09/26/2020

La marcada división ideológica entre republicanos y demócratas

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La división ideológica entre republicanos y demócratas indica que las elecciones presidenciales de 2016 serán las más polarizadas de la historia electoral reciente de los Estados Unidos

por SEBASTIÁN MARIL

La marcada división ideológica entre republicanos y demócratas hace que las próximas elecciones presidenciales en noviembre de 2016 sean las más polarizadas de la historia electoral reciente de los Estados Unidos. Ningún ejemplo ilustra mejor esta afirmación que las características ideológicas presentadas por los candidatos que ya han oficializado su candidatura a la Casa Blanca por ambos partidos.

Los americanos históricamente han mostrado su lealtad hacia una ideología política votando en masas al candidato nominado por el partido político de su preferencia. En las últimas cinco elecciones, el Partido Republicano obtuvo el 92% del voto de los ciudadanos que se consideran republicanos y el Partido Demócrata recibió el apoyo del 90% de su base.

La empresa Gallup indica en su encuesta mensual de residentes registrados para votar que, en mayo de 2015, el 27% se consideraba republicano, el 31% demócrata y el 42% de afiliación independiente. Estos últimos juegan un papel clave en cada elección presidencial y los candidatos por ambos partidos estructuran sus campañas presidenciales exclusivamente para captar su voto. Con un 90% o más de lealtad partidaria, los candidatos republicanos y demócratas intentarán nuevamente buscar el voto independiente el próximo año.

De los 15 candidatos republicanos que aun siguen en carrera (recordemos que Rick Perry y Scott Walker ya han abandonado sus respectivas campañas), 9 poseen marcadas tendencias conservadoras y el resto pueden ser considerados moderados.

Dentro de los republicanos que se destacan en las encuestas, encontramos a los conservadores Ted Cruz (Senador del Estado de Texas) y Marco Rubio (Senador del Estado de Florida). Entre los moderados, tan solo se destaca en la intención del voto republicano el ex gobernador de Florida, Jeb Bush.

Donald Trump, considerados por muchos como conservador, hasta el 2012, estuvo registrado al Partido Demócrata y algunas de sus propuestas se identifican más con tendencias moderadas y no conservadoras. De todos modos, su posición en temas como la inmigración ilegal, las relaciones exteriores y la portación de armas, atraen al ala más conservadora del Partido Republicano.

El Partido Demócrata ha postulado, por ahora, 5 candidatos entre los que se encuentra la ex Secretaria de Estado Hillary Clinton. Hillary y Bernie Sanders, senador por el Estado de Vermont, se encuentran a la izquierda del actual presidente Obama en el espectro ideológico.

Aunque se espera que otros candidatos se postulen a la Casa Blanca, los actuales candidatos brillan por su preferencia a continuar con las políticas social-demócratas instaladas por Obama desde que asumió como presidente en enero de 2009. Las actuales encuestas dentro del Partido Demócrata muestran que la preferencia al voto tiende a ser polarizada por Hillary Clinton, seguida de cerca por Bernie Sanders.

La estrategia electoral partidaria indica que los candidatos durante las primarias, hacen campaña para convencer a su base electoral y, aquellos que logran alzarse con la nominación de sus respectivos partidos, diseñan su mensaje electoral durante la campaña presidencial para captar el voto independiente.

En las elecciones presidenciales de 2000, George Bush obtuvo el 46% del voto independiente mientras que Al Gore el 48%. Cuatro años más tarde, Bush logró el 48% del voto independiente mientras el candidato demócrata John Kerry se quedó con el 50%. Obama logró el 52% del voto independiente en su primera elección presidencial de 2008 pero perdió 7% en la intención de voto de este grupo logrando un 45% durante su reelección en 2012.

En 2016, por ahora, solo presenta un serio candidato a presidente que pueda considerase moderado: Jeb Bush. Sin embargo el Partido Republicano quiere evitar viejos fantasmas del pasado rumbo a las presidenciales y busca evitar que un candidato moderado y centrista logre alzarse con la nominación de su partido. La historia electoral americana indica que desde 1980, los republicanos lograron alzarse con la victoria cada vez que nominaron a un candidato conservador y fueron derrotados cuando el partido presentó a un candidato moderado. Por este motivo, historiadores dicen que Bush no es el candidato que lograría que el Partido Republicano regrese a la Casa Blanca tras 8 años de ausencia.

Por el momento, los cinco candidatos demócratas (Hillary Clinton, Martin O’Malley, Bernie Sanders, Jim Webb y Lincoln Chaffe) no despiertan el interés del electorado independiente y habrá que esperar al comienzo de las primarias en enero para que la mayoría de los candidatos por ambos partidos comiencen a abandonar la carrera presidencial por falta de resultados. Ahí será cuando el electorado americano confirmará cuán polarizado está de cara a noviembre de 2016.

http://elfactoronline.com/diferencias-ideol-gicas.html