracia en la Universidad de Stanford, Larry Diamond, expresó al señalar la aparición de una “recesión democrática” en el mundo que ponía en peligro los logros obtenidos durante la tercera ola de democratización de los 90.1 Pese a las sospechas iniciales, el Pew Research Center encontró que el sistema de democracia representativa aún contaba con un amplio respaldo en la mayoría de los países, aunque el público entretenía otras posibilidades como la democracia directa o el gobierno en manos de expertos en regiones menos opulentas o educadas.2 En México, la encuesta dibuja una opinión pública “menos comprometida” con la democracia representativa, profundamente insatisfecha con el funcionamiento de la democracia, poca confianza en su gobierno, decididamente anti-autocrático, pero tentado por la tecnocracia.3 Como si la frustración con el sistema político en México de cara al 2018 necesitara más evidencia, el Instituto Nacional Electoral (INE) registró 86 candidaturas independientes al cierre de su convocatoria.

Para la gran mayoría de las personas que habrán de decidir el destino del país en el 2018 a través de su voto, los resultados de la encuesta sólo pueden continuar alentando el encono actual. Un encono que constantemente es atizado por “la nostalgia de la virtud” que domina el depresivo diagnóstico de la comentocracia mexicana. Esa clase intelectual que durante la última década ha promovido el incesante combate ciudadano de molinos de viento sustentado por la hipótesis de una carencia atávica de moralidad cívica que nos hace el país del “todavía”.4 Como producto de esta pobreza referencial, presenciamos cruzadas coléricas y voluntaristas dirimidas en la corte de la opinión pública y que nos ciegan a las condiciones materiales e institucionales de la incivilidad que ha caracterizado al país a través de esta prolongada y frustrante transición democrática. Así, de cara al proceso electoral de 2018, las y los votantes se encuentran atrapados entre quimeras y realidades.

Arqueología de una quimera

El malestar y la desconfianza actuales en México contra el gobierno y la clase política (sin importar partido) tienen su origen en una quimera que se consolida en el México contemporáneo con los movimientos estudiantiles del 68: la de una heroica ciudadanía que debe batirse con todo y contra todo para hacer progresar al país de su atávico atraso. Atávico atraso ya atisbado desde el siglo XIX cuando el Congreso constituyente de 1824 encarecidamente amonestaba a los habitantes de la recién creada federación: “si queréis poneros al nivel de la república feliz de nuestros vecinos del Norte, es preciso que procuréis elevaros al alto grado de virtudes cívicas y privadas que distinguen a ese pueblo singular”.5Bajo la óptica quimérica de la carestía moral ciudadana, el estancamiento corrupto del país es responsabilidad de los grupos y mafias del poder que no son restringidas debidamente por la agencia ciudadana.

Pero como bien lo señalaba Fernando Escalante Gonzalbo hace ya una década, el ejercicio de la agencia ciudadana no le corresponde a cualquiera, aunque la Constitución Política de 1917 así lo permita a las personas poseedoras de derechos políticos en nuestro país. Al contrario, el evangelio civil y sus apóstoles se han erigido un coto de poder para sí que ejercen de manera tiránica a través de la opinión pública y una dosis de autoridad moral. Una especie de gobierno dentro del gobierno a la cual los funcionarios deben rendir cuentas sin que ellos deban rendirle cuentas a la opinión pública que dicen representar. Una corte a modo que administra legitimidad y cuyo resultado directo es una crisis de gobernanza en el país. Y en el ejercicio de dicho poder arbitrario, la gran mayoría de las personas ostentadoras de derechos políticos en el país podemos sólo tener garantías verbales de que “ellos son los buenos.”6 Prometer no empobrece.

Casi por coincidencia, los artífices de la quimera ciudadana son orgullosos miembros de la generación de la crisis producto de las confrontaciones políticas de los 70 y las crisis económicas de los 80 y 90. De alguna manera, la identidad política y generacional de los apóstoles cívicos fue forjada en un paradigma de lucha contra la autoridad del Estado lo cual imposibilita juicios matizados sobre los aciertos y desatinos de los procesos políticos del país. Así, la lectura ofrecida bajo este paradigma inicia con un estado mexicano autoritario y represor durante los 60 y 70; incapaz de responder a las demandas económicas y sociales del país en los 70 y 80; y absolutamente anclado en una disociación entre gobierno y sociedad de los 80 en adelante. No importa que la élite gobernante y los apóstoles cívicos provengan de un mismo contexto social. Lo realmente importante es que unos hablan en nombre del pueblo y los otros no, que, como se dijo tras el sismo del 19 de septiembre, el gobierno siempre le queda chico al pueblo mexicano.7 Y entre ese abismo, prosperan los supercívicos.

Responsabilidades compartidas

La anterior quimera cívica ha traído buenos y malos resultados. Hoy por hoy, México tiene una cultura política dinámica y vibrante donde la ciudadanía juega un papel importante al hacerse de espacios de participación en los procesos de toma de decisiones, exige resultados y transparencia. Por otro lado, la ciudadanía se ha vuelto poco autocrítica y engreída al creer que todo lo puede sin el Estado. Al aspirar a un cambio sin cauces institucionales y no reparar en la incivilidad de la sociedad civil, la engreída ciudadanía no acaba de entender que los más afectados por la falta de credibilidad del Estado mexicano son sus miembros más vulnerables. El resultado más grave de esta actitud es la crisis de gobernabilidad que el país ha experimentado desde la alternancia política en el 2000 al imposibilitar los acuerdos políticos.8 Las políticas de Estado para el combate efectivo a nuestros problemas más apremiantes pueden esperar.

Dicha postura está basada en fuertes dosis de negación de aspectos clave de nuestro devenir histórico contemporáneo. Por ejemplo, la mitología del movimiento “estudiantil” del 68 aduce una espontaneidad al dinamismo estudiantil al atribuírselo a disputas callejeras entre preparatorias en la Ciudad de México mientras se omite la importancia estratégica del sector universitario en el modelo de gobernanza corporativista del Estado mexicano durante los 50 que desencadenaría en las confrontaciones de los 60 a escala nacional y mundial.9 No es casualidad que 20 años después del 2 de octubre de 1968, el sobrino del otrora rector de la Universidad Nicolaíta en Morelia se convertiría en el Presidente de la República.

Otro ejemplo es la esquemática historiografía económica contemporánea. Según Enrique Cárdenas, el modelo económico mexicano estaba agotado y el gobierno mexicano se había mostrado incapaz de resolver las contradicciones del modelo.10 De igual manera, Nora Lustig asevera que el sobreendeudamiento estatal condujo a la crisis de los 80 detonando así la década perdida y la implementación de las reformas estructurales del salinismo.11 De esta manera, los desaciertos en la conducción de la política económica son atribuidos al gobierno en turno sin importar la corresponsabilidad del sector empresarial al bloquear la posibilidad de una reforma fiscal que fortaleciera las finanzas públicas desde 1970.12 Asimismo, la sobreexposición de la banca nacional al riesgo cambiario, en abierto desafío a la política económica mexicana, vía préstamos contratados en Nueva York y denominados en dólares queda absuelta de responsabilidad como factor significativo en el sobre endeudamiento del gobierno mexicano tras la nacionalización de la banca en el 82.13Por lo cual pareciera que, en México, las culpas son del gobierno y los éxitos de la sociedad. Las corresponsabilidades de sociedad y gobierno, tan latentes en el devenir histórico, se manejan como tabúes. La opinión pública debe conformarse con cuentos de hadas que envilecen al gobierno en turno, deslegitiman a la autoridad del Estado mexicano en el largo plazo y evaden las responsabilidades compartidas entre sociedad y gobierno.

Conclusión

Con dicho trasfondo, no es de sorprender que la ciudadanía surge como paladín y justiciero de los agravios sociales contra el poder. Tampoco sorprenden los resultados de las encuestas de opinión pública reveladas por el Pew Research Center sobre la falta de confianza hacia el gobierno nacional en México, el desprestigio de la democracia representativa y las tendencias tecnócratas que presentamos. A lo largo de 50 años, la sociedad mexicana se ha forjado una identidad ciudadana a expensas de la autoridad del Estado mexicano. Bajo la tutela de los supercívicos miembros de la generación de la crisis, nos hemos convencido de que ejercer la ciudadanía en México no pasa a través de las vías institucionales y que arbitrar intereses políticos a través de las estructuras estatales es ser cooptado por el mismo. Así, el único espacio legítimamente constituido para el ejercicio ciudadano es la opaca sociedad (in)civil donde los supercívicos han erigido sus propios cotos de poder definida por su incontestable autoridad moral.

Frente a esta situación, es importante que todas aquellas personas con derechos políticos se involucren en el proceso electoral de 2018. Más allá de la contestación partidista (o “independentista” si se opta por tales candidaturas), cabe entender el proceso electoral de 2018 como una toma de posición ciudadana frente a quimeras y realidades. Por un lado, tenemos la ciudadanía quimérica de los supercívicos que se enfrenta de manera automática al ejercicio del poder a través de los cauces instituidos en una democracia representativa. Por el otro, tenemos la realidad de que la situación actual del país, generadora de hartazgo y crispación, es producto de una responsabilidad compartida entre diversos actores sociales, económicos y políticos que no terminan de privilegiar la creación de acuerdos y consensos. Una lectura autocrítica de los aciertos y desatinos de nuestro devenir histórico en los últimos 50 años nos ayudaría a decantarnos por la opción política que coadyuve a que tales actores actúen con mayor responsabilidad en el futuro. La actual reconfiguración política internacional que experimentamos nos impone la necesidad de, a casi 50 años del 2 de octubre de 1968, poner orden en nuestra casa.

Samuel Segura Cobos es internacionalista, doctorante y asistente de investigación en el Centro de Finanzas y Desarrollo del Institut de Hautes Études Internationales et du Développement en Ginebra, Suiza.


1 Diamond, L., “Facing Up to the Democratic Recession,” Journal of Democracy, Vol. 26 (1), January 2015, pp. 141-155

2 Wike, R., K. Simmons, B. Stokes & J. Fetterolf, “Globally, Broad Support for Representative and Direct Democracy: But many also endorse nondemocratic alternatives,” Pew Research Centre,16 October 2017.

3 El medio digital mexicano Animal Político no dudo en usar el estudio para señalar la insatisfacción con el gobierno actual sin considerar que la pregunta en la encuesta no estaba enfocada en la coyuntura política y aludía al gobierno nacional de manera general. Asimismo, se reportaba un apoyo mesurado a favor de un gobierno militar sin reportar adecuadamente que la opinión pública mexicana es decididamente anti-gobierno militar al dividir el total de la opinión negativa sobre un potencial gobierno militar. Por último, cabe señalar que en realidad se trata más bien de la discusión de los resultados de una encuesta de opinión pública que un estudio académico serio. Ver Animal Político“El 98% de los mexicanos no confía en el actual gobierno, ni cree en la democracia: estudio,” 17 octubre 2017.

4 Ya en 2010, y con base en su estudio sobre la moral pública en el primer siglo de la República Mexicana realizado en los 90, Fernando Escalante Gonzalbo apuntaba a la pobreza explicativa de estos paradigmas cívicos. Escalante Gonzalbo, F., “Ciudadanos demasiado reales,” Revista Nexos, 1 marzo 2010. Para su estudio, ver Escalante Gonzalbo, F., Ciudadanos Imaginarios: Memorial de los afanes y desventuras de la virtud y apología del vicio triunfante en la República Mexicana en el primer siglo de su historia, Ciudad de México: COLMEX, 1991.

5 Ver cita en Escalante Gonzalbo, F., “Ciudadanos demasiado reales,” Revista Nexos, 1 marzo 2010. Para el texto completo, ver “Manifiesto del Congreso General Constituyente de 1824,” 4 de octubre de 1824.

6 En una presentación en el Inter-American Dialogue en Washington, DC el pasado 11 de mayo, Denise Dresser, al ser cuestionada sobre cómo la ciudadanía podía tener garantías de que la sociedad civil organizada no servía intereses velados en prejuicio del interés general, manifestó que nunca se había hecho esa pregunta pero que no se la había planteado porque los grupos de la sociedad civil con los que trabajaba habían estado en la lucha por la transparencia de mucho tiempo atrás. En corto, la única garantía es su autoridad moral. Ver minuto 55.

7 Un ejemplo de este argumento fue expuesto en la mesa de debate sobre el saldo del sismo de Leo Zuckermann con Denise Dresser y Juan Pardinas en el programa La Hora de Opinar el pasado 27 de septiembre. El debate deja entrever un énfasis obsesivo por la ostentación del poder a través del cual se crean héroes y villanos en una trama donde se yuxtaponen la sociedad y el Estado en el ejercicio del mismo. Ver hasta el minuto 25. La Hora de Opinar, 27 septiembre 2017.

8 Luis Rubio, por ejemplo, apunta a la necesidad del país por un nuevo sistema de gobierno en lugar de un nuevo sistema electoral como frecuentemente es discutido en debates sobre la reforma del Estado en México. Ver Rubio, L., Un Mundo de Oportunidades, Wilson Center, 2017, pp. 82-87, http://cidac.org/un-mundo-de-oportunidades/ o la discusión en Segura Cobos, S., “Chingarse al Estado,” Nexos: Economía y Sociedad, 19 septiembre 2017.

9 Esta ambivalencia se asoma en una reflexión realizada por el historiador mexicano Enrique Krauze durante el 40 aniversario de la masacre en Tlatelolco en la cual traza el origen de la democracia en el México contemporáneo a este movimiento, pero al mismo tiempo atañe muchos de los defectos actuales de la izquierda mexicana al mismo. Ver Krauze, E., “El legado incierto del 68,” Letras Libres, 31 octubre 2008. Sobre la importancia de las organizaciones estudiantiles en el modelo de gobernanza corporativista en el México del siglo XX, ver Gómez Nashiki, A. “El movimiento estudiantil mexicano. Notas históricas de las organizaciones políticas, 1910-1971,” Revista Mexicana de Investigación Educativa, enero-abril 2003, Vol. 8 (17), pp. 187-220.

10 Cárdenas, E., La política económica de México, 1950-1994, Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 1996, pp. 86-117.

11 Lustig, N., México: Hacia la Reconstrucción de una Economía, Ciudad de México: Colegio de México, 2002, pp. 41-184.

12 Calva, J. L., Coord., Finanzas públicas para el desarrollo, Ciudad de México: Miguel Ángel Porrúa, 2007, pp. 101-111: Lasa Crespo, A. J., Capitulo 7:  La cuestión fiscal en la política de estabilización del México,” en Lasa Crespo, A. J., Deuda, Inflación y Déficit: Una perspectiva macroeconómica de la política fiscal, Ciudad de México: Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, 1997, p. 19-32.

13 Alvarez, S., “The Mexican Debt Crisis Redux: International Interbank Markets and Financial Crisis, 1977-1982,” Financial History Review, April 2015, pp. 1-27.

https://economia.nexos.com.mx/?p=574

Anuncios

Por un Ecuador resiliente

Lunes, 23 de abril, 2018 – 00h00
Virna Cedeño

En ecología la resiliencia es la “capacidad de las comunidades y ecosistemas a absorber perturbaciones sin alterar significativamente sus características de estructura y funcionalidad, pudiendo regresar a su estado original una vez que la perturbación ha cesado”. En psicología tiene que ver con la capacidad de las personas de sobreponerse a situaciones de dolor emocional y situaciones adversas.

Los ecuatorianos atravesamos periodos difíciles. La develación casi diaria de actos de corrupción que involucran a altas esferas de gobierno y que muestran cómo se ha saqueado cínica e indolentemente al país nos hastía. Ahora enfrentamos dramáticos actos de violencia por el terrorismo y el narcotráfico. La abrupta noticia del asesinato del equipo de diario El Comercio nos conmocionó, pero también nos confrontó a una terrible realidad, murmurada durante largo tiempo: teníamos una pseudopaz en nuestra frontera. A muchos nos ha invadido una mezcla de tristeza, indignación e impotencia con un profundo sentimiento de haber sido traicionados por aquellos que tenían a su cargo velar por la paz en el país y en particular en la vulnerable zona de frontera con Colombia.

Los tristes hechos de las últimas semanas nos obligan a alzar nuestra voz para exigir justicia; que se identifique y sancione a los responsables de haber cedido o negociado nuestra seguridad por mezquinos intereses económicos o torcidas ideologías. Pero también nos plantean un reto, mostrar que los ecuatorianos no estamos representados ni por los corruptos ni por los violentos; mostrar que no somos un pueblo frágil que sucumbirá ante el temor y el desasosiego rindiéndonos cuales condenados a pena de muerte indefensos ante sus verdugos.

Este país no nos lo quita nadie y menos unos políticos corruptos, ni unos narcotraficantes. Los honestos somos más, los pacíficos somos más y no permitiremos que nos dobleguen la tristeza ni la desesperanza.

Todos los ecuatorianos, desde aquellos que nacimos en esta tierra hasta aquellos que llegaron a ella y su corazón nació aquí, podemos demostrar que somos resilientes. Mostrar al mundo que atravesaremos los momentos difíciles con valentía, que defenderemos nuestra paz, nuestra tierra, nuestra libertad.

Un proverbio chino dice que si caminamos solos vamos más rápido, pero si caminamos acompañados vamos más lejos. Es el momento de caminar juntos, sin el trágico cáncer del regionalismo ni del racismo. Nuestra fuerza está en nuestra diversidad. Un certificado de nacimiento o una cédula no nos hace amar un país; lo hacen su gente, su tierra, las experiencias vividas con sus tristezas y alegrías, con sus encuentros y desencuentros.

Este Ecuador será resiliente si trabajamos juntos para ello. Unámonos para cobijar a aquellas familias que sufren la ausencia de sus seres queridos. Unámonos para levantar la voz y exigir justicia; para decir al presidente que lo apoyaremos mientras respete el compromiso de rescatar nuestro país de manos mafiosas. Comprometámonos a realizar de la mejor manera el trabajo que cumplamos cada día recordando que no hay tarea pequeña.

Alcemos nuestra voz, que se escuche fuerte y claro: jamás permitiremos que la maldad o el temor nos dobleguen. Es nuestro deber por nosotros y por las siguientes generaciones.

Que Dios bendiga a nuestro país. (O)

https://www.eluniverso.com/opinion/2018/04/23/nota/6728322/ecuador-resiliente

¿El peligro de viajar a Cuba? Que quieras volver

    El único peligro que encontraría un visitante al viajar a Cuba sería, el de querer volver…/5/02/2018/EXCLUSIVO
¿El peligro de viajar a Cuba? Que quieras volver
Un año después la llegada de estadounidenses a la Cuba había aumentado en un 217 por ciento aupado por los cruceros (Fernando Medina Fernández / Cubahora)
  • Arribo de visitantes estadounidenses
  • 2015: 161 233
  • 2016: 281 706 284 937
  • 2017: 619 523
  • Cantidad cubanoamericanos
  • 2015: 390 626
  • 2016: 427 228
  • 2017: 453 905
  • Visitantes por cruceros
  • 2015: 9 922
  • 2016: 112 000
  • 2017: 477 000

En marzo de 2016, el entonces presidente norteamericano Barack Obama, haciendo uso de sus poderes presidenciales puso en vigor varias medidas que permitieron que los ciudadanos norteamericanos pudieran viajar a Cuba con menos restricciones, aunque no estaban autorizados a venir como turistas.

Se trataba de una disposición modesta, teniendo en cuenta que las limitaciones que se imponen por Washington vulneran los derechos civiles de sus propios ciudadanos por motivos políticos, pero abría muchas posibilidades para el intercambio pueblo a pueblo de un lado a otro del estrecho de la Florida. Las normativas, sin embargo, no escondían el hipócrita interés de la exportación del american way life a la Mayor de las Antillas y socavar, de esta forma, los valores de la sociedad cubana.

Un año después la llegada de estadounidenses a la Isla había aumentado en un 217 por ciento aupado por la reapertura de circuitos aéreos a cargo de las principales compañías del sector, de igual forma ocurría con los cruceros y se llegó a proyectar el establecimiento de rutas de ferris entre La Habana y ciudades costeras norteamericanas.

Las disposiciones de aquel entonces llenaron a La Habana y otros destinos cubanos de famosos y curiosos, deseosos de contrastar la imagen que vendían los medios con la realidad del país. Todo lo anterior transcurría a pesar de que un ciudadano estadounidense debía cumplir con un molesto procedimiento de permisos y burocracia para poder cruzar los apenas 180 kilómetros que median entre un lugar y otro.

Lo que no estaba en los cálculos de los teóricos del smart power del que Obama es abanderado, fue que al conocer la cotidianidad de los cubanos, su cultura, desafíos y logros, los norteamericanos comenzarían a reconstruir la imagen que tenían del país y a expresarse en encuestas y debates públicos sobre la necesidad de eliminar por completo las restricciones de viajes, abrir las puertas a los negocios o eliminar por completo el bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace más de 50 años Washington impone a La Habana.

Según cálculos de analistas, si se levantara la prohibición de EE.UU. a sus ciudadanos de viajar a la isla como turistas, podrían llegar en un primer momento hasta dos millones de estadounidenses al año, cifra que podría alcanzar los cinco millones a medio plazo.

La respuesta a esta tendencia vendría con un nuevo inquilino en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Donald Trump, el presidente 45 de los Estados Unidos, movido por intereses personales y de política interna, pactó con los representantes más anacrónicos y ultraderechistas del exilio anticubano y se planteó el desmontaje del proceso de normalización de relaciones impulsado por Obama. Su discurso del 16 de junio de 2017 significó el retorno a una política que se creía superada en el mandato anterior: sanciones, bravuconadas y acusaciones sin fundamento.

Entonces emergió la trama de los ataques sónicos a funcionarios norteamericanos de la embajada en Cuba, que sirvió de pretexto para prácticamente cerrar los canales diplomáticos entre ambos países. Luego, siguiendo indicaciones del ejecutivo, en noviembre de 2017 los departamentos de Estado, Comercio y Tesoro dieron a conocer la adopción de “acciones coordinadas” para incrementar las restricciones a norteamericanos interesados en hacer negocios con Cuba o viajar a ella.

El impacto de estas medidas se dejó sentir en sectores tan sensibles como el académico, en el que se registró un importante descenso de los viajes de intercambio. De igual forma varias compañías aéreas suspendieron sus operaciones en la Isla y otras disminuyeron su actividad.

El sabotaje a la normalización continuó cuando en enero de 2018 el Departamento de Estado recomendó a sus ciudadanos reconsiderar la posibilidad de viajar a la Mayor de las Antillas. Pero detrás de esta posición se encontraba también el interés de torpedear la economía cubana, toda vez que el turismo constituye el sector más dinámico dentro de ella y la segunda fuente de ingresos del país.

La estrategia concebida como un golpe de gracia al motor de la economía cubana pronto quedaría superada por la realidad.

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, evaluó a Cuba como un país seguro con un índice de homicidios por debajo de la media mundial y de América Latina. De igual forma la Organización Mundial de la Salud ubicó a la Mayor de las Antillas como uno de los países más saludables, en un estudio publicado sobre el tema en 2017. Un polémico estudio titulado Índice Global de Paz, publicado por el Instituto de Economía y Paz (think tank estadounidense) tuvo que reconocer a la Isla entre los países de mejores indicadores en la región.

Si se comparan estos índices con los de Estados Unidos es posible apreciar que un ciudadano de ese país tiene menos probabilidades de ser víctima de un hecho que atente contra su vida en Cuba, que en su propio país.

Específicamente en el sector turístico en la XXXVIII Feria Internacional del Turismo de España, una de las más importantes de la llamada industria sin humo, Cuba recibió el premio Excelencia como país más seguro para el turismo. La opinión es sustentada además por representantes de otros mercados, más allá del europeo, como es el caso del canadiense, el principal para la Mayor de las Antillas. Agentes de viajes y turistas de Canadá destacan la “seguridad” como uno de los principales atractivos de Cuba como destino. Incluso, durante un encuentro en La Habana, empresarios de Estados Unidos señalaron que Cuba “es uno de los destinos más seguros del mundo” y mencionaron que de los casi 620 mil ciudadanos estadounidenses que viajaron a la isla en 2017, ninguno experimentó problemas de salud durante el viaje. De igual forma precisaron que según una encuesta interna, los viajeros a Cuba en 2017 mostraron un índice de satisfacción del 95%, el 96% la recomendaría como destino a otras personas y 39,6% ha repetido su visita.

Durante los debates parlamentarios de cierre del año 2017, el propio Ministerio del Turismo en Cuba, daba a conocer los resultados de las encuestas que miden los índices de satisfacción del destino, en la que si bien se reconocían problemas asociados a la infraestructura y la calidad de los servicios, se señalaba como uno de los atractivos y puntos fuertes de la Isla su seguridad y la hospitalidad de sus gente.

Los hechos apuntan a que la actitud de la administración norteamericana responde a un programa agresivo para detener el proceso de normalización de relaciones entre ambos países y provocar daños en la economía cubana. En nombre de la protección a la seguridad, las libertades y los derechos de sus ciudadanos, el gobierno norteamericano los vulnera. El único peligro que encontraría un visitante al viajar a Cuba sería, el de querer volver.

Planificador de beneficios: Créditos de Seguro Social

iMAGEN DE https://www.facebook.com/socialsecurity/

Los créditos son la base que utilizamos para saber si tiene la cantidad mínima de trabajo cubierto para tener derecho a beneficios de Seguro Social. Si deja de trabajar antes de tener suficientes créditos para tener derecho a beneficios, sus créditos permanecerán en su registro. Si más adelante vuelve a trabajar, puede acumular más créditos para  tener derecho a beneficios. Si no tiene suficientes créditos, no se pueden pagar los beneficios.

Para más información de la que se muestra a continuación, por favor lea nuestra publicación , Cómo usted gana créditos

Querido Abuelo: Tengo Tantas Cosas Que Contarte

Hay personas en el mundo que siempre saben cómo hacernos sentir especiales
Su amor es interminable como el de nuestros padres, maestros y algunos mejores amigos
Creen menos en la disciplina y más en los mimos

Habanos pierde juicio contra empresa marroquí que usa el mismo nombre

tabaco cubano

(ARCHIVO INTERNET)

La Corporación Habanos, la empresa mixta entre el Gobierno de Cuba y la compañía Altadis, acaba de perder el juicio en apelación contra una empresa local marroquí que usa el mismo nombre (“Habanos”), informó hoy el diario local “L’Economiste”.

El medio, que cita el abogado que representa a la compañía cubana, explica que la disputa fue rechazada por el juez, debido a defectos de forma, concretamente por la prescripción de los plazos de presentación de una denuncia.

Durante 2016 la empresa cubana inició una acción judicial contra la empresa Habanos S.A y su propietario Mulay Omar Zehraui por “piratería y competencia desleal”. Tras conocerse el veredicto desfavorable, el abogado de la compañía cubana informó de que interpondrán un recurso ante el Tribunal de Casación.

Por su parte, de acuerdo con “L’Economiste” Zehraui tiene la intención de reclamar 200 millones de dirhams (18 millones de euros) por “daños y perjuicios” debido a que su proyecto se quedó inactivo durante un año y medio por culpa de la denuncia.

El nombre de la compañía marroquí Habanos S.A, registrada en el Tribunal de Comercio de Casablanca desde 2011, es Habanos, S.A., exactamente igual que el de la famosa “joint-venture” con implantación mundial.

En aquel entonces su presidente, Mulay Omar Zehraui, dijo que no veía problemas en tener el mismo nombre. “Nosotros no vamos a vender Cohibas ni Montecristos, sino nuestras propias marcas”, explicó.

En una entrevista anterior con Efe, Zehraui indicó que su empresa tenía planeado vender puros que llevarán el nombre de “Cubana, Président o Prestige” y añadió que su producto iba a ser “tres veces mejor que el que se produce en Cuba”.

FUENTE Reuters

https://www.periodicocubano.com/habanos-pierde-juicio-empresa-marroqui-usa-nombre/?utm_source=Cubanos&utm_campaign=864611b621-EMAIL_CAMPAIGN_2018_04_23&utm_medium=email&utm_term=0_42dad8d593-864611b621-69526219

La descarada corrupción en Latinoamérica es hija de su defectuosa democracia

corrupción
Juez Sergio Moro (WikiMedia)

La corrupción es un flagelo que históricamente ha asolado a América Latina. A pesar de ello, el mundo ha quedado impresionado al conocerse su profundidad y extensión a raíz del “Lava Jato”.

No es sorprendente que en las dictaduras ella sea brutal, porque como señala Lord Acton, “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Por eso, más oportuno es analizar por qué está extendida en las democracias latinoamericanas.

A nuestro juicio, la raíz del problema está en los arreglos institucionales que establecen nuestras constituciones. Ellas son redactadas o reformadas a impulsos de los políticos. Frecuentemente, lo que los impulsa a hacerlo es servir a sus propios intereses corporativos y / o partidarios. En consecuencia, el ciudadano no es el centro sobre el cual gravitan la mayoría de sus artículos sino el “Estado”.

El “Estado”, es un eufemismo para hacer referencia a los políticos y burócratas. Como abstracción que es, se le adosa arbitrariamente características que lo asemejan un dios. Por ejemplo, “que no persigue el lucro sino el bien común”.

En las constituciones latinoamericanas el sistema de controles y contrapesos -que no es lo mismo que la separación de poderes sino otro instrumento para limitar el poder- está organizado de tal modo que tiene mucho de farsa. Es decir, por un lado se establecen órganos de contralor pero por el otro se les quita toda real eficacia

A modo de muestra, vamos a describir cómo funciona el Tribunal de Cuentas en Uruguay:

En su página institucional, se señala que “El Tribunal de Cuentas es la Entidad Fiscalizadora Superior que, con autonomía técnica, orgánica y funcional y en cumplimiento de la Constitución y las leyes de la República, ejerce el contralor de la Hacienda Pública en beneficio directo de la Sociedad”.

O sea, un área directamente relacionada con eventuales prácticas corruptas. Sin embargo, la Constitución establece que las observaciones de este Tribunal no son de carácter vinculantes. Es decir, de cumplimiento obligatorio. El gasto que es “observado” por apartarse de las normas establecidas, no produce ningún efecto real. Queda al arbitrio del funcionario público acatar la observación o por el contrario, “reiterar” la erogación.

Hay otra instancia de supuesto “control” de los gastos observados. Lo realiza el Parlamento. También aquí la estructura está concebida para que las corruptelas se extiendan sin cortapisas porque si en 60 días no hay pronunciamiento expreso de los parlamentarios….¿a quién creen ustedes que la Constitución establece que hay que darle la razón? ¿Al Tribunal de Cuentas como indica el sentido común? ¡Noooo, al funcionario que incurrió en la ilegalidad!

Eso significa que en la práctica –con el beneplácito u omisión de los “representantes del pueblo”- los funcionarios de las diferentes reparticiones estatales con poder de decisión sobre presupuestos, gastan a piacere los dineros públicos. Realmente, gran estímulo para que las prácticas corruptas se extiendan.

Posiblemente debido a esa falencia en su labor de contralor, es que este Tribunal exprese (o más bien reclame) como “visión”, ser “reconocido como un Organismo eficaz en el contralor y mejoramiento de la gestión de la Hacienda Pública”.

¿Se darán por aludidos los políticos uruguayos? Porque en este asunto no hay divergencias entre la derecha y la izquierda. Todos están muy conformes con este estado de cosas…

A raíz del Lava Jato que sacudió el panorama continental, algunos partidos políticos decidieron “emitir una señal” a la ciudadanía, aprobando leyes de “transparencia” en la financiación de las campañas electorales. Pero cuidado, que “hecha la ley, hecha la trampa”.

Un ejemplo de cómo maniobran los políticos latinoamericanos se remonta a 2008 en Uruguay, cuando los legisladores aprobaron una ley sobre financiamiento de los partidos políticos. La Corte Electoral fue designada para controlar, pero… no se le dotó de los recursos humanos ni monetarios para poder realizarlo.

La Corte envió una nota a la Comisión del Senado, advirtiendo que “le resultará imposible cumplir a cabalidad con los cometidos asignados” en la nueva ley de financiamiento de partidos, “si paralelamente no se le asignan recursos técnicos, humanos y materiales a tal fin”.

¿Cuál fue el resultado de su advertencia? La indiferencia total.

Nuevamente constatamos que el contralor dentro de las naciones democráticas latinoamericanas, tiene mucho de simulacro.

La táctica de asfixiar económicamente a los órganos de contralor así como al Poder Judicial, está íntimamente ligada a la extensión de la corrupción y la impunidad.

Algo está mal concebido en nuestros sistemas democráticos, cuando el Poder Legislativo y el Ejecutivo controlan sus propios presupuestos pero el Judicial -cuya independencia es vital para combatir la corrupción, especialmente la de los “peces gordos” (como estamos presenciando en Brasil)- está en manos de otros poderes públicos.

En Uruguay, el trámite establecido constitucionalmente para la aprobación del presupuesto del Poder Judicial, es que debe ser remitido al Ejecutivo -quien puede modificarlo- y luego al Parlamento quien lo discutirá con prescindencia de la opinión de la judicatura.

Un tratamiento parecido sufre el presupuesto del Poder Judicial en Perú, que en primera instancia depende del Ejecutivo y luego del Legislativo. O sea, que el Poder Judicial peruano para funcionar correctamente, depende de la “buena voluntad” de los otros poderes del gobierno.

No parece el mecanismo más idóneo para asegurar la independencia de los jueces y que puedan actuar con solvencia e integridad frente a los poderosos.

El “paquete” de impunidad se completa con otras medidas constitucionales que “protegen” a las autoridades del accionar de la Justicia.

Un informe del Centro de Estudios Económicos de la Universidad de Münich, publicado en 2013, señala que los políticos del Mercosur (Uruguay, Paraguay, Argentina y Brasil) son los que tienen un mayor grado de protección contra la cárcel y los procesos judiciales. El estudio se basó en el análisis de las constituciones de 73 países democráticos del mundo.

Los fueros que poseen los legisladores, ministros y el Presidente de la República no permiten iniciar un juicio penal sin el desafuero o juicio político correspondiente según los casos.

Esta realidad llevó a que Jorge Díaz -Fiscal de Corte de Uruguay- expresara que se deben eliminar o limitar “los fueros parlamentarios y las inmunidades” que protegen a los políticos mientras son legisladores. Aclaró, que el privilegio jurídico que tiene los políticos sobre los “delitos de opinión” debería mantenerse para protegerlos, pero que, “la sociedad está reclamando a gritos que se castigue con mayor gravedad” los delitos de corrupción, también protegidos por la inmunidad parlamentaria. “Tenemos que eliminar las trabas que tiene la Justicia a la hora de acusar y sancionar a los servidores públicos”.

Lo que los latinoamericanos están reclamando, es que se “democratice” a la democracia. O sea, que nuestras constituciones estén concebidas para proteger al ciudadano y no a los gobernantes. Que desaparezcan los “fueros” que blindan contra la acción de los tribunales. Que los órganos de contralor estén dotados con herramientas efectivas para combatir la corrupción.

El cambio de paradigma democrático en Latinoamérica impulsado por el juez Moro –liquidando la impunidad tradicional de los políticos- es lo que tiene desconcertados a los gobernantes latinoamericanos. Asimismo, lo que les preocupa.

Por eso comentan entre ellos: “Nunca imaginamos que se llegaría tan lejos”…

https://es.panampost.com/hana-fischer/2018/04/22/descarada-corrupcion-latinoamerica-hija-de-defectuosa-democracia/

 

Mauricio Macri y las armas: ¿De qué lado estás?

Un tema tabú del que nadie quiere hablar (ni hacer). Con más prisa que pausa los delincuentes avanzan y el Estado lo hace contra los Legítimos Usuarios inocentes. Mientras tanto, ANMAC le miente a los ciudadanos y el Presidente pareciera mirar para otro lado.

 
Mauricio Marcri
Señor Presidente Mauricio Macri, necesitamos que actúe ahora (kremlin.ru)

Por Guillermo Muttoni

Hay quienes dicen que la temática de las armas sólo le interesa a “los del palo”, como decimos en nuestro país. Y que si hablamos de desarme, cualquiera, sin saber, asentirá con la cabeza o levantará la mano como los Diputados hicieron unánimemente en el Congreso, hace un par de años.

Argentina es un país extraño, y con eso no pretendo desentrañar un misterio que lleva más de dos siglos. Cuando dos delincuentes asesinan a balazos a un chofer de colectivos, por ejemplo, los funcionarios de turno (bastante disfuncionales por cierto), sólo atinan a decir: “Las armas son malas, hay que desarmar a la sociedad”. Pero nadie dice que los malos son los delincuentes y que es a ellos a quienes habría que sacar de nuestra sociedad.

Así, todos los Legítimos Usuarios de armas, ciudadanos honestos que cumplen con más requisitos que en una carrera de obstáculos, quedan en la picota y pagan justos por pecadores. ¿O acaso alguien cree que cuando hablan de desarmar a la sociedad se refieren a los delincuentes?

Vamos a decirlo una vez más: quienes delinquen con sus armas de trabajo, jamás van a entregar su herramienta, al igual que un carpintero no entregaría su martillo ni su serrucho.

Pero es más fácil decir que van a sacar las armas de la calle e ir a buscar a los Legítimos Usuarios (aún a quienes tienen su credenciales vencidas), que a los ladrones. De hecho, no es más sencillo, sino lo único que pueden hacer, ya que carecen de la capacidad de desarmar a quienes realmente le causan un daño irreversible a la sociedad.

Los Legítimos Usuarios de armas no están involucrados en delitos. Ningún ladrón sale a robar con su arma o autos propios. Lógica pura.

Y tan terrible es la situación, que el Estado, representado en la Directora de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), Natalia Gambaro, desconoce o miente, acerca de la cantidad de Legítimos Usuarios y armas registradas que hay en país. Para colmo, el otorgamiento de certificados psicofísicos para las credenciales fue transformado en un suculento negocio, y entregado de manera monopólica en todo el país a Dienst Consulting SA, una empresa que ostenta más prontuarios que curriculums.

Es de tal gravedad el escenario, que lleva a que los extremos se junten, ya que en este punto, coincidimos hasta con la Red Argentina de Desarme; habitualmente en las antípodas de nuestros planteos.

¿Por qué no acercar más usuarios al sistema facilitándoles los trámites en lugar de expulsarlos y perseguirlos?

Habría que pensar que el Presidente Mauricio Macri no sabe, no puede o no quiere. Lo que es imposible, es creer que semejante tema puede no ser de su interés, ya que es un tema que sí desvela a la sociedad toda: la que lo votó y la que no, los Legítimos Usuarios y quienes no lo son. Todos nos sentimos desamparados frente a los delincuentes que siguen de festejo.

Señor Presidente Mauricio Macri, necesitamos que actúe ahora. Necesitamos que nos proteja, con medidas serias, de los asesinos; y no, que nos deje a merced de ellos, como si los delincuentes fuésemos nosotros, los ciudadanos de bien.

Los que queremos vivir en paz y no somos violentos por el simple hecho de cumplir con los requisitos y tener un arma registrada, creemos que aún estamos a tiempo. Aunque a decir verdad, pareciera que el futuro llegó, hace rato.

Guillermo Muttoni es Director de AICACYP, la Cámara de la Industria del Aire Libre.

https://es.panampost.com/editor/2018/04/22/mauricio-macri-y-las-armas-de-que-lado-estas/

La oposición como teatro del socialismo en el poder

La oposición al servicio de la permanencia del socialismo totalitario en el poder. Sin la menor aspiración de substituirlo.

Nicolás Maduro
Logró alcanzar el control político que garantizaría –mientras no cambien las condiciones– no entregar el poder en Venezuela y Nicaragua. (EFE)

Me temo que el problema con las elecciones en Venezuela, es que ya no son elecciones, son montajes de un teatro flexible y cambiante, mediante el que una dictadura intenta maquillar parcialmente lo que ya es. La táctica no es tan novedosa. Es muy obvia su similitud con la táctica del salchichón aplicada por los soviéticos para ir vaciando de contenido las condenadas democracias de Europa oriental. Aquello, por momentos fue simplemente idéntico a lo que vemos hoy en Venezuela, Nicaragua o Bolivia.

Pero ese juego depende del control gubernamental sobre una oposición domesticada. La vieja táctica consistió en eliminar rebanada a rebanada, toda oposición real al proyecto totalitario filo soviético, hasta que no quedara nada. Hoy es ligeramente más sofisticado.

Para controlar el tablero de juego, el socialismo en el poder va designado los actores de una oposición a su medida en cada etapa. Empieza con oposición real –pero exclusivamente socialista– aspirando al poder y confiando en lograrlo eventualmente. De la que son elevados artificialmente por el propio gobierno a la cabeza admitida de esa oposición unos u otros sectores, según los estiman tan simples de derrotar en realidad como difíciles en apariencia. Al principio es peligroso, pero con cada sucesión de nueva “oposición designada” desde el poder, será menos oposición. Y más teatro del propio gobierno.

El asunto es que cuando las elecciones no son tales, la oposición que a ellas va tampoco lo es. El primer paso –no es novedad– fue asegurar una oposición exclusivamente socialista ante un gobierno socialista. Que unos y otros se nieguen mutuamente serlo no oculta que todos lo sean, en mayor o menor grado. Las razones para no adoptar la “democracia popular” del siglo pasado; y pese a vaciarla de contenido republicano, seguir aparentando las formas de una democracia representativa –a la que en caso necesario aplican métodos fascistas de “democracia orgánica”–.

Como en la “elección” de asamblea constituyente plenipotenciaria en Venezuela– son obvias en el mundo actual. La URSS colapsó y desapareció, y las nuevas potencias antioccidentales, China, Rusia e Irán, juegan un juego diferente al de los soviéticos.

Quien aspire al totalitarismo hoy requiere de una oposición a su medida. Con operadores cómplices que contribuyen al sostenimiento de su régimen. Con mucho menos crudeza y mucho más teatro, que en la Europa oriental de la segunda mitad del siglo pasado. El primer paso es evitar una oposición al socialismo como tal. Oposición socialista es una ventaja para el socialismo en el poder. Incluso cuando esa oposición realmente aspira al poder.

El siguiente paso es lo del palo y la zanahoria. El palo es represión, ilegalización y persecución. La zanahoria va del limitado y recortado “poder” permitido –a veces dentro del plan y otras accidentalmente– a esa oposición, a la muy rentable complicidad en la corrupción del socialismo gobernante. Así quien gobierna puede sustituir organizaciones y dirigencias opositoras condenadas al fracaso en un cambiante y cada vez más controlado juego político con decreciente apariencia de democracia.

Creo que la oposición deja de ser política para ser teatro cuando se “eleva” a aposición oficial una alianza de caídos en desgracia en las filas del socialismo en el poder, con notables fallidos políticos de la vieja oposición socialista. Mientras se proscribe y persigue a otros menos manejables. Sería una “oposición” para la que el papel de oposición oficial que apuntale cierta legitimidad al socialismo en el poder es el mejor negocio político posible. Siempre y cuando, no se le califique abierta e inequívocamente como integrantes –y en ningún sentido alternativa– del socialismo totalitario en el poder, por factores externos ante los que se presenta ese teatro.

Se intentó a escala continental. Logró alcanzar el control político que garantizaría –mientras no cambien las condiciones– no entregar el poder en Venezuela y Nicaragua. Y estarían a poco de lograrlo en Bolivia. Lo que no funcionó en el escenario de la guerra fría, funcionó en un mundo sin poder soviético. El populismo de izquierda llegando al poder con alianzas electorales –vieja estrategia del Frente Popular controlando por el núcleo central comunista en la sombra– y la utilización de la democracia para la suplantación institucional y eliminación de todo contenido republicano primero. Y finalmente de la propia democracia. Hacer la revolución y alcanzar el totalitarismo desde el poder electo únicamente lo había logrando el nacionalsocialismo. Los marxistas lo intentaron sin éxito. Hasta ahora.

En Venezuela con Hugo Chávez y Nicolás Maduro; en Bolivia con Evo Morales; en Nicaragua con Daniel Ortega –y en su momento en Ecuador con Rafael Correa– vimos cambios constitucionales, centralización del poder, destrucción material de la separación de poderes. Y abuso partidista de todo el aparato del Estado en elecciones tan frecuentes como manipuladas. Vimos como a la oposición que ganaba en esas elecciones mayorías legislativas se le despojaba de una u otra forma de la capacidad de ejercerlas contra el gobierno. Pero la clave es pasar de las etapas de la oposición sojuzgada, corrompida y acorralada. A la de la “oposición” como teatro. Al servicio de la permanencia del socialismo totalitario en el poder. Sin la menor aspiración de substituirlo. Y con un discurso ridículamente indistinguible del discurso gobernante.

La debilidad de eso es que fuera de sus propios circuitos internacionales de complicidad ideológica, agitación y propaganda. La legitimidad que obtengan de una oposición designada por el propio régimen será menor en la medida que tenga cada vez menos de oposición. Y más de teatro. Pero al final, eso les preocupa tan poco como la miseria y el hambre de quienes gobiernan. Les importa establecer el totalitarismo y mantenerlo por cualquier medio. El engaño será su mejor medio mientras logre lo mismo que la represión. Y resulte más barato que reprimir.

https://es.panampost.com/guillermo-rodriguez/2018/04/22/oposicion-como-teatro-del-socialismo-en-poder-venezuela-nicaragua/

ENTRADAS RELACIONADAS

Estrategias para balancear tu vida personal y el trabajo

Si no se posee este equilibrio, es posible perder enfoque y concentración, afectando la productividad.

Estrategias para balancear tu vida personal y el trabajo

En el Perú, las empresas se están preocupando cada vez más por sus trabajadores que son padres, como una forma de atraer y retener el mejor talento, sobre todo en el caso de las mujeres, que muchas veces interrumpen su vida profesional debido a su deseo de ser madres.

En un mundo en el que cada vez más gente pasa más horas en el trabajoque en casa, cabe preguntarse qué debemos hacer para poder establecer un sano equilibrio entre la vida personal y laboral. Bruno Novella, CEO en el Perú de Banco Cencosud, señala por ejemplo que no importa qué rol desempeñe uno en una organización, si es gerente general o cajero de una tienda, si no se maneja un balance entre el trabajo y la familia difícilmente se podrá rendir al ritmo que exigen los negocios de hoy. “La clave es el soporte de la familia. Todos tenemos alguien que nos espera en casa, a quien le dedicamos los logros personales y profesionales. No se debe perder de vista ese cable a tierra, que pueden ser los padres, la esposa, los hijos, los hermanos. Si el trabajo hace que descuidemos a los seres queridos, perdemos el balance y el foco de concentración”, dice Novella.

El balance entre la vida personal y laboral, o Work Life Balance (WLB) como se le llama en el mundo de los negocios, representa un sistema compensatorio frente al alto nivel de estrés al que están sometidos los ejecutivos, debido a las largas jornadas laborales y preocupaciones diarias. ¿Por qué este concepto toma más relevancia hoy que en el pasado? A decir de María Isabel Luna, Managing Partner en EMA Partners International, en el mundo de hoy “las presiones son cada vez mayores, la gente trabaja ejerciendo más funciones que antes, convivimos diariamente con reestructuraciones y desvinculaciones, vivimos un momento en el que la línea divisoria entre el trabajo y la vida personal no existe, se producen más afecciones relacionadas con el sistema inmunológico, respiratorio, nervioso, digestivo, cardiovascular, muscular y óseo, hormonal”.

En ese contexto, el WLB plantea estrategias para gestionar el equilibrio vida y familia, a través de programas o prácticas laborales en las empresas, para que los colaboradores, desde los CEO hasta el último trabajador, no pierdan ese balance que requiere toda persona para mantenerse altamente productiva y enfocada. Bajo esa óptica, las políticas organizacionales son fundamentales para fomentar el equilibrio entre el trabajo y la familia. Las empresas que han aplicado estas estrategias dentro de la organización han generado un incremento en los niveles de bienestar y satisfacción de los trabajadores. Por reunir algunas prácticas, podemos citar aquellas que más destacan en las empresas Great Place To Work Perú 2017.

1. Flexibilidad de horarios. Empresas como Supermercados Peruanos posee diferentes horarios para sus más de 14.000 colaboradores, con el objetivo de que sus horarios se acomoden a su vida personal o la toma de capacitaciones.

2. Permisos laborales. Muchas empresas, como Natura, ofrecen días enteros para que sus colaboradores atiendan emergencias familiares o se tomen un día que necesitan por temas personales, sin prejuicio de su salario ni de ningún otro tipo.

3. Beneficios para padres. Empresas como Maersk ofrece un mínimo de 18 semanas de licencia de maternidad para nuevas madres. La licencia de maternidad, con sueldo completo, es seguida de una reintegración gradual.

4. Días especiales para la familia. Banco Cencosud en Perú, como otras empresas, en el Día de la Madre, invita a las madres de los colaboradores a participar de actividades. El evento incluye, como no podría ser de otra manera, a la madre del CEO.

Una de las prácticas más celebradas por los colaboradores, y que está introduciéndose más en las empresas peruanas, es la extensión de los tiempos de maternidad y paternidad, para que aquellas mujeres y hombres que acaban de ser padres prolonguen el tiempo que pasarán con su hijo más allá de los plazos que ofrece la ley. En empresas como Natura, los hombres que acaba de convertirse en padres pueden solicitar hasta 40 días para quedarse con sus hijos, cuando la ley solo ofrece hasta tres días. En empresas como Procter & Gamble, las mujeres pueden solicitar hasta seis meses para prolongar el periodo de maternidad, cuando le lay solo otorga tres meses.

EL CASO DE WORKDAY

¿Cómo será trabajar en la que se considera la mejor empresa para trabajadores que son padres? Según el ranking global Great Place to Work, esa compañía se llama Workday, una startup dedicada a vender aplicaciones de finanzas y RR. HH. en la nube. Esta organización destaca en el rubro “parents” del listado de Fortune por los beneficios que otorgan a madres y padres, tanto biológicos como adoptivos. La organización Great Place to Work, a cargo del estudio, analizó 443,258 respuestas de empleados (con o sin hijos) a partir de una encuesta anónima de más de 50 preguntas. Los datos revelaron que, después de tener hijos, los empleados –especialmente las madres– tienen una experiencia diferente a la de sus colegas sin hijos, en cuanto a la inclusión y las oportunidades de promoción en sus organizaciones, entre otros factores.

En ese sentido, Workday ocupa el primer lugar porque se enfoca en crear un excelente lugar de trabajo, con apoyos y beneficios de calidad para quienes tienen hijos. La compañía ofrece 100 días de licencia de maternidad totalmente pagada y 60 días de licencia de paternidad pagada. Por su parte, los padres adoptivos también reciben 60 días de licencia, aunque no están totalmente pagados. Y los trabajadores a tiempo parcial no son excluidos: obtienen los mismos beneficios parentales que sus colegas que trabajan full time. “Workday fomenta un equilibrio entre el trabajo y la vida que me ha permitido pasar más tiempo con mi familia. No tuve esto con mi anterior empleador, que esperaba que yo siempre estuviera disponible e incluso me hizo sentir culpable por tomarme la baja por maternidad”, dice una empleada de la startup.

Para la gerencia de Workday, el trabajo debe de encajar con la vida anterior de sus empleados y no al revés. ¿Qué están haciendo en tu empresa para establecer ese sano equilibrio entre el trabajo y la familia? ¿Qué prácticas buscan involucrar a las familias de los colaboradores con la organización? Si no posees una estrategia en este tema, deberías preocuparte. Las empresas de la competencia, que compiten también por el talento, ya poseen prácticas al respecto.

https://elcomercio.pe/especial/zona-ejecutiva/estilo-de-vida/estrategias-balancear-tu-vida-personal-y-trabajo-noticia-1993218?utm_source=mail&utm_medium=newsletter&utm_content=2&utm_campaign=1524459600

También te puede interesar…

[5 lecciones del CEO que revolucionó el sector aerocomercial]

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: